El WCF insta a los Estados a rechazar la Convención de la OEA contra la 'Discriminación e Intolerancia'

El WCF insta a los Estados a rechazar la Convención de la OEA contra la 'Discriminación e Intolerancia'

Lo que la Convención denomina "formas relacionadas de intolerancia”, una amenaza a la libertad para imponer el pensamiento único y la ideología de género
El lobby LGBT ya ha usado tales expresiones en el pasado para presionar por el reconocimiento de ”derechos especiales”
Numerosos colectivos cívicos han denunciado las amenazas contra la vida y la familia que encierran las Convenciones
Sólo han sido suscritas por seis de los 28 países participantes, y figurando las reservas de Guatemala y Chile
El WCF insta a los Estados a no suscribir esta herramienta liberticida

Porque lejos de los loables propósitos de su enunciado,  atenta contra la libertad de expresión y de asociación al tratar de imponer la ideología de género que promueve el lobby gay.

REDACCIÓN HO.-  El Congreso Mundial de Familias (World Congress of Families, WCF, al que pertenece HO, organizador del VI Congreso, Madrid 2012advierte de las amenazas que encierra la Convención Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA) contra la Discriminación y la Intolerancia.

La 43 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, celebrada en la ciudad de Antigua (Guatemala), se cerraba el pasado jueves, 6 de junio, con la firma de dos convenciones interamericanas contra el racismo, la discriminación y la intolerancia. Se trata de las llamadas Convención Interamericana contra el racismo, la discriminación racial y formas conexas de intolerancia y la Convención Interamericana contra toda forma de discriminación e intoleranciaAmbos instrumentos han sido denunciados por numerosas organizaciones civiles como mecanismos para imponer el aborto, la desnaturalización del matrimonio y la ideología de género (ver análisis, aquí), y ha generado manifestaciones pacíficas de rechazo y discursos acalorados en el marco de la asamblea anual del organismo. De hecho, sólo seis de los 28 ministros de Exteriores de los países participantes: -Argentina, Brasil, Ecuador, Costa Rica y Antigua y Barbuda- acababan suscribiéndolos.

Ahora se abre un periodo para que lo suscriban los Estados miembros: “Las convenciones estarán abiertas a la firma en la Secretaría General de la OEA, en Washington, para aquellos países que mañana no las suscriban", señalaba el ministro de Exteriores guatemalteco y presidente de esta 43 Asamble General, Fernando Carrera. sin hacer más precisiones. 

La representación de Guatemala ya adelantó, primero ante los medios por boca de su presidente, Otto Pérez Molina, y después en el periodo de sesiones por sus representantes, que no apoyaría tales documentos, citando el rechazo guatemalteco a la legalización del aborto y  al pseudomatrimonio homosexual"Nosotros vamos a poner una reserva marcando nuestra posición. Los países tienen la libertad de hacer las reservas del caso y nosotros lo vamos a hacer", afirmaba Pérez Molina. También Chile expresó sus reservas en la sesión plenaria, anunciando que "desea nota al pie de página en cada uno" de los documentos.

Como advierte el director administrativo del WCF, Larry Jacobs, el peligro acecha ante aspectos  tales como la descripción que realiza la Convención sobre lo que denomina " formas relacionadas de intolerancia”. "En el Capítulo 1, declara como formas de intolerancia, además de las basadas en cuestiones como la nacionalidad, la edad, el sexo o la raza, las de “orientación sexual; identidad sexual y expresión".

En este sentido, Jacobs recuerda como  "ya en el pasado, el grupo de presión homosexual, aglutinado en torno a las siglas LGBT, ha usado tales expresiones para presionar en favor del reconocimiento de ”derechos especiales” para este colectivo, e imponer el pensamiento único por medio de prohibir el discurso libre de quien cuestiona sus dogmas, incluyendo la teoría de que el sexo es una cuestión no determinada por la naturaleza como hombre o mujer, sino que responde a la decisión de cada cual según sus apetencias, con lo que la supuesta orientación sexual sería lo determinante, un derecho que estaría siendo conculcado por quienes discrepasen de esta premisa".

¿"Qué constituye 'discriminación', según la Convención?”,  se pregunta Jacobs. "Según el movimiento gay y los falsos derechos que pretenden, el rechazo a promulgar la equiparación del matrimonio con las uniones entre personas de mismo sexo es discriminatorio, como lo sería el no permitir usar los hombres que ‘se sienten’ mujeres  el usar cuartos de baños para damas". "La ley también podría ser instrumento de ataque contra las confesiones religiosas que rechazan realizar ceremonias matrimoniales para miembros del mismo sexo, o contra las empresas, hoteles o instalaciones de banquetes que rechazasen acomodar las celebraciones de tales uniones", describe como ejemplos el directivo del WCF. Jacobs anima así a los Estados miembros de OEA a rechazar la Convención, que atenta contra la libertad de expresión y de asociación.