Derecho a Vivir recuerda a Alberto Ruiz Gallardón que el “riesgo para la salud psicológica” no es un diagnóstico médico

Derecho a Vivir recuerda a Alberto Ruiz Gallardón que el “riesgo para la salud psicológica” no es un diagnóstico médico

El ministro ha defendido hoy el "coladero" de la ley de 1985
El embarazo no incrementa el riesgo de trastornos mentales

"El embarazo no está asociado a ningún incremento de riesgo para los trastornos mentales” por sí mismo, certifica la presidenta de la Asociación Madrileña de Psiquiatría. 

“Si el Gobierno quiere plantearse una reforma en serio de la ley del aborto para proteger la vida humana no puede caer de nuevo en el ‘coladero’”, advierte la doctora Gádor Joya.

MADRID, 23 DE MAYO DE 2013.- El respaldo explícito del ministro de Justicia, en una entrevista radiofónica, al supuesto despenalizador del “riesgo para la salud psicológica de la madre” contemplado en la ley del aborto de 1985 “no se corresponde con la promesa electoral del Partido Popular de modificar la ley del aborto para proteger la vida humana. En ese sentido, es una traición a sus votantes”, según explica la doctora Gádor Joya, portavoz de Derecho a Vivir.

Pero más allá de la valoración sobre la validez de la palabra dada por el PP a sus votantes en las últimas elecciones, Derecho a Vivir alerta al ministro de Justicia sobre el hecho de que el llamado “riesgo para la salud psicológica” no es un diagnóstico médico.

“Se trata de un término ambiguo y no médico que se presta a interpretaciones arbitrarias y que, de validarse en la nueva ley, volvería a convertirse en un coladero para el aborto libre”, señala  Joya.

De hecho, los psiquiatras se ocupan de diagnosticar trastornos mentales y no “riesgos” como explicó en las II Jornadas Científicas por el Derecho a Vivir la presidenta de la Sociedad Madrileña de Psiquiatría, la doctora Marina Díaz en su ponencia “El embarazo en la mujer con enfermedad mental”: “Todos estamos en riesgo de sufrir un trastorno mental. Pero ¿qué es el riesgo? ¿Cuánto riesgo? […] Los psiquiatras sabemos de trastornos mentales, no de riesgos. Los trastornos mentales nada tienen que ver con el riesgo”.

La doctora Díaz señaló igualmente que “el embarazo no está asociado a ningún incremento de riesgo para los trastornos mentales” por sí mismo, según detalla un estudio epidemiológico realizado en 2002 realizado con 43.000 mujeres y que comparaba indicadores psiquiátricos diferenciando entre las que habían estado embarazadas el año previo y las que no. Por tanto, subrayaba la doctora Díaz “el embarazo en sí mismo no es un detonante para el trastorno mental”, y sí lo pueden ser “otras características de la mujer: edad, estado civil, estado de salud, estrés, etc”.

Por otra parte, está comprobado que el embarazo, lejos de suponer un factor de empeoramiento de multitud de enfermedades psiquiátricas, puede ser un factor de recuperación. Por ejemplo, el trastorno de ansiedad y el bipolar “mejoran durante el embarazo por el incremento hormonal natural”. Y en los trastornos límite de personalidad, tener un hijo “hace que mejore radicalmente” la situación del paciente.

Así, como conclusión general, la doctora Díaz subraya que “las enfermedades mentales mejoran durante el embarazo” y también pueden ser tratadas sin riesgo para la gestación.

“Si el Gobierno quiere plantearse una reforma en serio de la ley del aborto para proteger la vida humana ha de tener en cuenta todos estos hechos médicos y no caer de nuevo en el ‘coladero’ de 1985 consagrado en laley de 2010”, subraya Gádor Joya.

En todo caso, “no se puede poner en pie de igualdad el derecho fundamental a la vida y una probabilidad indeterminada de una supuesta alteración psicológica. No puede plantearse que hay una colisión de derechos”, expone la portavoz de DAV.

 

MATERIALES

CV de la doctora Marina Díaz, AQUÍ

Totales de la doctora Díaz en la II Jornada CienciaDAV. AQUÍ