Dos detenidos en el violento 'escrache' proabortista ante el domicilio de Gallardón

Dos detenidos en el violento 'escrache' proabortista ante el domicilio de Gallardón

Las 'razones' abortistas: silbidos, burlas, insultos y proclamas zafios
El 'escrache', pese a apenas reunir a poco más de un centenar, acabó con la intervención policial ante el desorden público

De estos 'escraches' no se ocupa Valenciano: ¿esta es su "alianza"? Un puñado de abortistas portando el insulto y la mofa ante la sede del partido y la vivienda de un ministro, para que un gobierno elegido en las urnas por mayoría absoluta traicione su compromiso electoral de reformar la Ley Aído.

REDACCIÓN HO.- Un centenar de congregados convocados a través de las redes sociales protagonizaba ayer un violento “escrache feminista"  en la vivienda del titular de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, a modo de colofón de la concentración iniciada a las 19:00 horas ante la cercana sede nacional del PP, para exigir al ministro que garantice "aborto libre y gratuito" y traicione el compromiso programático y electoral de reformar la ley del aborto que llevó al PP a obtener la mayoría absoluta en las urnas.

Los abortistas retrataban su capacidad de aportar razones: censuras a Gallardón con silbidos y proclamas zafios del estilo de "Tócale el pito a Gallardón", "vuestros rosarios me tocan los ovarios" o "estamos hasta el culo de tanto tío chulo". A ello sumaban la ‘fuerza argumentativa ‘ de su cartelería: burlas hacia el ministro, al que presentaban vestido de  monja o tapándole la boca con el dibujo de una vagina; insultos a los que defendemos la vida frente al aborto, llamándonos "terroristas"; o consignas y oprobios contra los agentes de orden público, con gritos como "vergüenza me daría ser policía". "El cuerpo es mío, es mi derecho",  "Aborto legal para no morir", "Nosotras parimos, nosotras decidimos", "Madre libre, los vientres libres harán hombres libres"  fueron otros lemas que se podían leer en las pancartas de los proabortistas, muchos de ellos con camisetas y banderas moradas.

 La convocatoria se realizaba al día siguiente de la rueda de prensa convocada por una inquieta Elena Valenciano para responder en calidad de vicesecretaria general del PSOE a la campaña de Derecho a Vivir #BorraElAborto, que acababa con el compromiso de "seguir en la tarea de intentar parar la malísima idea del Gobierno de tocar la ley del aborto, tanto en el Parlamento como en la calle, tratando de trenzar una alianza sólida y sostenible  con la que decirle al Ejecutivo: hasta aquí hemos llegado".  Pues esta es la imagen que ofrece la "alianza sólida y sostenible". Según lo visto en el escrache feminista, se ve que esto de las alianzas, sea en tiempos de Zapatero, sea ahora, ya lo llamen con cursilería "de civilizaciones" o con zafiedad "de tocapitos" (con perdón), no engañan a nadie y sólo muestran el fracaso al que se ve abocado el radicalismo y el desprecio por los derechos humanos más fundamentales. 

La Policía Nacional trató de dispersar a los manifestantes y custodió el portal de Gallardón, pero la postura de los manifestantes provocó algunos forcejeos y momentos de tensión, como el que se produjo en una calle colindante cuando uno de los proabortistas, al que se le intervino una navaja, se ensangrentó la cara tras golpearse contra un bordillo mientras se resistía a su detención, según recoge el parte policial. En el siguiente vídeo que circula en YouTube, pese a los cortes de edición se pueden ver escenas como la de (min. 6,54) las patadas que al grito de "mierda, coño" propina una de las manifestantes a un agente que acudía en ayuda de otros compañeros que procedían a otra detención. "El rey y su puta madre en la calle, cobrando... La verdad es que si no hemos salido con fuego todavía...", lamentaba otra cuando se negaba a identificarse ante el requerimiento de los agentes  (min. 3.52) 


Desórdenes en otras ciudades

Los "escraches feministas" frente a las sedes de los populares se sucedieron en otras ciudades, entre ellas Sevilla o Valencia, donde la Policía Nacional impidió a los manifestantes acceder a las puertas del edificio y se identificó a un grupo de unas diez personas.  En Barcelona la concentración se prolongó durante más de una hora porque las participantes organizaron debates, mientras que en Oviedo se desarrollaba entre bocinas, pitos y gritos.

Ningún reproche de Valenciano en Facebok

El pasado 12 de abril, la vicesecretaria general del PSOE sí refería en su cuenta de Facebook a los que tildaba de "crueles y violentos escraches" de "grupos de fanáticos, para referirse a la presencia de providas ante las puertas de los negocios abortistas. "Son crueles escraches como una casa y suceden desde hace años, pero como es contra las mujeres que abortan y los y las profesionales que las ayudan, nadie habla de ello", señalaba Valenciano.  La portavoz de Derecho a Vivir, la Dra. Gádor Joya, recordaba entonces a la dirigente socialista que  nuestras actividades ante los abortorios, que "buscan ayudar a las mujeres y defender a quién está por nacer",  no son comparables a los escraches o protestas ante los domicilios de parlamentarios,  que "no ofrecen soluciones a los afectados".  A resultas de lo de ayer, es cuanto menos curioso el silencio de Valenciano en las redes sociales.

Valenciano y sus dudas

No podemos terminar esta entrada sin preocuparnos por la vicesecretaria general del PSOE: inquietos por si no le acabaron de despejar las propias juventudes de su partido sus tremendas dudas sobre usos de la imagen ajena, nos preguntamos: ¿Se preocupará, señora Elena Valenciano, por el uso denigratorio que se hace de la imagen de Gallardón en semejante y zafia cartelería, de igual manera que lo hizo con respecto a la campaña #BorraElAborto?

 

Unos carteles con los que, por ende, se burlan paradójicamente de la "capacidad para decidir" de tantas mujeres... Claro, que en este caso se trata de mujeres que lo que eligen libremente es una vocación religiosa, cosa que nos le ocupa... ¿No, Sra. Valenciano?