Gosnell, "culpable" de tres cargos de asesinato en primer grado por matar bebés

Gosnell, "culpable" de tres cargos de asesinato en primer grado por matar bebés

El terror del aborto y del infanticidio en la 'Casa de los Horrores' de Filadelfia
Kermit Gosnell dirigía su abortorio y perpetraba los horribles crímenes
Y enseñaba a perpetrarlos: había que cortar el cuello a los nacidos vivos

El veredicto del jurado: culpable de asesinar a tres bebés en su abortorio que habían nacido vivos tras el aborto que les practicó, después de lo cual les clavó unas tijeras en sus cuellos cuando estos se estaban moviendo y respirando.

REDACCIÓN HO.- Culpble de asesinar al bebé A, al bebé C y al bebé D y no culpable de matar al bebé E, según informa LifeNews. Kermit Gosnell también fue declarado culpable de homicidio involuntario en la muerte de la mujer Karnamaya Mongar, que murió después de que le provocase un aborto en su abortorio. Y también ha sido declarado culpable de la mayoría de los más de 200 cargos de violación de la ley de consentimiento informado de Pensilvania (EE.UU.).

En total, Gosnell ha sido encontrado culpable de 21 de los 24 cargos de delito mayor de abortos ilegales más allá del límite de 24 semanas de gestación y declarado culpable de todos, excepto de 16 de los 227 cargos de delito menor de violación de la ley de consentimiento informado.

Algunos de los detalles de los asesinatos que perpetraba:

El bebé A era el niño más grande que Kareema Cross, empleada del abortorio que ahora se conoce como 'La Casa de los horrores', había visto abortar. Tenía más de 29 semanas de gestación y era tan grande que no cabía en la caja de zapatos de plástico al que Gosnell le lanzó. Cross testificó que el bebé movía los brazos y las piernas mientras Gosnell explicaba que se trataba de movimientos 'reflejos' diciéndole que los bebés realmente no se mueven antes de cortarles el cuello.

El mismo Gosnell exclamó que "el bebé es lo suficientemente grande para ir caminando conmigo hata la parada del autobús". Cross y otros dos empleados se quedaron tan sorprendidos por el tamaño del bebé que tomaron fotos de él con sus teléfonos móviles.

El bebé C estaba intacto y tenía más de 25 semanas de gestación. Cross testificó que vió al bebé C respirar y describió la subida y bajada del pecho que ella observó durante veinte minutos. Ella dijo en el juicio que vió como Lynda Williams levantó los brazos del bebé y observó como el bebé los retiró por sí mismo. Y después de esto Williams le clavó las tijeras quirúrgicas en el cuello y le cortó la médula espinal, estando Gosnell en la sala.

El bebé D, según los testigos, fue arrojado a un inodoro, y Kareema Cross testificó que vió al niño luchando con movimientos de natación en sus intentos de salir de la taza del inodoro. Adrianne Moton, otra empleada, sacó al bebé y le 'cortó' el cuello, como Gosnell le había enseñado a hacer, mientras la madre lo observava. Gosnell también ha sido declarado culpable de instigar al asesinato del bebé D.

El bebé E se estima que tenía por lo menos 23 semanas de gestación, y tal vez más. La empleada adolescente Asheley Baldwin escuchó llorar al bebé y llamó a Cross, y ésta también describió su llanto como un "gemido". Gosnell entró en la habitación y salió con el bebé que ahora tenía una incisión en el cuello y lo tiró a la basura.

Gosnell se enfrenta como mínimo a tres cadenas perpetuas. Ahora el jurado tendrá que decidir sobre su condena y lo hará a partir del 21 de mayo.

Aquí puede leer en inglés, en LifeNews, los detalles de la sentencia de culpabilidad de todos sus cargos.