Cinco maneras de detener el aborto

Cinco maneras de detener el aborto

1.- Decir la verdad sobre el bebé en el seno materno
2.- Decir la verdad sobre los abortos químicos y quirúrgicos
3.- Informar sobre las alternativas al aborto
4.- Una legislación protectora con la salud
5.- Restablecer el respeto a la vida humana

El médico estadounidense Randall K. O'Bannon formula, en LifeNews.com, una serie de estrategias para que no prevalezcan las puertas de la cultura de la muerte. Estos planteamientos pueden servir a la causa provida en todos los países.

REDACCIÓN HO.- En la cresta de la ola, la industria del aborto trata por todos los medios de impedir la investigación objetiva porque eso sigue incrementando sus beneficios económicos de lo que ellos venden como "nuevo y mejorado" aborto químico. Pero también hay mucho que podemos hacer para desmontar el tinglado millonario del aborto que acarrea perniciosos efectos primarios y secundarios.

Estrategia 1: decir la verdad sobre el bebé

El primer y fundamental argumento esgrimido por los promuerte es tratar de negar la humanidad del niño no nacido, al afirmar que él o ella no es más que un conjunto de células indiferenciadas o "tejido", algo que puede ser extirpado y tirado a la basura como una uña o un apéndice inflamado.

Para desmentir esto, a modo de ejemplo: el corazón del niño ya está latiendo cuando tiene apenas tres semanas de edad, antes de que muchas mujeres se den cuenta de que están embarazadas. El ADN del niño no nacido es único e irrepetible desde el mismo momento de la concepción.

En España, muchas personas provida llevan siempre consigo los 'pies preciosos' y el 'bebé Aído', que muestran a escala real el tamaño del feto y lo bien formado que está el niño concebido con poquitas semanas de gestación.

Estrategia 2: decir la verdad sobre la RU-486 y otros abortivos químicos

La industria del aborto está cultivando cuidadosamente una imagen falaz de las píldoras de aborto, tanto de la PDD como de la RU-486. Para algunos estas píldoras son casi mágicas y piensan que prácticamente hacen desaparecer el bebé. Presentan el método químico como un método seguro, simple y fácil que evita todos los riesgos y las indignidades del aborto quirúrgico.

Pero la verdad es muy diferente, por ejemplo, los abortos químicos con RU-486 son complicados, dolorosos y arriesgados; utilizan la mifepristona y como segunda droga, la prostaglandina, y estos fármacos precisan días, quizás una semana o más para llevar a cabo el aborto. Esto implica tres visitas al consultorio del abortista durante un período de dos semanas, y por lo general su administración concurre con una gran cantidad de dolor, sangrado, y una multitud de otros efectos secundarios desagradables.

Y hay una posibilidad significativa de que no vaya a funcionar, ocasionando más abortos quirúrgicos. Estos abortivos han provocado la muerte de las mujeres en algunos casos y muchas más han precisado asistencia hospitalaria. Los efectos secundarios como náuseas, vómitos y diarrea son frecuentemente parte del paquete.

Estrategia 3: informar sobre las alternativas al aborto

Una de las revelaciones más importantes que salieron de la encuesta del Instituto Guttmacher en 2004 fue que el "aborto no era algo que (las mujeres) deseaban". Muchas mujeres optan por el aborto no porque sea lo que quieren, sino porque sienten que es la única opción realista.

Mientras que muchas mujeres no son conscientes de su existencia, hay más de 3.000 centros de atención del embarazo locales repartidos por todo Estados Unidos. Su personal está compuesto por una combinación de profesionales y voluntarios capacitados que pueden dar a las mujeres la asistencia práctica y apoyo personal que puede hacer una opción de conservar la vida no sólo es posible, sino realista.

También en España estos centros ofrecen una amplia gama de servicios, incluyendo no sólo las pruebas de embarazo gratuitas y una escucha atenta a todas las necesidades de las madres: desde la comida del bebé, ropa y muebles, la búsqueda de un lugar para vivir y la formación profesional y posterior búsqueda de empleo, clases para padres y ayuda para acceder a los servicios y ayudas.

Estrategia 4: una legislación protectora

Que actúe prontamente contra los peligros, también para la salud de las mujeres, que suponen los abortivos químicos que ya están siendo denunciados.

Una buena legislación, observante y cuidadosa con la salud, podría salvar muchas vidas.

Estrategia 5: restablecer el respeto a la vida humana

Las reivindicaciones por la vida son imprescindibles en todos los ámbitos. Pedir insistentemente a los poderes políticos que reconozcan el derecho fundamental a la vida, el primero de todos los derechos. Manifestarse, educar, hablar con la verdad, elegir con nuestro voto a los políticos que defiendan la vida desde la concepción hasta su fin natural. No será fácil anular años de fábulas legales y convenciones sociales destinadas a institucionalizar lo indefendible, pero de ninguna manera es imposible.

Y cuanto más se enteran de lo que el aborto es realmente, ya sea de 'La casa de los horrores', de abortista Kermit Gosnell o conozcan los casos de las mujeres que perdieron la vida después de tomar la píldora del aborto, o tras un aborto quirúrgico de esos que falsamente se llaman 'legales y seguros', más se sabrá que el aborto no es la respuesta para resolver los problemas de una madre embarazada, y no es algo que una sociedad civilizada y progresista pueda seguir tolerando. Cuando la sociedad al completo se dé cuenta que la vida y la muerte son las dos únicas opciones reales, la mayoría de ellos elegirá la vida.