El Senado francés aprueba el proyecto con el que se vacía de contenido el matrimonio

El Senado francés aprueba el proyecto con el que se vacía de contenido el matrimonio

Multitudinarias marchas por toda Francia, con participación de colectivos homosexuales, han movilizado a los ciudadanos en defensa del matrimonio desde que Hollande diera a conocer su perversa iniciativa
La izquierda, como hiciera en la Cámara Baja, vuelve a valerse de su mayoría en detrimento de la familia y de la infancia
El texto regresará ahora a la Asamblea Nacional, donde las izquierdas tienen una mayoría más holgada, para su aprobación definitiva
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Pese a las multitudinarias marchas por toda Francia que han movilizado a los ciudadanos desde que Hollande diera a conocer su perversa iniciativa, la izquierda aplica el rodillo de su mayoría parlamentaria en detrimento de la familia.

REDACCIÓN HO.-  El Senado francés acaba de aprobar por mayoría la llamada Ley Taubira, el proyecto de ley que equipara el matrimonio a las uniones homosexuales, a las que reconoce también un supuesto "derecho a adoptar". La votación en el Senado se ha realizado a mano alzada. El texto fue aprobado por todos los grupos de izquierda. El voto en contra de algunos senadores de esta tendencia, que tiene una pequeña mayoría de seis votos en la Cámara, se vio compensado por los votos a favor de la agresiva reforma civil por parte de varios senadores del UMP y UDI

Frente a una ciudadanía que clama por el matrimonio

Pese a las multitudinarias marchas por toda Francia que han movilizado a los ciudadanos entorno a la plataforma La Manif Pour Tous desde que el presidente Hollande diera a conocer su perversa iniciativa -como la que en París reunió el pasado 24 de marzo a 1,4 milones de personas, en las que participó HO y diversos colectivos de homosexuales-, la izquierda aplica el rodillo de su mayoría parlamentaria e impone la ideología al ser de las cosas, en detrimento de la familia y de la infancia, privada de su derecho a tener un padre y una madre. Ya en la noche del pasado martes, como informamos en Noticias HO, y tras un debate en la Cámara Alta que se iniciaba el pasado día 4 después su aprobación en la Asamblea Nacional el pasado ms de febrero, se daba vía libre el punto principal de la ley, el que elimina la distinción entre hombre y mujer como requisito para poder contraer matrimonio legal en Francia. 

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El texto recibe su nombre de la ministra de Justicia Christiane Taubira, que fue la encargada de presentar el proyecto con el que se comprometió François Hollande durante su campaña para la presidencia. El texto finalmente aprobado por el Senado modifica en pequeñas cuestiones de forma el texto que recibía de la Cámara Baja. No se excluye que ahora la Asamblea, en la segunda lectura cuya celebración se prevé para finales de mayo, haga "línea", es decir, que la mayoría más holgada de izquierdas vote por el texto aprobado por el Senado, con lo que el texto quedaría definitivamente aprobado por el Parlamento.  La oposición, que ha planteado una dura batalla y ha planteado numerosas enmiendas, ya ha anunciado que la recurrirá ante el Consejo Constitucional.  Por lo pronto, el proyecto ya ha situado a Hollande en posiciones históricas de impopularidad, según las encuestas. 

Una ley innecesaria y fuente gratuita de confrontación 

Frente al empeño encabezado por el presidente Hollande de imponer a la sociedad gala una ley injusta y además innecesaria, y que causa una división gratuita, hay que recordar que Francia ya contaba con un reconocimiento específico para las uniones homosexuales sobre las que había consenso, fuera de su identificación a otra realidad distinta como el matrimonio. En 1999 se dictó en Francia el llamado Pacto Civil de Solidaridad (PACS), una suerte de contrato entre dos personas de igual o distinto sexo, que venía a reconocer estas uniones si bien de forma distinta -pues son distintas realidades- al matrimonio, excluyendo también la posibilidad de adopción. 

Desde la izquierda hubo después amenazas previas a la actual de Hollande hacia este consenso, como cuando en  la pequeña localidad de Begles, en junio de 2004,  el regidor Noel Mamere, del partido de Los Verdes, celebró la que trató de presentar como primera boda gay del país, pero en la primavera de 2005 el enlace fue anulado por el Tribunal de Apelación de Burdeos y posteriormente, en marzo de 2007, por el Tribunal SupremoEn enero de 2011 el Consejo Constitucional dictaminó que la prohibición de equiparar el matrimonio a las uniones homosexuales no era contraria a la Carta Magna gala, aunque aludía a la posibilidad de cambiar la ley para autorizarlo señalando que  correspondía al legislativo: así que, dicho y hecho, los socialistas franceses presentaron en junio de 2011 la consecuente proposición de ley, que fue rechazada por la mayoría conservadora de la Asamblea Nacional. Con François Hollande en el poder, el miércoles 7 de noviembre se puso el proyecto sobre la mesa del Consejo de Ministros, que incluye también la posibilidad de la adopción, y con ello empezó una batalla sin tregua desde la sociedad civil -incluyendo numerosos colectivos homosexuales- frente al proyecto, que sigue su debate en las Cámaras legislativas.