El proyecto para vaciar de contenido jurídico el matrimonio llega al Senado francés

El proyecto para vaciar de contenido jurídico el matrimonio llega al Senado francés

En defensa del matrimonio, La Manif Pour Tous ofrece en su web la posibilidad de dirigirse a los senadores para pedirles que rechacen el nocivo proyecto
En un movimiento cívico sin precedentes, no cesan las movilizaciones en defensa del matrimonio y la infancia

La Manif Pour Tous, manteniendo sus multitudinarias movilizaciones por toda Francia como la que acaba de reunir en París a 1,4 millones de personas, ofrece en su web el seguimiento en vivo de los debates y una alerta para que los ciudadanos puedan pedir a los senadores que rechacen el nocivo texto.

REDACCIÓN HO.-  Mes y medio después de su aprobación en la Cámara de diputados gracias a la nueva mayoría de izquierdas, el proyecto de ley que desvirtúa la naturaleza del matrimonio para equipararlo a las uniones homosexuales llega hoy al Senado francés, donde la mayoría de izquierdas es más reducida, por lo que se vaticinan intensos debates hasta el próximo día 13. En medio del debate político, la ciudadanía se ha unido en un clamor sin precedentes en defensa del matrimonio y el derecho de la infancia a tener un padre una madre.

Los defensores del matrimonio intensifican sus protestas

Desde la plataforma cívica surgida de las numerosas corrientes cívicas en contra del proyecto, La Manif Pour Tous- que tras las multitudinarias manifestaciones anteriores por toda Francia,  el pasado 24 de marzo reunía en París 1,4millones de personas en una gran Marcha en la que participó HOofrece en su página web el seguimiento en vivo de los debates e  indica el sentido del voto de cada senador y su dirección de correo electrónico, para que, a través de una alerta, los ciudadanos puedan dirigirse a ellos por Email y pedirles que rechacen el nocivo texto.

Tras las reiteradas manifestaciones por toda Francia, entre ellas las multitudinarias de París de los pasados 13 de enero y  24 de marzo,  prosiguen además las movilizaciones en la calle. La Manif Pour Tous prepara una nueva manifestación para el mes próximo, si el Gobierno no retira el texto. Entretanto, se multiplican las pequeñas acciones de protesta, que conforman una manifestación constante del fuerte rechazo que genera el proyecto, que por cierto ha situado a Hollande en cotas históricas de impopularidad, según las encuestas. 


 Una ley innecesaria y fuente gratuita de confrotación

Frente al empeño encabezado por el presidente Hollande de imponer a la sociedad gala una ley injusta y además innecesaria, y que causa una división gratuita, hay que recordar que Francia ya cuenta con un reconocimiento específico para las uniones homosexuales sobre las que había consenso, fuera de su identificación a otra realidad distinta como el matrimonio. En 1999 se dictó en Francia el llamado Pacto Civil de Solidaridad (PACS), una suerte de contrato entre dos personas de igual o distinto sexo, que venía a reconocer estas uniones si bien de forma distinta -pues son distintas realidades- al matrimonio, excluyendo también la posibilidad de adopción. 

Desde la izquierda hubo después amenazas previas a la actual de Hollande hacia este consenso, como cuando en  la pequeña localidad de Begles, en junio de 2004,  el regidor Noel Mamere, del partido de Los Verdes, celebró la que trató de presentar como primera boda gay del país, pero en la primavera de 2005 el enlace fue anulado por el Tribunal de Apelación de Burdeos y posteriormente, en marzo de 2007, por el Tribunal Supremo. En enero de 2011 el Consejo Constitucional dictaminó que la prohibición de  equiparar el matrimonio a las uniones homosexuales no era contraria a la Carta Magna gala, aunque aludía a la posibilidad de cambiar la ley para autorizarlo señalando que  correspondía al legislativo: así que, dicho y hecho, los socialistas franceses presentaron en junio de 2011 la consecuente proposición de ley, que fue rechazada por la mayoría conservadora de la Asamblea Nacional. Con François Hollande en el poder, el miércoles 7 de noviembre se puso el proyecto sobre la mesa del Consejo de Ministros, que incluye también la posibilidad de la adopción, y con ello empezó una batalla sin tregua desde la sociedad civil -incluyendo numerosos colectivos homosexuales- frente al proyecto, que sigue su debate en las Cámaras legislativas.

En el Senado

La izquierda, impulsora del texto, cuenta en la cámara alta con un margen de tan solo seis senadores y muchos diputados de varios partidos han anunciado ya que romperán la disciplina de voto, lo que convierte el resultado final en más incierto que el de la Asamblea Nacional. Algunos senadores socialistas de los territorios de ultramar han asegurado que votarán en contra del texto o se abstendrán, mientras que algunos parlamentarios conservadores, como Fabianne Keller, han dicho que lo apoyarán.
Todo parece indicar que el texto cuenta con menos respaldo en la cámara alta del que obtuvo el pasado 12 de febrero en la baja, cuando recibió el apoyo de 329 diputados, cien más de los que lo votaron en contra.