El obispo español de Bangassou, en la República Centroafricana, vuelve a denunciar la violencia que padecen

El obispo español de Bangassou, en la República Centroafricana, vuelve a denunciar la violencia que padecen

Siguen los robos todos los días y sus noches
La gente no huye, sino que llora por conservar lo poco que tienen
Han intentado secuestrar a religiosas

Los saqueos y la violencia continúan y los cristianos los sufren especialmente. El miedo aumenta entre los misioneros. Los soldados han llegado a entrar en la Catedral y han disparado al techo con el fin de robar los coches de los fieles.

REDACCIÓN HO.- Algunos misioneros han sido amenazados en sus casas con hachas y machetes. El saqueo en el país es generalizado. El nuevo presidente ha anunciado 'tolerancia cero' para los saqueadores, pero éstos salen de sus propias huestes.

Esta es la última carta nos ha llegado del obispo de Bangassou, Juan José Aguirre, a través de la Fundación Bangassou, que detalla cómo continúa la trágica situación que padecen:

Querido Hermano

Feliz tiempo de pascua para todos vosotros.

Aquí el nuevo presidente ha dado la lista de los ministros y ha participado en la catedral a la Misa de la luz el sábado santo a las 15'00h de la tarde, tal vez para congraciarse con el arzobispo, que presidía la Misa, porque sus soldados habían entrado en la Catedral y disparado sus metralletas al techo para robar las llaves de los coches de los fieles aparcados fuera... algo que sería gravísimo si alguien lo hubiera hecho en una mezquita. Ya sabéis que la palabra perdón aparece cientos de veces en la Biblia pero no aparece en el Corán donde Dios es sobre todo misericordioso.

Aquí siguen los robos todos los días y sus noches, a cualquier hora. La gente no huye despavorida sino que llora por conservar lo poco que tienen en cada barrio y que a cualquier hora pueden entrar a robárselo a punta de metralleta, o los rebeldes o alguien vestido de rebelde. Han robado los coches en muchas casas de religiosos/as. Los espiritanos se han ido cada uno a vivir en una casa o donde los amigos porque dos noches seguidas los despertaron con hachas y machetes. Padre René no quiere volver a Bangassou y prefiere tomarse unas vacaciones porque está harto. Se vuelve al Camerún por el momento. En casas de religiosas han querido hasta llevarse a alguna de ellas, para lo que imagináis, como en las dominicas colombianas de Bimbo. El saqueo es generalizado y las autoridades se sienten impotentes. El presidente anuncia "tolerancia cero" para los saqueadores, pero éstos salen de sus propias huestes. Los Seleka son, muchos de ellos, o chadianos y sudaneses, o jóvenes reclutados en el último momento para engrosar la tropa. A ninguno de los dos grupos le interesa el país sino el botín. Muchos de nuestros coches ya están el Chad, nuestro querido país vecino en donde dos de sus Obispo son combonianos y lloran conmigo lo que está pasando aquí.

En Rafai tuvieron un triduo pascal muy agitado. Cristo resucitado triunfa, pero enseña siempre sus llagas a los apóstoles. Unos 20 bandidos disfrazados de Seleka tomaron el pueblo y la misión. No hubo desgracias personales pero intervinieron los musulmanes de la zona exigiendo a esos 20 chalados que se fueran. Se fueron el domingo con el coche del padre franciscano, el de las monjas, otro de un cazador de la zona y el camión Unimog de la misión. Hablar de perdón y perdonar desde el corazón buscando la paz va a ser complicado aunque quien a Dios tiene nada le falta y Dios lo puede todo. Ya nos han quitado 22 coches y muchísimas otras cosas de la diócesis y personales. Pero siempre será menos que cualquier familia de refugiados del Congo que huyeron de la LRA y están en Zemio y Obo o cualquier refugiado de Damasco escapado en Líbano, que se fue con lo puesto y vive en un campo de refugiados.

Como me escribías hoy: "Dios te hizo martillo y desde el cielo te envía clavos". Llegará un día en que, en vez de clavos, lloverán esperanzas y aires de paz, Anti-retrovirales para nuestros enfermos terminales y horas de estudio para nuestros alumnos, en paz y armonía, como siempre ha sido...

Hay muchos retos que se preparan en el horizonte pues hemos sido despojados de muchas cosas y deberemos vivir más pobres, esperando no caer enfermos como ya ha pasado a tres de vosotros. Más vale estar que no estar. Y mejor que todo estar, sabiendo que quien a Dios tiene nada le falta. ¿Qué nos ha querido decir Dios con todo esto? Tendremos que reflexionar largo y tendido, con tiempo, si mi corazón soporta y no estalla otra vez... En algunas misiones como en Bema tienen suerte de sólo tener que alargar la mano para coger un pescado, pues el río está enfrente. Otros lo tienen más crudo. En Gambo la carne es rara. Y el corazón no está siempre al 100%, pues la tentación del desaliento está en la orilla del camino. En Tokoyo no queda un sólo coche ni una moto y tienen 40 capillas. Padre Agustín de Bakouma fue a pié (60 Km) a la Pascua a Zabe con una de las hermanas. Mientras tenga salud podrá hacerlo. Mientras haya estrellas podremos caminar, incluso en la noche. Un fuerte abrazo a todos y unión de oraciones.

+ Juan José Aguirre

Infórmate aquí, si quieres conocer cómo colaborar con la Misión en Bangassou.