Un rayo de esperanza se abre en la Misión de Bangassou

Un rayo de esperanza se abre en la Misión de Bangassou

Las últimas noticias que nos aportan el obispo y los voluntarios de la Misión muestran un rayo de esperanza
En medio de en medio de la difícil situación que vive esta Misión centroafricana, siguen urgiendo las oraciones y ayudas

Las últimas noticias que nos aportan el obispo y los voluntarios así lo muestran; en medio de la difícil situación que vive esta Misión centroafricana, se evidencia la urgencia de seguir  dedicándoles oraciones y ayudas.

REDACCIÓN HO.- Compartimos el último correo enviado por Monseñor Juan José Aguirre Muñoz, obispo de Bangassou. Con la intención de ayudar y potenciar la labor de esta Diócesis de la República Centroafricana desde España, un grupo de personas cercanas a Monseñor constituyeron en Córdoba el 12 de Junio de 2002 la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de Bangassou, entidad sin ánimo de lucro y con el único objeto de canalizar todo tipo de ayudas, tanto económicas como materiales, para la promoción, desarrollo y ejecución de proyectos de protección sanitaria y social para la necesitada población de Bangassou. Ahora, el Obispo aporta este nuevo testimonio, que nos llega a través de la Fundación Bangassou, con el que la eeperazna parece abrirse paso en medio de la difícil situación padecida tras la toma del enclave por rebeldes islámicos. La voz de los misionesr ha llegado hasta la ONU, pero es necesario seguir apoyándoles conn nuestra firma y con nuestras oraciones.

Mi querido hermano,

Ángel llegó anoche con gran alegría para Immaculada y para todos. Trajo muy poco equipaje por orden del personal local y dejó allí mucha congoja en los que vivían en su casa desde hace una semana y tranquilidad entre los que tenían preocupación mientras estuviera en Bangassou. Intentamos sacar a otros/as que están con crisis de ansiedad...

Ángel trajo un diario muy detallado de lo que ha vivido en estos días y yo intentaré copiarlo enseguida y mandarlo para que lo leáis también vosotros. Los tres cooperantes van a irse a Moungoumba para la Semana Santa, donde hay dos españoles, para "airearse" un poco.

Yo me quedaré en la capital en una parroquia para echar una mano. Aunque la capital está muy inquieta.

Ya sabéis que los rebeldes, que están acantonados a 200 km de Bangui y ya han ocupado el 60% del país, han retomado las armas y hoy han atacado dos nuevas ciudades al norte, Bouka y Batangafo con la idea de cortar la otra gran carretera que une RCA con Camerún y asfixiar la capital Bangui. Ya he oído en la radio francesa que el Consejo General de la ONU ha condenado los ataques de la Seleka y en concreto han citado "Bangassou y las zonas limítrofes"... Será un eco de vuestros gritos en Córdoba, en Madrid, en Bilbao y por toda España. Francia se empieza a inquietar mucho porque hay muchos franceses aquí en la capital, pero aún no han salido de Malí y suena a hueco todo lo que dicen.

Las noticias que ha traído Ángel son buenas y malas. Finalmente el quirófano no lo han tocado, por ahora, ni el Buen Samaritano, ni el orfanato ni el conteiner del cemento ni el camión azul. Lo demás, hay desgaste por allí y por allá, hay vandalismo en un lado y solo roces en otros. Las casas de la gente, muchas como la de Jean Marie, nuestro garajista, han sido saqueadas, como cuando se vuelve una bolsa de plástico desde el centro hacia afuera y todo se desperdiga por el suelo. Los rebeldes han cogido lo que han querido y los vecinos, enloquecidos, el resto. Los musulmanes han sido tratados con respeto y cordialidad. Ahora Julieta, en su casa de las franciscanas, ha puesto de centinelas a los mismos que los primeros días les robaron lo que habían dejado los rebeldes. Cuando merodea un ladronzuelo se ponen todos a tocar el silbato y parece un partido de fútbol. 

¡¡¡Así es la vida!!!

¡¡¡Así la hemos hecho entre todos!!! Cuando hay una histeria colectiva, todos los elementos se dirigen al mismo sitio y son del mismo color. Hacen falta algunas horas, a veces días, para hacer entrar en razón a quién, por seguir como borregos al conjunto, la había perdido.

Julieta y todos, estaban muy confundidos de ver "la gente del propio barrio" oteando la "ganancia de pescadores". Les hemos escrito una larga carta de ánimos y noticias que partirá mañana con el abbé Yvon Congo Adama, que marcha hacia Bangassou en mi nombre, sin miedo, y con ganas de dar esperanza y ánimos hasta que la tormenta amaine.

¡¡Amainará!! Llegará la calma y podremos re empezar. Los pobres de Bangassou no tienen culpa de nada y ellos han sido los primeros en quedarse sin menú del día durante ya bastante tiempo. Por ellos estamos allí y para enseñar a quien quiera la misericordia de Diosque llueve sobre buenos y malos, musulmanes o cristianos.

Un abrazo fraternos a todos,   
Juanjo Aguirre
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