Los científicos estudian las ondas cerebrales de los fetos y elaboran mapas de su actividad

Los científicos estudian las ondas cerebrales de los fetos y elaboran mapas de su actividad

Utilizando imágenes por resonancia no dañinas para el bebé no nacido ni para la madre
El niño no nacido muestra actividad cerebral a las pocas semanas de gestación
Se han recogido señales de comunicación entre más de 40 regiones del cerebro
Y existen fuertes conexiones entre los dos hemisferios cerebrales

Investigadores de la Universidad Estatal de Wayne en Michigan están elaborando por primera vez el mapa cerebral de los fetos.

REDACCIÓN HO.- La ciencia ha demostrado que los bebés no nacidos muestran ondas cerebrales que comienzan a registrarse en tan sólo unas semanas de embarazo. Los investigadores creen que la obtención de estos mapas cerebrales podría ayudar a prevenir y tratar los trastornos como el autismo o la dislexia.

Según recoge LifeNews, Moriah Thomason, un neurocientífico, colaboró con otros investigadores de Wayne State University para usar imágenes por resonancia magnética con el fin de capturar el mapa cerebral en tiempo real. Estas imágenes muestran señales de comunicación entre más de 40 regiones del cerebro de los fetos dentro el útero materno. El estudio fue publicado el miércoles en Science Translational Medicine, una revista de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.

Los trastornos cerebrales comienzan en el útero, según los especialistas, pero los científicos nunca habían tenido un método para estudiar el desarrollo del cerebro en esa etapa. Sin embargo, los implicados en esta nueva investigación están demostrando que el cerebro de un bebé no nacido se puede estudiar en el útero utilizando imágenes por resonancia magnética que no son perjudiciales para la madre o el niño.

Los bebés que están estudiando tienen entre 24 y 38 semanas de gestación. Los resultados muestran que existen fuertes conexiones entre ambos lados del cerebro. Esta es la primera parte de un estudio más amplio que busca conocer cómo se forman las redes funcionales del cerebro, y examinar el entorno del niño en desarrollo dentro del útero, así cómo algunos factores en la vida de la madre. El proyecto prevé un seguimiento de los fetos cuando nacen y a lo largo de su vida para comparar su desarrollo neurológico, con lo que se vio cuando estaban en el útero.