Diez médicos abortistas que hablaron demasiado…

Diez médicos abortistas que hablaron demasiado…

"Como médico fui entrenado para conservar la vida, y aquí estoy, destruyéndola"
"Esas mujeres tienen un dolor real"
"Me fui donde ya no tuviese que soportar ver cuerpecitos nunca más"
“Sabemos que es matar, pero el Estado nos permite matar bajo ciertas circunstancias"
"Hasta yo me asombro de las cosas de que soy capaz por dinero"

Unos muestran una total indiferencia frente a la vida; otros que se puede enmascarar el aborto con argumentos ideológicos, legales y emocionales. Pero al final todos terminan mostrando la verdad: saben que están eliminando una vida humana.

REDACCIÓN HO.- LiveActionNews.org ha recopilado estas diez reveladoras frases de técnicos y empresarios del aborto durante sus participaciones en congresos, memorias y reportajes:

1. “A ellas no se les permite nunca mirar la pantalla de ultrasonidos, porque sabemos que si lo hacen y escuchan el latido del corazón, no querrían hacerse el aborto” – Dr. Randall, antiguo abortista

2. “Incluso hoy lo siento como algo un poco peculiar, porque como médico fui entrenado para conservar la vida, y aquí estoy, destruyéndola” – Dr. Nejamin Kalish, abortista.

3. “Tienes que llegar a ser un poco esquizofrénico. En una habitación, animas a una paciente y le dices que la ligera irregularidad cardíaca del feto no es importante, que tendrá un bebé bueno, sano. En la otra habitación, le aseguras a otra mujer, a la que le acabas de hacer un aborto salino, que es buena cosa que el latido del corazón sea ya irregular, que no se preocupe, que no tendrá un bebé vivo. De repente, uno se da cuenta de que en el momento de la infusión salina había mucha actividad en el útero. No eran corrientes de fluido. Era, obviamente, el feto dañado al tragar la solución de sal concentrada y pateando violentamente, y eso es en cualquier sentido el trauma de la muerte. Alguien tiene que hacerlo, y desafortunadamente somos los ejecutores de este acto. – Dr. John Szenes, abortista.

4. “Decirle a esas mujeres que sus fetos sienten dolor es acumular tormento sobre tormento. Esas mujeres tienen un dolor real. No llegaron con facilidad a esta decisión. Crear otra barrera para ellas para alcanzar el cuidado médico que necesitan es realmente injusto” – Dave Turok, abortista.

5. “Esta es la razón por la que odio el uso excesivo del forceps: las cosas se rompen. Solo hay dos tipos de doctores que dicen nunca han perforado un útero, los que mienten y los que no hacen abortos” – Un abortista anónimo.

6. “Me fui donde ya no tuviese que soportar ver cuerpecitos nunca más” – Dra. Beverly McMillan, antigua abortista.

7. “Creo que he sido afortunada por formar parte de esto. Si no me hubiera implicado, habría ido por la vida perfectamente satisfecha de acudir a fiestas de la sociedad médica y habría resultado muy, muy soso. Me habría aburrido como una tonta“. – Dra. Jane Hodgson, abortista pionera.

8. “La pena, bastante distinta al sentimiento de vergüenza, la exhiben de una forma u otra prácticamente cada una de las mujeres a las que les he practicado un aborto, y eso son unas 20.000 a fecha de 1995. La pena se revela en el hecho de que la mayoría de ellas lloran en algún momento durante la experiencia. El proceso de duelo puede durar unos pocos días o varios años. El duelo a veces se aplaza. El duelo puede yacer sublimado y dormido durante años” – Dra. Susan Poppema, abortista.

9. “Si veo un caso, de más de 20 semanas, donde francamente eso es un niño, para mí, realmente me hace pensar y sufrir, porque ¡el potencial está aquí tan inminente! Por otro lado, tengo otra postura, que creo que es superior en la jerarquía de preguntas, y es esta; ¿quién posee ["owns"] a este niño? Tiene que ser la madre”. – Dr. James McMahon, abortista.

10. “Sabemos que es matar, pero el Estado nos permite matar bajo ciertas circunstancias” – Dr. Neville Sender, abortista.

La verdad no tiene fronteras. La realidad es una. En España, siempre nos quedará los que nos contaba el Dr. Jesús Poveda en el WCF Madrid 2012: "Un día le pregunté  al dueño de la Dator en Madrid cómo es que él, siendo médico, sabiendo lo que es de verdad un aborto, podía realizarlos. Me respondió: ´Hasta yo me asombro de las cosas de que soy capaz por dinero".