Expectación ante el fallo de Estrasburgo: cuatro cristianos Vs. Reino Unido, en defensa de su libertad religiosa

Expectación ante el fallo de Estrasburgo: cuatro cristianos Vs. Reino Unido, en defensa de su libertad religiosa

Cuatro ciudadanos defienden su derecho a no ser discriminados laboralmente por mostrar públicamente su fe cristiana
El Gobierno británico reduce la libertad religiosa a la esfera privada
Tal limitación ya se impuso en países islámicos o comunistas
El mismo articulado del TEDH establece que la libertad de culto es solo un componente de la libertad religiosa

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) emitirá previsiblemente mañana su fallo ante la demanda de cuatro ciudadanos cristianos contra el Reino Unido, tras ser discriminados por su fe.

REDACCIÓN HO.- Estos cuatro ciudadanos -Nadia Eweida, Shirley Chaplin, Lillian Ladele y Gary McFarlane-  defienden su derecho a no ser discriminados laboralmente por mostrar públicamente su fe cristiana. En los cuatro casos /848420/10, 59842/10, 51671/10 y 36516/10), estos trabajadores de varias confesiones cristianas fueron sancionados por su patrón, y aún perdieron su empleo, por el simple hecho de ser coherentes con su su fe y conciencia: llevando al cuello una pequeña cruz  (casos de Eweida y Chaplin),  negarse a registrar la 'boda' de una pareja del mismos sexo  (caso Ladele) o, siendo consejero matrimonial, por haber sido despedido tras compartir con sus superiores sus reservas éticas para aconsejar a parejas de mismo sexo (McFarlane).

Denuncian en Estrasburgo su discriminación laboral por reconocerse cristianos 

El Tribunal escuchó las demandas el pasado 4 de septiembre. Mientras los cuatro demandantes pedían respeto para su libertad de religión y conciencia y para el derecho para no ser discriminados por su fe, el Gobierno británico indicaba que no había tal pues eran libres para dimitir y practicar su religión en privado, lo que supone una clara negación de la dimensión social de religión y una manifestación de la tendencia liberticida que persigue transformar la libertad de religión en una mera libertad de cultos, esto es, libertad para tener y practicar una religión, pero sólo en privado,  a puerta cerrada", como denuncia Grégor Puppinck, director del European Center for Law and Justice (ECLJ, centro Europeo por la Libertad y la Justicia) en un comunicado remitido a HO.

"Así, la práctica religiosa es limitada a la adoración. Una limitación a la libertad que ya se impuso a las cristianas en países islámicos o en los comunistas, donde sólo permiten a los cristianos profesar su fe en privado y donde la propaganda pública anticristiana es libre. Tal 'libertad de cultos' imposibilita comportarse públicamente acorde a su fe y a su conciencia", añade Puppinck.

De hecho, la libertad de culto es solo un componente de la libertad religiosa que, más ampliamente, estipula que "Cada uno tiene el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión; este derecho incluye la libertad de cambiar su religión o creencia y la libertad, solo o en comunidad con otros, y en el público o privado, a manifestar su religión o creencia, en la adoración, la enseñanza, la práctica y la observancia " (artículo 9 del TEDH).

    • El ECLJ interviene como tercera parte (amicus curiae) en el litigio planteado ante el TEDH en dos de los casos ( Ladele y  McFarlane) y ha remitido sus observaciones escritas al Tribunal. Puppinck, además, participó también la vista de Nadia Eweida, en calidad de consejero. En documento adjunto, aportamos un resumen de los sumarios facilitado por el ECLJ, en inglés