Los ginecólogos uruguayos se unen para defender su derecho a objetar al aborto

Los ginecólogos uruguayos se unen para defender su derecho a objetar al aborto

Más de 100 ginecólogos estudian denunciar en la CIDH la "presión" del Estado contra los objetores
Apuntan, en particular, al subsecretario de Salud, Leonel Briozzo
Representados por el abogado Agustín Amonte, quien presentó el recurso de revocación y jerárquico contra la reglamentación de la ley del aborto
Además, presentarán recurso de amparo ante la Justicia uruguaya

Más de 100 ginecólogos evalúan denunciar en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la "presión" por parte del Estado, y en particular del subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, para que revisen su decisión de objetar al aborto.

REDACCIÓN HO.- El anuncio de acciones legales lo ha formulado el abogado Agustín Amonte, quien presentó el recurso de revocación y jerárquico contra la reglamentación de la ley que legalizó el aborto, por entender que los profesionales están siendo vulnerados en su “derecho a la objeción de conciencia”.  Tras aprobarse la ley que despenaliza el aborto en el país, los medios se han hecho eco del rechazo expresado por los sanitarios de todo el país a participar en abortos, como difundían el pasado 21 de diciembre, recogiendo la negativa de todos los ginecólogos de Salto.  El propio Briozzo acaba de suspender el viaje que tenía previsto realizar el próximo viernes, día 11, a este departamento para dialogar con los ginecólogos objetores, según informaron a la prensa nacional fuentes médicas, sin haberse fijado otra fecha para el encuentro. Desde Twitter, el diputado blanco Javier García también ha cuestionado a Briozzo. "El MSP presiona a ginecólogos que legalmente objetan aborto. Viola libertades. Lo que hace es una forma de perseguir por las ideas", sostiene.

En defensa de su derecho: objeción de conciencia sanitaria al aborto

Amonte critica que la auténtica intención de Briozzo con el viaje es "presionar" a los objetores, por más que se diga que es para brindar explicaciones técnicas. El letrado anunció que presentarán una acción de amparo ante la Justicia pidiendo que se garantice el cumplimiento del derecho a la objeción de conciencia. Además, se analiza la presentación de otra denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la violación al derecho de objeción de conciencia, garantizada en el Pacto de San José de Costa Rica. " El mensaje que queremos trasmitir es que vamos a llegar hasta las últimas consecuencias con estas presiones que se están recibiendo desde el Ministerio para amedrentar a los médicos", explicó. Los especialistas que presentaron en diciembre el recurso contra la reglamentación de la ley están esperando una resolución del Ministerio de Salud Pública (MSP) del gobierno de José Mújica. En caso de que  sea contraria a sus intereses, presentarán un recurso ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, con el fin de conseguir la anulación del decreto.

Uruguay: No a un referéndum sobre le ley del aborto, sí a la derogación

El asunto se ha caldeado más en los medios, pues quien fuera representante del Uruguay en el Comité Ejecutivo de la Comisión Internacional de Ginecología, el catedrático en Ginecotocología Justo Alonso, ha declarado que si bien no se sumará a esta denuncia -“Yo soy amigo personal de Briozzo, el fue residente mío y se considera mi discípulo. Tanto Briozzo como yo bregamos por la despenalización”-, discrepa con la cartera de Salud "sobre la forma en que se está procediendo y cómo fue redactada la ley ". En declaraciones a En Perspectiva, afirma que, en más de una oportunidad, “Briozzo ha realizado algunas presiones. Llegó a decir que el médico que no se atuviera a la ley puede ser denunciado por mala praxis, lo cual no ha caído muy bien”. 

Afirmando frente a lo que evidencia la Ciencia que “los dos estamos buscando el mismo objetivo para disminuir la mortalidad materna”, reconoce Alonso que “el centro es tener en cuenta que todos estamos en contra del aborto, pero esa pobre mujer que se ve obligada a hacerlo muchas veces también lo está. Es más, cuando lo hacen muchas veces lo lamentan toda la vida” porque “es una cicatriz del alma que le dura para toda la vida”. “La última vez que concurrí al Parlamento fue hace 5 años, esta ley se generó sin consultar a los ginecólogos que somos el brazo activo de la ley". “Esta ley debe ser modificada, la mayoría de los políticos no son médicos y el Parlamento redactó la ley en forma apresurada sin la discusión correspondiente”, concluía.