Historia de un rescate provida: "Un grano de arroz inclina la balanza: ¡Sí podemos!"

Historia de un rescate provida: "Un grano de arroz inclina la balanza: ¡Sí podemos!"

Desde Badajoz nos llega este magnífico testimonio tras rescatar de las garras del aborto a una familia rumana: ¡Aborto Cero!

REDACCIÓN HO.- Así nos lo relata Margarita Cabrer, para que lejos de desfallecer en la lucha por la Vida, seamos conscientes de que "un grano de arroz inclina la balanza. Y si todos empujamos a la vez podemos mover la piedra. ¡SÍ, podemos!": 

Esta semana me han dicho que los provida ofrecemos falsas esperanzas cuando les decimos a las madres que no aborten que todo se puede arreglar. Ver las caras de las madres que hemos rescatado y que están esperando tener a sus hijos en estos días, merece la pena y compensa del frío que pasamos y las burlas que nos hacen las trabajadoras de la muerte. Un grano de arroz inclina la balanza. Y si todos empujamos a la vez podemos mover la piedra. ¡SÍ, podemos! A veces el ser humano se esconde detrás de la fría multitud para justificar la falta de decisión y compromiso cristiano; pero otras es capaz de responder a la llamada de ayuda de sus semejantes y sacar al héroe que lleva dentro.

Eso es lo que hemos vivido en Badajoz

Participa en el reto Aborto Cero este 'finde': 113.031 firmas en dos díasHace ya un mes aproximadamente que rescatamos a una familia rumana.  Estaban durmiendo en el suelo en un colchón; el matrimonio y un niño de tres años. Apenas podían cuidar de uno y les venía otro...estaban asustados. Acudieron al sistema público de Salud, pero quien les atendió prefirió no complicarse la vida y, con una firma para que le practicaran un aborto, se quitaba el problema de encima. 

 Cuando llegaron el martes, día de matanza, al desolladero Los Arcos-Guadiana se encontraron con dos madres luchadoras acostumbradas a complicarse la vida y quisimos escucharles; les dedicamos nuestro tiempo, les miramos a la cara y les ofrecimos nuestro apoyo. Dicen que no puedes suicidarte aguantando la respiración porque instintivamente tu organismo reacciona. Juan y Emilia, que estaban intentando "aguantar la respiración", reaccionaron cuando les ofrecimos nuestra mano. Se agarraron y los sacamos a flote.

No hubiéramos podido conseguirlo sin vuestra heroicidad

 ¡Podemos parar el aborto!Cuando llegamos a casa, contamos el caso vía e-mail y pedimos ayuda a nuestros amigos y vecinos... Todos os habéis volcado y nos habéis hecho llegar materiales, dinero, apoyo, solidaridad; vuestras oraciones, atención médica y sobre todo vuestro corazón. Fueron muchísimas las personas de Badajoz y de fuera que nos llamasteis para ofrecernos vuestra ayuda. Gracias a todos. Os privasteis de algo que os era legítimo para hacérnoslo llegar y que paliara de algún modo la extrema escasez de esta familia.

Por la mañana ponía en común en Facebook nuestra alegría por el rescate de este niño que no sería abortado y os compartía que necesitábamos un techo para ellos. Esa misma tarde Ramón, un vecino de Badajoz, nos ofrecía su propia casa. Los ha tenido acogidos  durante este mes sin cobrarles nada y compartiendo con ellos todo: techo, comida, espacio personal, a su propia familia... Y su corazón. Les hemos encontrado un alquiler baratito, que pagarán con un trabajo que gracias a la labor de Cáritas y su centro de orientación laboral le han encontrado. Y gracias al Banco de Alimentos y a muchos particulares que han aportado su granito de arena se mantendrán a flote hasta que venga el primer sueldo Dios mediante.

No tenemos varita mágica, es verdad...

Pero sabemos que podemos confiar en el amor de Dios y también que no se deja ganar en generosidad. Por eso estamos seguras de que no ofrecemos falsas esperanzas. Ofrecemos soluciones, alternativas que no pasen por tener que matar al hijo que viene.¡Sí, podemos!