EpC, la peligrosa herramienta ideológica, sigue vigente en España

EpC, la peligrosa herramienta ideológica, sigue vigente en España

Los padres no esperan un cambio en la asignatura a corto plazo
<a href="http://www.hazteoir.org/firma/47801-firma-son-nuestros-hijos-no-experimentos">Son nuestros hijos, no experimentos: participa en la consulta para la reforma educativa</a>

REDACCIÓN HO.- «Tenemos a nuestro hijo mayor en un colegio en Madrid, un colegio concertado católico, cursando 5º de Primaria. Teníamos claro desde que el gobierno anterior impuso esta asignatura que no queríamos que la cursara. Llegada la hora de enfrentarnos a esta espinosa cuestión, lo primero que hemos hecho ha sido pedir una reunión con el director de ciclo para ver qué opciones nos daban en caso de querer objetar. Salimos de la reunión sabiendo que nuestro hijo se quedaría fuera de clase, en otra clase o en el despacho del jefe de estudios durante esa hora, y que le suspenderían en esa asignatura. Nuestro hijo ha tenido la media del 10 el curso anterior, por lo tanto esto significa que su expediente se verá afectado».

Este es el relato de Paola Raneri que facilita a Noticias HO Profesionales por la Ética. Esta madre, junto a su marido, Joaquín Albi (en la foto)ha decidido objetar a EpC, la asignatura que impuso Zapatero y que el PP, de momento, ha mantenido prácticamente igual.  Se sienten orgullosos de su hijo, de 10 años, al que le han consultado para tomar la decisión de objetar y que ha accedido a ello a pesar de ser el único niño de su curso que sale de clase cuando toca EpC. «Como padres no admitimos que nadie, salvo nosotros, decida qué educación quiere darle a su hijo,(...)  No nos podemos permitir que con una asignatura introduzcan puntos de vista y criterios que no compartimos, y lo más esquizofrénico es que le evalúen sobre eso». 

En Burgos, María Sierra, madre de familia numerosa, asegura que solo en Castilla y León hay cientos de objetores a EpC, niños que se salen de clase cuando toca impartir esta materia pero ni la Administración ni los colegios quieren reconocerlo para evitarse problemas. «Los objetores sufrimos todo tipo de discriminación, a los chicos les baja la media por el suspenso en EpC y más de uno se ha quedado sin beca por objetar a EpC porque automáticamente implica el suspenso». «Me gustaría poder contarle mi caso al Ministro y que los miles de padres objetores le pudieran contar lo que siguen padeciendo únicamente por defender sus derechos constitucionales», concluye.

Mientras tanto, el Ministerio de Educación sigue recogiendo aportaciones para mejorar el Anteproyecto de la Ley de Mejora de la Calidad Educativa. Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética, espera que el Gobierno articule alguna fórmula para compensar las represalias académicas sufridas en los últimos 5 años por los objetores a EpC. «Se la han jugado, y lo siguen haciendo, por la libertad y los derechos de todos. Qué menos que se les reconozca», concluye Urcelay.