MEL pedirá al sucesor de Aguirre que mantenga el compromiso de respetar la libertad educativa

MEL pedirá al sucesor de Aguirre que mantenga el compromiso de respetar la libertad educativa

"Esperanza Aguirre se comprometió a respetar la voluntad de los padres en relación con la educación sexual en las escuelas", recuerda la plataforma Madrid Educa en Libertad.

REDACCIÓN HO.-  A finales del pasado curso la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, comunicó por escrito a la plataforma de padres Madrid Educa en Libertad su compromiso de respetar el derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos en educación afectivo-sexual.

Concretamente, Aguirre confirmaba que los centros escolares de la Comunidad de Madrid habían recibido instrucciones para que informaran a los padres de cualquier actividad extraescolar que se fuera a realizar en materia de educación afectivo-sexual de los menores, incluyendo quién y cómo la iba a impartir.

María Menéndez, portavoz de Madrid Educa en Libertad, declara que "en el momento en que se constituya el nuevo Gobierno regional, vamos a solicitar al nuevo presidente que confirme el compromiso adquirido por Esperanza Aguirre y se respeten escrupulosamente los derechos de los padres a elegir qué educación moral quieren para sus hijos".

Madrid Educa en Libertad promueve la campaña de #Noaladoctrinamientosexualenlaescuela, que exige a los centros escolares que proporcionen a los padres, con carácter previo, toda la información sobre charlas, talleres, actividades, reparto de materiales,...de educación afectivo-sexual que vayan a recibir sus hijos y se respete la decisión de los padres de consentir o no la participación de los alumnos en estos talleres. El documento para solicitar esta información es el Consentimiento informado, un escrito que los padres entregan en el momento de matricular a sus hijos.

«No debemos permitir que el gobierno de turno pretenda imponer su ideología o su moral a nuestros hijos a través de la escuela. Esto choca frontalmente con el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones», concluye María Menéndez.