Los presos de ETA se mofan del Gobierno por Bolinaga
CFuencisla | Sáb, 08/09/2012 - 13:19
Acusan al Ejecutivo de “fracaso” y creen que “todos” serán “excarcelados”. El Ejecutivo reitera que la banda “sólo tiene el fin de disolverse de forma incondicional”.
LA GACETA.- El caso Bolinaga ha despertado la alegría entre los presos de ETA. Consideran que se trata de una victoria ante el Gobierno. Tanto pecho han sacado que hasta aseguran que todos acabarán en la calle y defienden la vigencia de su “lucha”. Todas estas reivindicaciones propagandísticas aparecieron ayer en un comunicado del colectivo de presos etarras recogido en las páginas del diario Gara. El Ejecutivo respondió con firmeza y exigió por enésima vez la disolución incondicional de la banda terrorista.
El autodenominado Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK, por sus siglas en euskera) quiso hacer hincapié en las “lecciones inolvidables” aprendidas a raíz de sus protestas, con huelgas de hambre incluidas, para reclamar la libertad del sanguinario Jesús María Uribetxeberría Bolinaga, asesino de tres agentes y secuestrador de Ortega Lara. Además, acusa al Gobierno de “disfrazar su fracaso” al mantener enrejado al terrorista, a través del recurso de la Fiscalía, tras haberle concedido el tercer grado sin obligación de hacerlo.
Los reclusos de ETA también hablan de la “dignidad” de Bolinaga en contraposición a “la crueldad, cerrazón e insaciable sed de venganza del Gobierno español”. Y aplauden este tipo de iniciativas que seguirán llevando a cabo “hasta que todos seamos excarcelados”.
Sin duda, la parte más llamativa del comunicado es la que dice así: “La lucha sigue, dentro y fuera, y entre todos lo estamos consiguiendo.
Aurrera bolie!”. Esta última expresión, que quiere decir “adelante con la pelota”, era utilizada por el jefe etarra Domingo Iturbe Abasolo, alias Txomin, mitificado por la banda y su entorno. Y la utilizaba para defender la “lucha armada”, es decir, el terrorismo del tiro en la nuca y el coche bomba. Sin ir más lejos, el propio Bolinaga usó esa expresión en un comunicado que emitió hace unos días desde el hospital de San Sebastián, donde se le trata el cáncer que padece. Por último, el EPPK defiende la necesidad de una negociación entre ETA y el Gobierno. Y acusa al Ejecutivo de intentar torpedearlo, por lo que “nos negamos a caer en la trampa del enemigo”.
La respuesta del Gobierno llegó por boca, cómo no, de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, quien aseguró que no va a haber cambios en su política penitenciaria. “ETA, en un comunicado de sus presos, critica la posición del Gobierno y a ellos se les debe contestar: no la vamos a cambiar. No se negocia no se cede nada, ETA sólo tiene el fin de disolverse de manera incondicional”, sostuvo en la rueda de Prensa del Consejo de Ministros.
En cuanto a la excarcelación del etarra Bolinaga, la vicepresidenta mostró “el máximo respeto tanto al juez como al recurso de la Fiscalía”. Eso sí, eludió responder a las fricciones públicas mostradas entre importantes dirigentes del PP a cuenta de este polémico caso.
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