Cuatro británicos denuncian en Estrasburgo su discriminación laboral por reconocerse cristianos

Cuatro británicos denuncian en Estrasburgo su discriminación laboral por reconocerse cristianos

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REDACCIÓN HO.- Cuatro cristianos británicos pidieron este martes al Tribunal Eurropeo de derechos Humanos, con sede en Estrasburgo (Francia), que juzgue si fueron objeto de discriminación por sus creencias religiosas. Dos mujeres, Nadia Eweida y Shirley Chaplin, sostienen que sus empleadores se opusieron a que ellas usaran cruces en el trabajo. Otra denunciante, la secretaria Lilian Ladele, sostiene que fue por su rechazo a registrar a una unión civil gay, y un cuarto demante, el consejero matrimonial Gary McFarlane,  porque no quiso dar terapia a una pareja del mismo sexo, sosteniendo igualmente que fueron despedidos injustamente de sus puestos de trabajo por estos motivos.

Los cuatro han perdido todas las batallas a través del sistema legal británico, y demandan al gobierno británico por fallar al proteger sus derechos. Ahora hacen sus reclamos ante las leyes de derechos humanos europeas enfocándose en sus garantías de libertad de religión y libertad de discriminación en el trabajo.  Pese a que cada uno los afectados se ha dirigido de manera individual al TEDH, están siendo estudiados de manera conjunta. En cualquier caso, la decisión tardará en conocerse varias semanas.

Gary McFarlane dijo estar complacido con la audiencia del martes. “Hoy, por primera vez, escuché a alguien hablar de mis derechos”, dijo. “Seguro tengo algunos derechos. Soy un miembro de la sociedad. Tengo creencias”. Calificó de “tragedia” que el caso haya tenido que llegar a la Corte Europea de Derechos Humanos y culpó a los empleadores de exceso de celo por no “considerar condiciones justas” para sus creencias religiosas.

Eweidam, quien trabaja para British Airways, dijo que experimentó discriminación del 2006 al 2007, cuando comenzó a usar la cruz de forma visible y por lo tanto fue transferida a otro trabajo. La aerolínea cambió más tarde su política de uniformes para permitir a los empleados usar símbolos religiosos.

Pero Chaplin, una enfermera, perdió su trabajo luego de que su empleador cambió sus uniformes para incluir cuellos V, lo cual hizo visible su cruz. Su jefe le pidió quitársela por temor a que pudiera provocar heridas cuando trabajaba con pacientes, de acuerdo con documentos de la corte. Ella se opuso. El tribunal de Eweida falló que usar una cruz era una elección personal, no un requerimiento de los cristianos, mientras que el tribunal de Chaplin encontró que había razones legítimas de salud y seguridad para prohibirle que usara el símbolo en torno al cuello. Chaplin dijo el martes que ella no creía que fuera así. "El consejo que resuelve sobre riesgos dijo que no había casos previos de heridas causadas por crucifijos", citó al término la audiencia.

Eweida y Chaplin creen que Reino Unido "no ha protegido su derecho a manifestar sus creencias religiosas", lo que es contrario al Artículo 9 de la Convención Europea de Derechos Humanos. Este artículo, según recuerdan, establece «la libertad de manifestar su religión o sus convicciones individual o colectivamente, en público o en privado, por medio del culto, la enseñanza, las prácticas y la observancia de los ritos».

Además, afirman que las sentencias anteriores de los tribunales laborales británicos han infringido el artículo 14 de la Convención, que prohíbe la discriminación basada en la religión. Mientras, Ladele sostiene que su derecho a un "recurso efectivo" no se respetó; y McFarlane asegura que fueron violados el derecho a un juicio justo y el derecho a la intimidad.

Ladele y McFarlane también perdieron las batallas en los tribunales, que fallaron que sus empleadores tenían derecho a decidir que sus puntos de vista contradecían las leyes británicas que prohíben la discriminación en el campo de la orientación sexual. En este sentido, este mismo año el organismo de control de la igualdad en Reino Unido, la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos, señaló que los tribunales ingleses habían tomado la decisión correcta en los casos de Ladele y McFarlane, pero quizá "no habían dado suficiente peso» al Artículo 9 de la Convención en los casos de Eweida y Chaplin.

A los cuatro cristianos les negaron audiencias en instancias superiores, por lo que llevaron su caso a la Corte Europea de Estrasburgo, que suele tardar meses en emitir sus fallos después de que un caso se argumenta.