Grupos de comunicación y espectadores denuncian la fusión Antena3-LaSexta
M. Vidal Santos | Sáb, 25/08/2012 - 13:18
Recortes al pluralismo y consolidación de un duopolio, principales críticas a la faena del Gobierno del PP en el ámbito de las televisiones.
REDACCIÓN HO.- Las facilidades ofrecidas por el Gobierno a Antena 3 y la Sexta para su fusión, relajando las condiciones impuestas por la Comisión Nacional de la Competencia, han indignado a las pequeñas cadenas nacidas gracias a la implantación de la TDT y han alarmado a las asociaciones de telespectadores.
Ambos sectores temen un refuerzo del carácter de duopolio que ya tiene en buena medida el mercado televisivo generalista español.
Desde Intereconomía se denuncia este sábado en un editorial de La Gaceta que con esta decisión, el Gobierno del PP está poniendo fin a la pluralidad y a la competencia:
“Dos grupos hegemónicos controlan la mitad de los canales –un total de 16– y el 85% de la tarta publicitaria. Dos grupos que, además, son propiedad de empresas extranjeras y que se encuentran gestionadas desde hace años por Ejecutivos también extranjeros.
En cualquier otro país del mundo un fenómeno semejante sería inimaginable, pero no aquí, ya que esta hiperconcentración ha venido bendecida desde el poder político.
Primero por Zapatero, que promovió que Telecinco fagocitase a Cuatro en 2010. Y ahora por Rajoy, que ha decidido dar luz verde a la fusión de Antena 3 y La Sexta pasando por alto las condiciones que impuso el Tribunal de Defensa de la Competencia hace poco más de un mes.”
En el grupo Libertad Digital se señala que Mariano Rajoy quiere fabricarse su propio Polanco:
“No cabe duda de que la principal parte de responsabilidad en este desafuero ha sido del Gobierno socialista, que regaló primero a Roures un canal en abierto, facilitó después a Polanco convertir Canal + en Cuatro, concedió a Roures la posibilidad de abrir Gol TV y finalmente levantó las restricciones que impedían que el mercado televisivo se concentrara. Pero es triste que el Gobierno popular se haya sumado a esta tarea liberticida, con una decisión, por otra parte, tan poco conveniente para España como para sus propios intereses. Es triste, sí, pero no sorprendente, habida cuenta de la incapacidad proverbial de la derecha política para la comunicación.
Rajoy, como Aznar antes de él, quiere tener su propio Polanco, y cree haberlo encontrado en el dueño de Planeta. Poco importa el fracaso de la anterior operación, que demostró la incapacidad de la derecha para estos enjuagues. A largo plazo, sólo una guerra planteada desde la trinchera de las ideas puede permitir a la derecha española dejar de ser el reemplazo en el Gobierno cuando la izquierda deja el país hecho unos zorros. Pero el PP siempre ha pensado que basta con que las teles alaben su gestión para ganarse a los ciudadanos. Fracasará. Y cuando vuelva a perder las elecciones no sería extraño ver cómo el monstruo mediático que ha creado se vuelve en su contra. No sería la primera vez.”
La Agrupación de Telespectadores y Radioyentes, proclive siempre a las posiciones más próximas a la izquierda, ha advertido que la posible fusión entre Antena 3 y La Sexta supone "peligro de disminución del pluralismo" en los medios de comunicación.
La ATR sostiene que esta operación "podría ir en contra de la libertad de expresión" y afirmar esperar que la "identidad ideológica" de La Sexta se mantenga "tal y como parece ser que contemplan" sus propietarios.
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