Una madre que sacrificó sus brazos y piernas para dar a luz a su hija
I. Fernández | Vie, 17/08/2012 - 16:08
REDACCIÓN HO / La Gaceta.- Hayes ofreció su salud antes que poner en peligro la vida de su hija y declara que “no logra imaginar que su hija podría no haber nacido”.
Una historia que nos recuerda mucho el coraje por salvar la vida de su hijo de la joven madre italiana Chiara Corbella.
Esta es la historia de Keith Hayes que publica hoy en La Gaceta:
Han pasado dos años desde que Keith Hayes, tejana de 41 años, se sometiera a una arriesgada operación para salvar a su bebé. Más de 40 médicos lucharon por su vida a lo largo de 15 interminables horas, tras diagnosticarle una infección aguda que se extiende por el tejido celular subcutáneo, produciendo una necrosis tisular, que deriva en una enfermedad degenerativa.
Los médicos advirtieron a Keith de que, en caso de decidir tener al bebé, los procesos degenerativos podrían llevar a fatales consecuencias, pero ella “se negó en rotundo a que le provocaran el aborto”.
Los estreptococos (bacterias que viven en las vías respiratorias y digestivas de una persona), que fueron hallados en Keith, se repartían por su cuerpo a la velocidad vertiginosa. “Al elegir dar a luz, ella arriesgó su vida”, relató William Schaffner, uno de los especialistas que llevó el caso.
Dos días después el nacimiento de la pequeña Arielle, los médicos se vieron obligados a realizar a Keith una cirugía de emergencia, en la cual, le amputaron los dos brazos y, una semana después, las dos piernas. También le quitaron una parte del intestino y otros órganos a causa del avance de la infección.
La madre, que a día de hoy no se puede mover de forma independiente asegura que “no se arrepiente de nada” y que “no logra ni siquiera imaginar que su hija podría no haber nacido”.
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