La política abortista de Obama facilitaría la esclavitud sexual
I. Fernández | Mié, 04/07/2012 - 17:22
REDACCIÓN HO/ACI.- Un exfuncionario del departamento de los Servicios de Salud Humana de Estados Unidos (HHS) indicó que el Gobierno de Barack Obama al promover el aborto está impidiendo y obstaculizando su trabajo contra el tráfico de personas, porque la promoción del aborto también promueve la esclavitud sexual.
En diálogo con Aciprensa Steven Wagner, presidente de Renewal Forum y exdirector del programa para trata de personas del HHS entre 2003 y 2006, calificó a la política actual de este departamento como "totalmente inapropiada", pues no ayuda a las víctimas de la esclavitud sexual sino a quienes se lucran con ella.
Wagner explicó que los traficantes quieren acceso fácil al aborto y a la anticoncepción "para proteger el potencial de producción de dinero de sus víctimas".
El presidente de Renewal Forum señaló que si una prostituta se queda embarazada, "ellos la llevarán a Planned Parenthood para que aborte", para que así la mujer pueda retornar al trabajo sexual tan pronto como sea posible.
"En esa situación, no hay posibilidad de que la víctima dé un consentimiento informado", indicó.
En un editorial publicado el 24 de junio, Wagner criticó que la actual política del HHS requiera que quienes reciben subvenciones deban ofrecer una "gama completa de servicios reproductivos".
Para Wagner, cuyo trabajo actual se enfoca sobre la trata de personas, la meta del Departamento de Estado de impedir el trabajo forzado es incoherente con la política del HHS de exigir que la asistencia a las víctimas incluya facilitarles el aborto y la anticoncepción.
La actual política del HHS sobre "servicios reproductivos" ocasionó que, el año pasado, el trabajo contra la trata de personas que realizaban los obispos de EEUU haya dejado de recibir financiación. El programa episcopal gozaba de altas calificaciones y una excelente reputación, pero le fue denegada la subvención federal por rehusar hacer recomendaciones de 'servicios' inmorales para los católicos, pues eliminan vidas humanas y son contrarios a la dignidad de la persona.
Los obispos argumentaron que su política era un asunto de conciencia. En opinión de Wagner, la política episcopal también estaba de acuerdo con los mejores intereses de las víctimas de trata de personas.
Según Wagner, incluso aquellas personas favorables al aborto y la anticoncepción, reconocen la fatalidad de derivar a los abortorios a la mujeres esclavizadas por el negocio del sexo.
"Cualquier persona de buena voluntad, con cualquier tipo de conciencia moral, estaría de acuerdo en que una persona sea capaz de dar un consentimiento informado antes de que se les realice cualquier procedimiento médico", señaló.
Wagner indicó que "ese es un principio muy básico en la legislación estadounidense y en la ética médica. No realizamos procedimientos en quienes no están de acuerdo con ellos".
"Cuando cualquier persona, y particularmente un joven, está en la posición de ser víctima de trata de esclavos, entonces, por definición, no puede dar un consentimiento informado", explicó, pues "están bajo el control de una persona, en cuyo interés está la realización del procedimiento".
El presidente de Renewal Forum señaló que el uso del aborto no puede ser considerado como el tipo de elección gratuita prevista por la ley y la ética médica, pues el traficante o proxeneta "está tratando de que su víctima ‘esté de regreso en la calle’ tan pronto como sea posible".
El caso se complica más, dijo, por la difusión de una serie imágenes en 2011, en la que se expone la aparente diligencia de empleados del mayor perpetrador de abortos Planned Parenthood para encubrir casos de presunta trata de personas. Las imágenes tomadas de forma encubierta mostraban a empleados de varias oficinas de la organización abortista "dispuestos, ansiosos, por facilitar" el objetivo de los traficantes.
La misma exposición encontró que los empleados de Planned Parenthood "no cumplieron los requerimientos legales de informar a las autoridades de lo que es evidentemente un caso de delito de abuso sexual a un menor".
Para Wagner, las víctimas de esclavitud sexual deben ser mantenidas "lo más lejos posible de las ‘clínicas’ de Planned Parenthood".
El experto señaló que, más que remitirlos a proveedores de aborto y anticoncepción, las personas forzadas al trabajo sexual deben ser llevados a un "proveedor de servicios dedicado", preferiblemente una persona sobreviviente de la prostitución, para "tomar decisiones que respondan mejor a las necesidades de la víctima".
"No hay caso alguno en que sea apropiado mantener a alguien en una condición de ser víctima de tráfico", observó y añadió que "La única respuesta es sacarlos (de esa condición)".
Wagner subrayó que "cualquier organización, como Planned Parenthood, que no quiere colaborar en el rescate de la víctima, realmente no tiene ningún papel que desempeñar".
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