Las familias cántabras que soliciten ayudas para material escolar tendrán que adelantar el dinero

Las familias cántabras que soliciten ayudas para material escolar tendrán que adelantar el dinero

El gobierno regional elimina el 'cheque-libro' y no hará efectivas las subvenciones antes del inicio del curso.

REDACCIÓN HO / DIARIO MONTAÑÉS.- Las familias que soliciten del Gobierno de Cantabria una ayuda para la adquisición del material escolar del próximo curso -subvenciones que oscilarán entre los 140 y 180 euros- tendrán que adelantar el dinero que reciban, que les será devuelto después a través de una transferencia bancaria, según se contempla en el borrador del nuevo decreto que prepara la Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa y que elimina, de esta manera, la figura del 'cheque-libro'.

Tanto el retraso en la concesión de las subvenciones -hasta ahora las ayudas se entregaban antes de que comenzara el curso lectivo- como el conducto por el que se van a entregar -en efectivo- significan las principales novedades de un decreto que sustituirá al anterior -derogado el pasado día 18- y que soportará la concesión de las ayudas en base a los datos de la renta del ejercicio fiscal inmediatamente anterior a fin de incorporar a la lista de solicitantes a quienes, en los últimos años, han visto empeorada su situación respecto a 2009.

Hasta ayer, el Gobierno regional hacía llegar las ayudas a las familias a través de los propios centros educativos, a los que enviaba talonarios de 'cheques-libro' nominativos -de 120 euros en el caso de las solicitudes para alumnos de Primaria y de 170 euros en el de Secundaria- que los beneficiarios canjeaban por el material escolar en los establecimientos adscritos. Por supuesto, después de superar un proceso abierto durante todo el periodo de matriculación (desde junio) y en el que las familias solicitantes debían acreditar una renta anual -o, en su caso, un patrimonio familiar- no superior a los 28.000 en el ejercicio de 2009.

De esa manera, el Ejecutivo garantizaba el destino de las ayudas, dedicadas exclusivamente a la adquisición del material escolar requerido en los centros de estudios (los 'cheques-libro' no pueden canjearse por ningún otro artículo) y, también, avalaba el objetivo final de estas subvenciones, cual era beneficiar a las familias que realmente las necesitaban.

Además, los beneficiarios de las subvenciones, que podían presentar las solicitudes tempranamente (desde finales de mayo o muy principios de junio) dado que el decreto derogado ayer permitía formalizarlas «en el periodo de matriculación ordinaria», disponían de tiempo suficiente para recibirlos antes del inicio del nuevo curso evitando, así, tener que adelantar el dinero.

Sustanciales cambios

Con la entrada en vigor del nuevo decreto, que el director general de Ordenación e Innovación Educativa, José Luis Blanco, cree que se producirá «en las próximas semanas», el camino a las subvenciones se recorrerá de otro modo.

Así, el plazo de solicitud se trasladará a septiembre. Podrá formalizarse entre los días 1 y 15 en los centros de estudios. Esto significará que las familias de los estudiantes con derecho a recibir estas ayudas no las recibirán hasta octubre. Como muy pronto. Y que si quieren que sus hijos empiecen el curso con el material escolar adecuado, tendrán que adelantar ese dinero de su bolsillo.

«A la mayor brevedad posible», según afirmó ayer Blanco, pero nunca antes de octubre o noviembre, los solicitantes de las ayudas recibirán una transferencia bancaria con el importe de la subvención. En metálico, lo cual no garantizará que los padres de los alumnos que sean subvencionados utilicen ese dinero para la adquisición de material escolar, aunque Blanco subraya que el Ejecutivo podría «verificar que fue así».

Además de incrementar hasta los 140 euros las ayudas para los alumnos de Primaria (antes eran 120) y hasta los 180 las subvenciones para los estudiantes de Secundaria (170), el Gobierno regional también actualizará los datos fiscales exigidos para poder acceder a las mismas. Conocedor de la «realidad económica de las familias en este momento», el Ejecutivo pedirá a los solicitantes los datos de renta del ejercicio fiscal inmediatamente anterior y no los del año 2009, que era la referencia exigida hasta ayer, en que quedó derogado el decreto que acaba con el 'cheque-libro'.