El Obispo de Terrassa aclara la situación de hospitales con presencia de la Iglesia en patronatos
CFuencisla | Lun, 04/06/2012 - 13:52
REDACCIÓN HO.- El Obispo de Terrassa (España), Mons. Josep Ángel Saiz Meneses, aclaró la situación relacionada a los hospitales de su diócesis en cuyos patronatos hay representantes de la Iglesia y en donde se realizarían abortos en situaciones graves de peligro.
El Obispo, el primero de los tres involucrados en Cataluña en manifestarse públicamente a través de un comunicado que esclarece el tema, dialogó con ACI Prensa y reiteró que el texto del 4 de junio aclara el complejo asunto.
Al ser preguntado sobre si las diócesis deben o no dejar los patronatos de los hospitales en cuestión, Mons. Saiz dijo que algunos obispos están a favor de esta medida pero como son varios los obispos implicados, están esperando de parte del Vaticano una medida común para todos. Además, indicó, han hecho la consulta del caso a la Congregación para los Obispos.
Los hospitales en Terrassa involucrados en este asunto son el Granollers, donde habla de la realización de algunos abortos en situaciones graves de peligro, "tanto para el niño que ha de nacer como de la madre" y el Hospital de Sant Celoni, en donde se harían vasectomías y se habla de la dispensación de la píldora del día después.
A continuación, la nota íntegra que ha remitido el obispado de Terrasa sobre este asunto:
«Sobre las informaciones aparecidas acerca de hospitales con presencia eclesiástica en sus patronatos
Desde hace tiempo han aparecido en algunos medios de comunicación informaciones sobre hospitales en cuyos patronatos hay un eclesiástico. Dichas informaciones se refieren al hospital de Granollers, donde se habla de la realización de algunos abortos en situaciones graves de peligro, tanto para niño que ha de nacer como de la madre, y también en el Hospital de Sant Celoni, en este caso se afirma la práctica de vasectomías y dispensa de la píldora del día después.
El Obispado de Terrassa, tras haber realizado las comprobaciones oportunas, iniciar gestiones ante las diferentes administraciones y hacer las consultas pertinentes, quiere responder a estas informaciones y a los requerimientos hechos desde diversos ámbitos, comunicando lo siguiente:
1. Mons. Saiz Meneses, Obispo diocesano, ha manifestado reiteradamente y de manera pública su repulsa y condena a estas prácticas y a la legislación que lo permite. También lo han hecho los rectores de las parroquias de Sant Esteve de Granollers y de Sant Martí de Sant Celoni.
2. Mons. Saiz Meneses, dado que estas situaciones se pueden dar también en otros lugares de la Iglesia universal, buscando encontrar una posición conjunta, en lugar de actuar de manera unilateral, consultó a diversos organismos eclesiásticos y, especialmente, hizo una consulta a la Congregación para la Doctrina de la Fe, con fecha 29 de abril de 2011. Por otra parte continúa realizando gestiones diversas en los hospitales mencionados y con las administraciones.
3. La Congregación para la Doctrina de la Fe con fecha 28 de junio de 2011 transmitió al Sr. Obispo un dictamen que indicaba que si los eclesiásticos han hablado con claridad y han votado con coherencia en las reuniones de los respectivos patronatos, no parece que pueda haber una cooperación al mal moralmente ilícita. Dicho dictamen también indicaba que el posible escándalo o confusión a los ojos de la opinión pública por su presencia en los patronatos se puede evitar si hacen pública su opinión contraria a estas prácticas y su actuación también en contra.
4. El Sr. Obispo reitera su condena a estas prácticas contrarias a la moral católica y espera una decisión definitiva y una resolución positiva de las gestiones que continua realizando ante las administraciones. Mientras tanto parece conveniente no abandonar de momento los patronatos de dichos hospitales»
Como señala Luis del Real en Religión en Libertad, es esta una situación extremadamente delicada y la historia no es simple. La Iglesia Católica gestionaba dos hospitales que estaban bajo la jurisdicción eclesiástica del Arzobispado de Barcelona: Hospital de Granollers y el Hospital de Sant Celoni. Con los años, la Iglesia pierde el control efectivo de ambos centros, aunque mantiene una presencia más bien simbólica en los patronatos rectores.
Con la división de la diócesis de Barcelona en 2004, el obispado de Terrasa es el responsable eclesial en el nombramiento de los patronos de ambos hospitales.
Pasan los años y comienzan a producirse denuncias públicas de la práctica de abortos, vasectomías o dispensar la píldora del día después en ambos centros. Incluso mosén Ignasi Fuster, párroco de Sant Celoni y miembro del patronato del hospital de su localidad dimite tras denunciar públicamente su incapacidad para frenar los abortos que se realizan en el centro sanitario.
El obispo de Terrasa, José Ángel Saiz Meneses, ordena una investigación y confirma que en ambos hospitales se dan prácticas contrarias al magisterio de la Iglesia. Realiza gestiones ante la clase política para frenar esos atentados contra la vida pero sin mucho éxito.
A partir de ahí, el obispo de Terrasa se plantea un dilema moral: ¿Seguir en los patronatos de ambos hospitales alzando la voz en sus reuniones y votando en conciencia según el magisterio de la Iglesia, o dar un portazo y abandonar definitivamente la presencia eclesial en esos centros sanitarios?
Monseñor Saiz Meneses decide consultar a Roma y escribe a la Congregación para la Doctrina de la Fe para que le den unas indicaciones claras sobre el correcto proceder en este caso.
Y el Vaticano responde a la petición del obispo catalán con una respuesta transparente que no deja lugar a dudas: "La Congregación para la Doctrina de la Fe transmitió al Sr. Obispo un dictamen que indicaba que si los eclesiásticos han hablado con claridad y han votado con coherencia en las reuniones de los respectivos patronatos, no parece que pueda haber una cooperación al mal moralmente ilícita".
Asimismo, el dictamen indica que "el posible escándalo o confusión a los ojos de la opinión pública por su presencia en los patronatos se puede evitar si hacen pública su opinión contraria a estas prácticas y su actuación también en contra".
Con este dictamen, la Santa Sede clarifica el proceder de los obispos ante situaciones parecidas a las del obispado de Terrasa.
Horacio Castro - Inicie sesión o regístrese para comentar
Facebook
Twitter
YouTube




