Los católicos piden seguridad tras la profanación de la Catedral de Culiacán

Los católicos piden seguridad tras la profanación de la Catedral de Culiacán

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REDACCIÓN HO.- Los integrantes del Consejo de Analistas Católicos de México pidieron a las autoridades mexicanas una pronta intervención ante la reciente profanación de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario, en Culiacán. Como indica esta organización católica, este hecho, ocurrido el 3 de mayo, “vulnera, lesiona y ataca las libertades de religión y de culto, garantizadas por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

Profanación

Catedral profanada

Personas desconocidas detruyeron las imágenes religiosas, clasificadas como arte sacro. Los responsables intentaron incendiar el templo católico, edificio histórico que data de 1885 y ubicado en pleno centro de la capital de Sinaloa, al prender fuego a algunos objetos que se encontraban en su interior, informaron las autoridades. El gobernador Mario López Valdezexplicó que se presume que las personas desconocidas pudieron haberse introducido a la catedral durante la noche para causar los destrozos, puesto que no se tienen evidencias de que se trate de un robo. Explicó que un equipo de peritos y personal especializado de la Procuraduría de Justicia del Estado abrió una investigación para encontrar a los responsables.

En el recinto se hallaron 43 imágenes tiradas por el suelo, algunas decapitadas y otras destruidas; sin embargo, las alcancías donde se recolectan la limosnas estaban intactas. Según elobispo de Culiacán, Jonás Guerrero Corona, parte de las imágenes dañadas no podrán ser restauradas porque fueron arrancadas de su base y arrojadas contra el piso, entre ellas las de Santa María del Carmen, además de que otras fueron decapitadas.

Los primeros feligreses que se presentaron poco antes de las siete de la mañana; al percatarse que las puertas de la basílica estaban cerradas y los bomberos se introducíanen el templo, se hincaron en la entrada del atrio a rezar.

Los peritos encontraron que los atacantes no habian tocado los cepos, donde se recolectan las limosnas, sin embargo, muchas imágenes religiosas fueron lanzadas desde su posición al suelo, otras decapitadas y algunas dañadas con el fuego que no logró propagarse.

Violación de la libertad religiosa

En un comunicado enviado a  ACI Prensa, la organización mexicana pidió a las autoridades que deslinden las responsabilidades y captures a los perpetradores de los daños a la propiedad pública y de las asociaciones religiosas. “Estos actos de profanación, de acuerdo a los hechos reportados, denotan una agresión a la Iglesia y a la fe de los fieles de la diócesis de Culiacán, de todos los católicos mexicanos y a la de hombres y mujeres de buena voluntad quienes confían en el régimen democrático y de libertades de las que gozamos los habitantes de la República”, indicaron.

El Consejo de Analistas Católicos de México pidió que las autoridades garanticen la integridad de los fieles que se reúnen en la Catedral, así como la protección del Obispo de Culiacán, Mons. Jonás Guerrero Corona, y de los sacerdotes de la diócesis.

El comunicado concluye con la afirmación de que “los católicos mexicanos creemos en el perdón y así lo fomentaremos a través de la oración y desagravio para que estos actos y hechos reprobables no vuelvan repetirse en ningún otro templo, lugar de congregación o sitio de culto de cualquier denominación o creencia presente en el territorio nacional”.

Otros ataques

El portavoz de la Iglesia Católica en la diócesis de Culiacán, padre Esteban Robles Sánchez, dijo que no tienen evidencias de que este hecho tenga conexión con el reciente atentado contra el párroco del templo Cristo Resucitado, Simón García Casas, quien recibió siete heridas con arma blanca por un hombre que ingresó a su oficina en el atrio de ese templo el viernes 27 de abril.

El sacerdote de 70 años de edad, párroco de la iglesia de Cristo Resucitado, fue reportado como estable por los médicos que lo atienden en un hospital de Culiacán. El procurador estatal aseguró que la investigación sobre el ataque incluye los datos aportados por vecinos y por el sacerdote herido, mientras que el vocero de la Diócesis de Culiacán, Esteban Robles, indicó que podría tratarse de un asalto debido a que el párroco no ha sido amenazado.

Según los registros periodísticos, desde 2007 se tienen documentados por lo menos siete casos de robos de arte sacro, saqueos y daños a las puertas de templos católicos, enclavados en varios puntos de Culiacán.