Wert: "El cheque escolar tiene que ser considerado"

Wert: "El cheque escolar tiene que ser considerado"

Porque los padres son los primeros educadores y luchas contra el adoctrinamiento y por la libertad educativa, acude al Congreso Mundial de Familias en Madrid (25-27 mayo)

REDACCIÓN HO.-  José Ignacio Wert, se mostró ayer jueves partidario de considerar la implantación del cheque escolar: "es algo que, en circunstancias financieras y económicas normales". Declaraciones del ministro de Educación ayer jueves, durante su intervención en el  II Foro Antonio Fontán, organizado por la Universidad Internacional de La Rioja y Nueva Revista.

Con el cheque escolar, cada familia podría elegir el centro educativo que desee en un clima de libertad y de competencia. Los centros, todos, tendrán que competir por ofrecer el mejor servicio y la mejor educación, en beneficio de los estudiantes. 

Wert, que se mostraba firme defensor de la educación pública, pero también de la convivencia con otros formatos escolares, también se refirió a las asignaturas de Educación para la Ciudadanía (EpC) y su prometida sustitución por otra materia:  "no puede entrar ni debe entrar en presentar como valores no discutidos actitudes o valores que son socialmente controvertidos", afirmaba.

Valores y autoridad del profesorado. Deber de garantizar la educación en castellano

Wert relacionaba la tarea de la escuela como transmisoras de los valores del esfuerzo y el sacrificio con la autoridad del profesorado: "el proceso educativo tiene sus reglas, que tienen que ser discutidas y aprobadas democráticamente, pero que no pueden ser aplicadas como si la escuela fuera una asamblea deliberante".

Sobre el castellano como lengua vehicular de la enseñanza, ha señalado que es un derecho "absolutamente independiente del número mayor o menor de solicitantes". Corresponde a las CCAA arbitrar cómo, y si no lo hacen, "el papel supletorio del Estado tendrá que intervenir".

Reforma educativa. Calidad y excelencia

El Ministerio de Educación está estudiando que los alumnos que aprueben completamente la educación obligatoria tengan un "reconocimiento" por ello, pero sin dificultar ni imposibilitar que quienes consigan un resultado académico inferior prosigan "itinerarios formativos superiores". "No tiene sentido o parece una anomalía el que se consiga, con un efecto académico exactamente igual, titular en secundaria obligatoria con suspensos que sin suspensos", según ha dicho hoy el

Ha matizado que no se ha decidido cuál será el número máximo ni si habrá alguno de materias no aprobadas para que se dé por superada la etapa educativa básica, y lamentaba que a los estudiante de 16 o más años se les mande una señal "pésima" al permitirse, como ahora, que el título de graduado en ESO se pueda conseguir con hasta tres suspensos, así que se trataría de "marcar la diferencia" con quienes aprueban todo.

Ha destacado, no obstante, el interés de reducir todo lo posible el abandono escolar prematuro, así que "no se trata con una medida de este tipo dificultar el acceso a estadios superiores de la enseñanza a quienes hayan tenido la dificultad" de superar todas las asignaturas.

Universidad

Sobre la selectividad, ha indicado que se no puede mantener como una prueba que "no selecciona nada", que "carece absolutamente de filtro de acceso a la universidad y de valor sustantivo". "Tal como está concebida ahora, lo que hace es que la mitad del segundo curso de bachillerato se dedique exclusivamente a la preparación del examen (de acceso a la universidad)", ha denunciado.

Preguntado por cuestiones universitarias, ha justificado que se fije una horquilla para que cada comunidad decida que las tasas de matrícula cubran entre el 15 y el 25 por ciento del coste real de las titulaciones. En cuanto a las diferencias de precios públicos podrían aplicar unas y otras comunidades, declaraba que "una comunidad, si decide aplicar el limite inferior de la horquilla y está rodeada por comunidades con una gran demanda de educación universitaria y que aplican el rango superior, allá ella".

Racionalizar la oferta universitaria, añadía, "puede querer decir disminuir el numero de universidades, pero, en todo caso, no ofrecer aquello que no tiene demanda e intentar agrupar aquello que puede funcionar mejor con una demanda adecuada".

Sobre las exigencias académicas para la concesión de becas, ha señalado que es "perfectamente legítimo, válido y equitativo" endurecerlas para responsabilizar a los alumnos.