Reig Plà: “El auténtico patrimonio de la humanidad es la unión sacramental de un solo hombre con una sola mujer abiertos a la vida”

Una enorme ovación y gritos de apoyo y gratitud reciben al obispo de Alcalá de Henares a su entrada en el abarrotado auditorio del Palacio de Congresos de Madrid.

El Regalo de Navidad: la Vida

Con una madre, un bebé que ha podido sonreír a la vida y todos los voluntarios que lo hacen posible, celebramos este nuevo rescate a las puertas de un abortorio: abocada a la tragedia, ella sólo necesita apoyo.

REDACCIÓN HO / RESCATADORESALFA Y OMEGA.-  Diosito me salvó en la puerta del infierno. Para que aprendas, hijo, que la fe y la familia marcan la diferencia en la vida de una persona. Estela nació en Paraguay hace 37 años, y vino a España hace seis. En su país dejó a sus padres (que ya han fallecido), a su familia…, y la fe que de niña le transmitió su madre: «Al llegar estaba sola, y mi entorno no iba a la iglesia, así que me olvidé de Dios», resume.

En enero de 2011, se quedó embarazada, y su novio le propuso abortar en cuanto se enteró. Ella le dijo que lo necesitaba a su lado porque quería tener el niño, pero él, todo generosidad, se fue con otra mujer. Por si fuese poco, en su entorno insistían en que abortara en lugar de ayudarle a tener al niño, «así que el diablo enredó y, que Dios me perdone, al verme sola y sin ayuda, pensé en quitarme eso, porque hasta dejé de pensar en él como mi hijo».

La presión fue tan fuerte que pidió cita en un abortorio. «Me dieron hora, y fui a abortar. Cuando estaba a punto de entrar, una mujer me paró en la puerta y me preguntó si iba a entrar. Creí que era enfermera, dije que sí, y ella me dijo que, por favor, no lo hiciera, que pensara en mi hijo, y que me ayudaría a tener el niño. Yo me puse a llorar y la abracé».

Esa mujer era Marta, una rescatadora que ofrece a las mujeres que van a abortar una última puerta a la vida. Y Estela la cruzó para darle un portazo a la muerte. «A partir de ese día, Marta me ayudó con el embarazo y me acompañó a rezar. Ahora, cuando miro a mi hijo Jean Pierre, que tiene tres meses, y pienso en lo que estuve a punto de hacer, sé que Diosito me salvó en la puerta del infierno. Desde que nació, doy gracias a Dios por mi hijo, le tengo presente todo el día y pido que me dé fuerzas; he vuelto a la iglesia y he vuelto a recordar lo que mi madre me enseñó». Así que Estela va a pasar esta Navidad con dos personas que hace un año no estaban en su corazón y lo han llenado todo de alegría: el niño que Dios le ha dado, y el Dios que se ha dado a Sí mismo al hacerse Niño…. 

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Muy bien redactado,

Muy bien redactado, Fuencisla.

Felicidades a Estela y gracias a Marta.

Es una buena noticia que leo justo el día en que  me ha fallado un "rescate" que se encontraba en situcaciones prácticamente idénticas. Y ella quería tener al niño, pero su familia presionó y presionó... ¡Dos días antes de Navidad!. Dios la perdone y acoja esta almita inocente.

 

Sicvosnonvobis, esto no ha

Sicvosnonvobis, esto no ha sido escrito por Fuencisla. Como indica el mismo texto, se limita a recoger un testimonio publicado en Alfa y Omega el pasado 22 de diciembre, y firmado (aunque en el texto no se diga) por José Antonio Méndez.