Profanan el Santísimo en la Iglesia de Santa Cristina de Ramallosa

Profanan el Santísimo en la Iglesia de Santa Cristina de Ramallosa

El párroco del templo, situado en Sabarís (área de metropolitana de Vigo, Pontevedra), cuenta a HO que por encima de los destrozos y robo perpetrados, los hechos no permiten dudar de las intenciones sacrílegas.

REDACCIÓN HO.- Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del pasado 4 al 5 de diciembre, en la Parroquia de Santa Cristina de la Ramallosa de Sabarís (en Bayona, situada en la parte meridional del área metropolitana de Vigo, capital pontevedresa), según ha relatado a HO y a MasLibres.org el párroco del templo asaltado, D. Ignacio Domínguez. 

"Fue en torno a las 6:30 horas del pasado 5 de diciembre cuando, como todos los días, procedí a abrir las puertas de la parroquia. Como de costumbre, entré por una puerta lateral, y nada más acceder al templo me di cuenta de que estaba abierta la puerta de fondo, que es la principal. Me acerqué pensando extrañado que quizá me la hubiera dejado abierta, aunque me pareciera imposible, cuando me di cuenta ante lo que vi que no era así, sino que la habían asaltado", explica. Los asaltantes habían puesto empeño en ello, pues para entrar habían forzado nada menos que tres puertas que componen este acceso al templo: una primera de verja, otra segunda de cristal y un último gran portón de madera.

Viendo ya que se trataba de un asalto, el párroco de aproximó al altar donde, percibiendo que habían movido los luminarios, comprobó enseguida que habían asaltado el sagrario, que estaba abierto: curiosamente, no se habían llevado el copón de plata, "que dejaron sólo abierto pero muy bien colocadito", relata el sacerdote, pero sí habían arrojado por el suelo todas las formas consagradas, "con lo que es evidente la clara intención sacrílega, que es lo más doloroso, por encima del robo y daños materiales causados", señala D. Ignacio.

"Tras proceder a recuperar todas las sagradas formas y todos los fragmentos que estaban esparcidos por el suelo, depositarlos en el cáliz y desagraviar al Señor, me dirigí a la sacristía: allí todo, mi despacho entero, estaba patas arriba". Los profanadores sí decidieron darse allí al hurto, y sustrajeron  una custodia de bronce de gran tamaño, recién restaurada y utilizada para exponer el sagrario con el Santísimo a los fieles, así como los cerca de mil euros de la colecta que estaba destinada a Cáritas -"por este motivo era una cantidad más potente de lo que usual", señala D. Ignacio Domínguez.

"También se llevaron diversos objetos de valor cuyo montante no hemos calculado: mi cámara de fotos, dos tecas [cajas donde se lleva al Santísimo para dar de comulgar a los enfermos que no pueden acercarse a la iglesia] de cierto valor mientras despreciaron otras más humildes, unos cubre cálices buenos y una serie de petos y lampararios", nos cuenta.

El párroco, que informó al obispo de lo sucedido, interpuso la correspondiente denuncia, y la Guardia Civil se encuentra investigando los hechos. Los agentes ya se personaron en el lugar, donde tomaron diversas huellas dactilares.

Parece claro  que fueron varias personas las que accedieron por la fuerza a la iglesia. A juzgar por el tamaño de la custodia sustraída, de cerca de un metro de altura, tuvo que ser transportada por varias personas para sacarla del templo. Pese a las dificultades de los ladrones para entrar y el ruido que pudieron haber hecho, ningún vecino notó nada extraño aquella noche.

 "Lo más grave es que profanaron el Santísimo Sacramento. De lo que no me cabe ninguna duda es de la intención sacrílega de los autores, por encima del robo", se lamenta D. Ignacio. "no hay que olvidar tampoco -añade- que no se trata de un hecho aislado: "ese mismo día entraron también  en una iglesia vecina, tres meses antes profanaron otra también muy próxima, en Priegue, y con anterioridad entraron en San Miguel de Oia,  también del área de Vigo, protagonizando otros agravios", nos relata.