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X Aniversario del 11-S: EE.UU., en alerta

Obama ordenó redoblar la seguridad tras considerar Inteligencia "creíble" una amenaza terrorista sobre Nueva York y Washington. Grabaciones inéditas cuestionan aspectos oficiales sobre los atentados.

REDACCIÓN HO.- Osama Bin Laden está fuera de juego, pero ello no ha impedido que en este décimo aniversario de los atentados de Nueva York entrañaran un nuevo peligro para el país. Esta madrugada (hora española), el presidente norteamericano, Barack Obama, ordenó "redoblar los esfuerzos" de seguridad después de conocerse reportes de inteligencia sobre posibles ataques con coches bomba en Washington y Nueva York, informó la Casa Blanca. Aunque en un comunicado el gobierno indicó que se trata de "información sin confirmar", los reportes apuntan a que se trataría de potenciales ataques de la red terrorista Al-Qaeda.

Los miembros del Congreso fueron informados sobre la amenaza por funcionarios de la Casa Blanca y de inteligencia. Pete King, diputado republicano de la comisión de seguridad, confirmó que hay una "amenaza creíble" de ataque por la conmemoración del 11 de Septiembre. "Hemos recibido un informe, pero es información clasificada", dijo King.

Según versiones extraoficiales, tres individuos -uno sería norteamericano- habrían ingresado en Estados Unidos hace un mes, y se habría detectado el alquiler de dos camiones sospechosos, uno con explosivos.

En estado de alerta, el Departamento de Seguridad Interior dijo haber tomado "todas las medidas necesarias para mitigar cualquier amenaza que se presente". Subrayó, además, que durante el operativo para ultimar a Ben Laden, en mayo pasado, se encontraron documentos que mostraban que la red planeaba ataques en coincidencia con el aniversario del atentado. "Continuamos pidiendo al pueblo norteamericano que permanezca vigilante conforme nos acercamos al fin de semana", indicó el comunicado.

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha ordenado reforzar las medidas de seguridad   Así,  ha indicado que en los próximos días el Departamento de Policía "desplegará recursos adicionales", que "podrán ser percibidos o no por los ciudadanos", para prevenir posibles ataque terroristas. En concreto, ha adelantado que los turnos de vigilancia policial se incrementarán cuatro horas y que se reforzarán los sistemas de seguridad en los transportes públicos --especialmente en el metro--, en los puentes y en los túneles.

Además, Bloomberg ha pedido la colaboración de los neoyorquinos para reforzar la seguridad, instándoles a avisar a las fuerzas de seguridad si observan algo extraño durante los días previos al aniversario. "Si ven algo, digan algo", ha indicado.

Si bien también ha pedido a sus conciudadanos que no cambien sus rutinas por esta amenaza que, ha recordado, es "creíble" pero "no ha sido corroborada". "Yo cogeré el metro como todas las mañanas", ha aseverado a modo de ejemplo.

El alcalde ha comparecido ante la prensa poco después de que el Departamento de Seguridad Nacional confirmara los rumores recogidos por los medios de comunicación sobre la existencia de una amenaza terrorista "no confirmada, pero creíble" sobre las ciudades de Nueva York y Washington con motivo del décimo aniversario del 11-S.

Los papeles de Bin Laden

Por otra parte, el comisario de Policía, Raymond Kelly, ha aseverado que la amenaza terrorista contra Nueva York es "creíble" porque los documentos encontrados en la residencia de Abbottabad del ex líder de Al Qaeda Usama bin Laden revelan que estaba planeando un ataque para el décimo aniversario del 11-S.

"Estamos preocupados porque algunos materiales de Bin Laden reflejaban discusiones sobre el décimo aniversario", ha explicado, en declaraciones a la cadena británica BBC.

"No hay duda de que Nueva York es más segura ahora que hace diez años, pero no hay garantías. No sabemos lo que no sabemos", ha apuntado Kelly, al tiempo que ha asegurado que las fuerzas de seguridad "están haciendo todo lo posible para proteger la ciudad"

 

Tensión. Se hacen públicas nuevas grabaciones de los atentados

 

Además, a ese clima de tensión se le sumó un apagón que dejó anoche sin energía a 1,4 millones de personas desde California hasta Baja California -estado del norte de México-, aunque se desconocían las causas.

La revelación de los posibles atentados llegó después de una jornada en la que se difundieron una serie de grabaciones inéditas con conversaciones entre autoridades militares, controladores aéreos y pilotos en la mañana del 11-S. Las grabaciones revelan el desconcierto que provocaron los ataques y la absoluta falta de preparación de Estados Unidos para un atentado de esa magnitud.

Aunque algunas conversaciones de ese día habían sido difundidas, en audiencias públicas o en los tribunales, el nuevo material ofrece una cruda cónica de esa trágica mañana de septiembre, y deja al descubierto la incredulidad de las personas que monitoreaban los cielos de Estados Unidos y tenían en sus manos la responsabilidad de desplegar la primera línea de defensa, signada por la improvisación.

Además, los testimonios contradicen algunos aspectos de la historia oficial, como, por ejemplo, que los aviones caza de la fuerza aérea persiguieron a las naves secuestradas, y estaban listos para derribarlos en caso de que George W. Bush diera la orden. El material, difundido por la revista Rutgers Law Review y publicado por The New York Times, incluye 114 grabaciones, y pese a ser uno de los documentos más extensos difundidos hasta ahora, no contiene algunas conversaciones confidenciales, como una conferencia telefónica entre el entonces vicepresidente Dick Cheney; el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Richard Myers.

A las 8.37, nueve minutos antes de que el vuelo 11 de American Airlines se estrellara contra la Torre Norte del World Trade Center, Joseph Cooper, un controlador aéreo de Boston, llamó al sargento Jeremy Powell, del Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano (Norad):

"Tenemos un problema. Tenemos un avión secuestrado dirigiéndose a Nueva? Nueva York, y necesitamos, si ustedes, muchachos, pueden... necesitamos alguien que junte algunos F-16 o algo ahí para ayudarnos", dice Cooper.

"Esto, ¿esto es el mundo real o un ejercicio?", pregunta Powell.

"No, no es un ejercicio, no es un test", contesta Cooper.

Tres minutos después, Powell ordena a dos pilotos de la base Otis, en Massachusetts, que despeguen, sin una orden del secretario de Defensa, como exige el protocolo, y sin saber dónde enviarlos: los terroristas habían desconectado los localizadores de los aviones.

A las 8.47, mientras los controladores aún intentaban encontrar el vuelo 11 de American Airlines, se escucha la siguiente frase desde el centro de control de Nueva York: "La torre de Kennedy informa? ¿hablas en serio? La torre informa que hay un incendio en el World Trade Center. Y ésa es? eh? ésa es el área donde perdimos el avión".

A las 9.01, con un segundo vuelo desaparecido, el 175 de United Airlines, un administrador del control aéreo de Nueva York llamó al centro de comando de esa agencia, en Virginia, para alertar sobre la gravedad de la situación. En ese mismo momento, otra grabación revela cómo los controladores de Nueva York lograron dar con el vuelo 175 de United Airlines, al localizarlo con sus propios ojos. Unos segundos después, en medio de exclamaciones de consternación, se escucha: "Otro acaba de estrellarse contra el edificio". Mientras tanto, los militares intentaban dar con otros aviones ante la posibilidad de tener que derribarlos. A las 9.21, en medio de informes erróneos que indicaban que el vuelo 11 se dirigía a Washington, cazas de la base Langley recibieron la orden de dirigirse al Norte, hacia Baltimore. Luego, cuando el vuelo 77 de American Airlines se estrelló contra el Pentágono, recibieron la orden de dirigirse a Washington.

Minutos después de las 10, el vuelo 93 de United Airlines se estrelló en Pensilvania. A las 10.32, se escucha una conversación entre autoridades militares del centro de comando. Uno de ellos anuncia: "El comandante regional declaró que podemos derribar aviones que no respondan a nuestras direcciones. ¿Copiaron eso?".

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