"No paséis de largo ante el sufrimiento humano, donde Dios os espera"
Perseguidos por la fe, defensores del no nacido, víctimas de las más variadas lacras sociales y naturales..., portan la Cruz recorriendo el dolor de Cristo revelando su sentido de esperanza, como manifestaba el Papa, recordando el amor de quien se nos entregó hasta el extremo.
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- Via Crucis de la JMJ preparado por las Hermanas de la Cruz
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Jóvenes que sufren, testigos de la feREDACCIÓN HO.- Un total de 150 jóvenes se han ido turnando en grupos portando la Cruz de la JMJ por las catorce estaciones de este ViaCrucis sin par, forjado con quince de los más bellos pasos de la Semana Santa española. Jóvenes de los más diversos rincones del mundo todos ellos que han representado el dolor humano que conocen bien, al que dan sentido gracias a Cristo, observando su dolor por amor a los hombres en su Calvario.
Jóvenes Provida de Madrid y víctimas del aborto; católicos perseguidos y marginados en sus países por ser fieles a su fe en Cristo; jóvenes que atienden a víctimas del SIDA y de la droga, o de aquellos consumidos en el materialismo; víctimas de la violencia, de la enfermedad o de calamidades naturales... Como ejemplo vivo de que el sentido del sufrimiento cabe buscarlo también hoy en día, y que el camino para hallarlo es Cristo.
Las estaciones están representadas por bellísimos pasos de la Semana Santa española, provenientes de toda la geografía española y construidos entre los siglos XVII y XX.
Al bellísimo comentario que acompañaba cada estación, preparado por las Hermanas de la Cruz, adornado con elevados sones acompañando cada impresionante escultura de la Pasión de Cristo, se sumaba el Comentario de Benedicto XVI al Via Crucis vivido con un imprsionante recogimiento por el millón y medio largo de jóvenes peregrinos asistentes al acto religioso.
El sentido del Calvario"Mientras avanzábamos con Jesús, hasta llegar a la cima de su entrega en el Calvario, nos venían a la mente las palabras de san Pablo: «Cristo me amó y se entregó por mí» (Gál 2,20). Ante un amor tan desinteresado, llenos de estupor y gratitud, nos preguntamos ahora: ¿Qué haremos nosotros por él? ¿Qué respuesta le daremos? San Juan lo dice claramente: «En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestravida por los hermanos» (1 Jn 3,16)", señalaba el Papa.
"La pasión de Cristo nos impulsa a cargar sobre nuestros hombros el sufrimiento del mundo, con la certeza de que Dios no es alguien distante o lejano del hombre y sus vicisitudes. Al contrario, se hizo uno de nosotros «para poder compadecer Él mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y sangre… Por eso, en cada pena humana ha entrado uno que comparte el sufrir y padecer; de ahí se difunde en cada sufrimiento la con-solatio, el consuelodel amor participado de Dios y así aparece la estrella de la esperanza»"
"Queridos jóvenes, que el amor de Cristo por nosotros aumente vuestra alegría y os aliente a estar cerca de los menosfavorecidos. Vosotros, que sois muy sensibles a la idea de compartir la vida con los demás, no paséis de largo ante elsufrimiento humano, donde Dios os espera para que entreguéis lo mejor de vosotros mismos: vuestra capacidad de amary de compadecer. Las diversas formas de sufrimiento que, a lo largo del Vía Crucis, han desfilado ante nuestros ojos sonllamadas del Señor para edificar nuestras vidas siguiendo sus huellas y hacer de nosotros signos de su consuelo y salvación", exhortaba el Pontífice, recordando que "sufrir con el otro, por los otros, sufrir por amor de la verdad y de la justicia; sufrir a causa del amor y con el fin de convertirse en una persona que ama realmente, son elementos fundamentales de la humanidad, cuya pérdida destruiría al hombre mismo".
Los Jóvenes abrazan la Cruz de CristoEl Papa concluía animando a volver la mirada a Cristo, "colgado en el áspero madero, y pidámosle que nos enseñe esta sabiduría misteriosa de la cruz, gracias a la cual el hombre vive. La cruz no fue el desenlace de un fracaso, sino el modo de expresar la entrega amorosa que llega hasta la donación más inmensa de lapropia vida. El Padre quiso amar a los hombres en el abrazo de su Hijo crucificado por amor. La cruz en su forma y significado representa ese amor del Padre y de Cristo a los hombres. En ella reconocemos el icono del amor supremo, en donde aprendemos a amar lo que Dios ama y como Él lo hace: esta es la Buena Noticia que devuelve la esperanza al mundo. Volvamos ahora nuestros ojos a la Virgen María, que en el Calvario nos fue entregada como Madre, y supliquémosle que nos sostenga con su amorosa protección en el camino de la vida, en particular cuando pasemos por lanoche del dolor, para que alcancemos a mantenernos como Ella firmes al pie de la cruz".
| Adjunto | Tamaño |
|---|---|
| Via Crucis Papa.pdf | 58.12 KB |
| Via Crucis JMJ preparado por las Hermanas de la Cruz.doc | 290.5 KB |
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CFuencisla Vie, 19/08/2011 - 20:10h
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¡Qué hermoso artículo!
¡Qué hermoso artículo! Gracias, Fuencisla.
He asistido al encuentro de
He asistido al encuentro de Su Santidad con los jóvenes -y no tanto,junto a la juventud del Papa también estábamos no pocos de su "madurez"-y al via crucis de ayer.Ya no creo que asista personalmente a otros actos.Debo decir que me ha encantado,sobre todo el via crucis .Hacía un tiempo que no contemplaba el rostro sufriente y sereno de nuestro Salvador,y me emocioné sinceramente,tan próximo como está ahora a tantos testigos que han dado sus vidas con Él y por Él, o han sufrido el rechazo por Su causa y Su Nombre y por el Evangelio,incluidos,desgraciadamente,algunos peregrinos de la propia JMJ en esta ciudad,que debió haberles acogido mejor.Mi dolor estaba con el suyo.Que Dios Padre,Hijo y Espíritu Santo les conforte y les llene de bendiciones,pues con su testimonio de fe,valiente,firme y esperanzador,han ingresado en la larga lista de los mártires.Aunque Dios no les ha pedido,esta vez,que lo hagan hasta las últimas consecuencias,ellos lo habrían hecho.Benditos sean.
Por eso me apena un poco la actitud de otros asistentes, cuyas disculpables flaquezas tuve que padecer.Gente hablando por el móvil durante la ceremonia,a veces a grito pelado,más atentos a sacar bien sus fotos de recuerdo que a las sabias palabras de Su Santidad.Muchos de ellos eran peregrinos perfectamente identificables.Lo siento,son jóvenes,con las hormonas a flor de piel,les entiendo,he sido como ellos,les disculpo,y sé que sus corazones están por encima de esos comportamientos inadecuados,y eso es lo que importa.Pero un observador externo no vería mucha diferencia entre esas conductas y las de los asistentes a una boda o un bautizo que van por compromiso,pero que se nota que no están habituados a pisar una iglesia.
Eché también de menos algún ¡Viva Dios!, ¡Viva la Virgen! o ¡Ésta es la juventud de Cristo! entre tanto grito halagador al Pontífice.Inicié varias veces esos gritos,pero nadie los coreó.Este punto sí me pareceimportante.El Papa es un mensajero de Dios,el vicario de Cristo en la tierra,no tiene mayor importancia por sí mismo que la que le queramos reconocer, la que el propio Dios ya le ha conferido y la que le correspnde por cumplir fielmente Su voluntad.Y no es poco.Pero mucho más importante que la figura de Su Santidad es el Dios del que nos habla,cuya Palabra nos transmite y cuyo Sacramento fundamental celebrará mañana para todos nosotros en Cuatro Vientos.Y eso también debemos exteriorizarlo.
Ayer,cualquier enemigo del cristianismo y de la Iglesia habría podido gritar,con alguna razón, ¡Menos gritar al Papa y más alabar a Dios!No les demos ese gusto.No todos son los vociferantes homínidos descerebrados que hemos visto en Sol en estos días.Algunos son muy inteligentes,vaya si lo son.Pues,aunque sólo sea por ellos,cuidemos también las normas,que ya sabemos que en realidad sólo a Dios adoramos y sólo a Él damos culto.Que no parezca que adoramos a un gran hombre que sirve a Dios,sino a Dios mismo.Que no tengan derecho a llamarnos idólatras.
Bienvepl, sinceramente,
Bienvepl, sinceramente, confundir un "Viva el Papa" con idolatría me parece tan absurdo que no sé por dónde cogerlo. Es el segundo comentario que te leo hoy columpiándote alegremente al criticar a otros. ¿Tan pendiente estabas de esa ceremonia religiosa como para andar fijándote en los jóvenes que allí había? ¿Lo de la paja y la viga a ti te suena de algo?