Adoctrinamiento y pésima calidad han marcado la educación en la era Zapatero

Adoctrinamiento y pésima calidad han marcado la educación en la era Zapatero

Profesionales por la Ética destaca que sus más de siete años de mandato dejan a España con casi un millón de jóvenes no cualificados en paro.

REDACCIÓN HO.- Tras el anuncio del adelanto de las elecciones generales para el próximo 20 de noviembre, la asociación Profesionales por la Ética ha hecho público un comunicado en el que destaca que, a través de su política educativa, José Luis Rodríguez Zapatero ha hecho de las aulas “un campo de adoctrinamiento ideológico”, lo que ha obligado a millares de padres a “defender su derecho a educar a sus hijos conforme a sus convicciones” ante los tribunales de Justicia.

La entidad presidida por Jaime Urcelay resalta que, en el Consejo de Ministros celebrado ayer, se aprobó la que podría ser la última de las medidas del actual Gobierno en el ámbito de la Educación. Se trata de un real decreto que modifica el 4.º curso de ESO (Educación Secundaria Obligatoria) introduciendo nuevas materias escolares, ampliando a dos años los programas de cualificación profesional y estableciendo un certificado oficial de nivel de adquisición de las competencias básicas alcanzadas para los alumnos que no obtengan el título de Graduado.

Aunque el contenido completo del real decreto aún no se conoce, para Jaime Urcelay  “resulta significativo que un presidente de Gobierno cuyo único proyecto educativo ha sido adoctrinar a las nuevas generaciones mediante las asignaturas de Educación para la Ciudadanía (EpC) despida la legislatura con una norma de rango menor que pretende, de manera apresurada, frenar los pésimos resultados de nuestro sistema educativo”.

Urcelay recuerda que España es uno de los países con mayor índice de repetición de curso y de abandono escolar, con casi un millón de jóvenes no cualificados que se encuentran en paro. “Resulta llamativo –manifiesta– que se venda ahora como novedad el convertir el último curso de la ESO en orientador, medida que de alguna manera ya contemplaba la Ley de Calidad de Educación que el propio Zapatero derogó al llegar al poder. Tampoco resulta novedoso el certificado para los alumnos que no obtengan el Graduado porque desde hace décadas se proporciona un certificado de escolaridad a esos alumnos”.

“En todo caso –añade–, en educación Zapatero será recordado como el presidente que convirtió las aulas en un campo de adoctrinamiento ideológico y obligó a miles de padres a acudir a los tribunales para defender su derecho a educar a sus hijos conforme a sus convicciones. Ojalá nuestros gobernantes y legisladores hayan aprendido la lección y respeten plenamente la libertad de educación”.