Apologetas de la Ley Aído: de la huida de lo racional a la apuesta por lo manipulable

Apologetas de la Ley Aído: de la huida de lo racional a la apuesta por lo manipulable

El presidente de la federación española de Planificación Familiar aboga por que la ley del aborto potencie lo afectivo sobre lo clínico.

REDACCIÓN HO.- Guillermo González Antón, sexólogo y presidente de la federación española de Planificación Familiar, ha participado como ponente en el curso organizado en Avilés por la Universidad de Oviedo Sexología: regulaciones y desencuentros pedagógicos, lo que ha aprovechado para valorar la Ley Aído que considera "tan importante" pero "tan poco conocida y tan mal entendida", lamentaba.  

González AntónGonzález Antón, que colaboró en el plan estratégico para la aplicación de esta ley, lamentó asimismo que la Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo sea una norma !débil, "que después de un año no tiene claro su futuro". En declaraciones recogidas por La Nueva España, echaba en falta que una ley que "regula una materia muy importante y el aborto, que es solo un apartado, ha dejado en el olvido aspectos fundamentales",  En ese sentido, destacó que se debería potenciar lo afectivo (lo que se mueve en el campo de lo subjetivo y ajeno al control de la razón) sobre los clínico (objetivo, científico), así como reforzar 'aspectos en la sombra', como la educación sexual.

 

"La sexualidad es un asunto amplio y esta ley se limita a legislar la educación sobre salud sexual, que trata la materia desde un punto de vista clínico: métodos anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual..., pero es necesario enseñar todos los aspectos de la sexualidad", afirmaba el ponente. "El deseo, el placer, las relaciones afectivas y en general el comportamiento con otros seres humanos son aspectos de la sexualidad que se enseñan de "manera insuficiente", añadía. En ese sentido, se mostró favorable a que médicos y personal sanitario se formen para instruir a sus pacientes en estos asuntos y que se forme a profesores y se introduzca la materia en las escuelas. En lo que no ahondó es en el problema que esto plantea cuando entramos a preguntarnos quién fija los contenidos que se imponen en la escuela, o cuando tal criterio atenta contra el de los padres, que por derecho son los primeros educadores de sus hijos: lo que se presenta como 'formación' no es más, entonces, que pura imposición de adoctrinamiento ideológico.   

Al margen de esto, otro de los aspectos mejorables, según el sexólogo, serían las acciones de difusión que por ley deben llevar a cabo los medios de comunicación, ya que, sobre todo los espacios televisivos, "banalizan lo relacionado con la sexualidad y suelen caer en el morbo", denunció. González Antón, a continuación, propuso "espacios de calidad y que traten la sexualidad con seriedad". 

En todo caso, el sexólogo concluía celebrando esta ley es "necesaria" pese a sus "carencias", y valoró alguno de sus 'puntos fuertes', como el sistema de plazos establecidos para el aborto, que incluye el aborto libre hasta las 14 semanas, así como aplaudió la "valentía" de los que decidieron poner en marcha esta ley "tan polémica" de la que en marzo cumplimos un año de padecimiento.