Los médicos mueven ficha frente a la imposición del aborto vía OMC

Los médicos mueven ficha frente a la imposición del aborto vía OMC

«<a href="http://www.hazteoir.org/files/ESCRITO%20DE%20QUEJA%20y%20RECLAMACI%C3%93N.doc">Modelo de escrito de queja y reclamación ante el Colegio Médico</a>»
«<a href="http://www.hazteoir.org/noticia/39583-omc-cede-reconocer-aborto-como-derecho">La OMC cede a reconocer el aborto como un 'derecho'</a>»
<a href="http://www.hazteoir.org/np/omc-urde-en-secreto-nuevo-codigo-deontologico-que-todos-medicos-sean-abortistas">«"La OMC urde en secreto un nuevo texto para que todos los médicos sean abortistas"»</a>
«<a href="http://www.hazteoir.org/noticia/39622-alarma-medica-contemplar-direccion-omc-aborto-como-derecho">Alarma médica por ver la dirección de la OMC el aborto como un derecho</a>»

REDACCIÓN HO.- Por mucho que se les presione, los mismos profesionales sanitarios que antes de la Ley Aído se negaban a perpetrar abortos se mantienen firmes ante los intentos de imponerles su práctica con maniobras en la sombra. Como ha venido informando HO, la última intentona ha sido mediante la redacción escogida para el nuevo Código de Deontología Médica que se trata de imponer desde la Organización Médica Colegial (OMC) a los profesionales, que los médicos han logrado conocer al margen de la dirección colegial. Así, ya han presentado las primeras quejas vía burofax a sus Colegios, una medida que es condición sine qua non para poder emprender luego acciones judiciales. 

Para facilitar esta labor, se facilita un modelo de escrito que los profesionales pueden remitir a sus respectivos colegios, con el fin de que se declare la nulidad del borrador definitivo del rechazado Código, en orden a las circunstancias de deficiente legalidad en las que se ha incurrido respecto al mismo.

Concretamente, numerosos médicos mostraron ya su alarma por tres artículos que pondrían en peligro el ejercicio del derecho a la objeción de conciencia de los profesionales y que contemplan el aborto como un "derecho". Así, como viene informando HO:  

  • En relación con la objeción de conciencia, se reconoce expresamente la objeción de los profesionales (32.2) a la vez que niega a las instituciones o colectivos la posibilidad de ejercer ese derecho.
  • En el capítulo Reproducción Humana, se obliga a los médicos objetores de conciencia a informar a las mujeres de "su derecho al aborto" (art.55.2) 
  • Se afirma que "no es conforme a la ética cualquier conducta destinada a cercenar o impedir los derechos que la ley conceda a las mujeres para interrumpir voluntariamente su embarazo" (55.3).

Con ello no solo se viola la la Resolución 1763 del Consejo de Europa, que reconoce el derecho de una institución o un colectivo de negarse a practicar abortos o acciones contrarias a la vida humana, sino que la inclusión en este Código del aborto como 'derecho' implica que los médicos que expresen su opinión sobre este tema, no quieran informar a una mujer sobre donde abortar o se declaren objetores serán sancionados en aplicación de los artículos 55.2 y 55.3, "lo cual resulta gravísimo porque en la práctica es una restricción del derecho a objetar", como denuncian estos profesionales que se niegan a que se les imponga una práctica contraria a la Medicina.

Respuesta médica frente a la imposición abortista

En las primeras quejas tramitadas vía burofax, como las que ya han llegado al Colegio de Médicos de Granada, se alude primero al oscurantismo y la falta de consenso: no se ha producido una exposición pública del borrador del nuevo código deontológico, ni se ha anunciado el plazo de alegaciones, ni ha habido tiempo para formarse una opinión, ni puede un órgano colegial suplantar el debate y proponer un texto así sin una deliberación colectiva. 

Así lo explica uno de los médicos granadinos que está en contra del nuevo código, en declaraciones que recoge Granada Hoy: "Se ha hecho con secretismo. Nos hemos enterado de forma tangencial. Yo, por ejemplo, me enteré por la prensa y había gente que lo tenía en sus cajones como confidencial" , explica el facultativo, que prefiere permanecer en el anonimato. "Un compañero y yo pedimos por escrito que nos lo mandaran y, justo el día después de rechazar nuestra petición se colgó en la página web del Colegio de Médicos", añade. 

Pero esa primera medida de simple queja a un borrador que ya está cerrado y que se votará en la primera quincena de septiembre es el primer paso de una jugada más amplia y más seria. "Tú no puedes denunciar a tu colegio hasta que se agotan todos los caminos que te ofrece. Las medidas legales no se pueden tomar si uno no se ha quejado antes a la propia institución". 

Igual que el código deontológico se aplicará de forma nacional, el movimiento contra el mismo también se está gestando de forma nacional y otros médicos de otras provincias han tenido menos reparos en manifestar directamente en sus escritos de queja que el tema de la interrupción voluntaria del embarazo tal y como está planteada la objeción de conciencia es un escollo insalvable. 

"En el código se recoge como se contempla actualmente en la ley: como un derecho de la mujer. Aunque se manifiesta el derecho a la objeción, en la práctica no puedes objetar", afirma el facultativo granadino, para quien este nuevo texto "ha tirado por los suelos años de principios científicos". "Antes los médicos abortivos no estaban penalizados por la ley pero tampoco se recogía el aborto como una práctica médica". 

Otros facultativos de otras provincias, como Esteban Rodríguez Martín, de Algeciras, no tiene problemas en dar su nombre. "Él es el presidente de la Asociación Ginecológica por el Derecho a la Vida", justifica el médico granadino. El algecireño en su escrito denuncia que los "médicos que desean seguir siendo fieles a su vocación deontológica y no participar en ninguna fase de aquellos procesos encaminados a facilitar la destrucción de determinadas vidas humanas deban señalarse", en lugar de que "la obligación de declaración recaiga en aquella minoría de licenciados dispuestos a transgredir la deontología médica". Una postura en la que coincide el sanitario granadino: "A mí no me gusta que haya corralitos, ni en un sentido ni en otro".