Formateando las mentes: la evolución del número de abortos

Formateando las mentes: la evolución del número de abortos

«Hoy a las 20:00h.: <a href="http://www.hazteoir.org/evento/39945-debate-ciudadano-aborto-eutanasia-y-derecho-vivir" style="text-decoration: none; color: #003871; padding: 0px; margin: 0px; border: 0px none initial;">Debate ciudadano sobre aborto, eutanas
<a href="http://www.hazteoir.org/alerta/39924-indignados-ataques-vida-rubalcaba-quiere-calle-solo" style="text-decoration: none; color: #003871; padding: 0px; margin: 0px; border: 0px none initial;">«Indignados con los ataques a la vida acampan en Sol»</a

REDACCIÓN HO / FORUMLIBERTAS.- El periódico El País, como no podía ser de otra manera, un día después de que el principal promotor de la defensa de la vida en España, Derecho a Vivir, saliera a la calle en más de 105 localidades españolas, y que junto con otras cientos de asociaciones luchan desde hace años por la cultura de la vida.

El diario El País ya se anticipa a los resultados sobre los abortos en el año 2010, que siempre se hacen públicos en una fecha tan tardía como el último mes del año siguiente, es decir, en diciembre del 2011. En esta ocasión anuncia que han vuelto a disminuir el número de abortos. Sucedió en el 2009, con un 3.7 % de descenso, y ahora volvería a suceder aunque no existen datos. Para realizar esta afirmación se basa en una serie de suposiciones a partir de algunas comunidades autónomas. En cualquier caso, el artículo que aparece en portada está presentado para insistir en el punto que era clave para el Gobierno. La nueva ley reduciría el número de abortos en lugar de hacerlos aumentar. El planteamiento dicho así es un absurdo, la nueva ley todavía hace más fácil abortar, por consiguiente, no se entiende que una política de fomento comporte como resultado la reducción de un fenómeno, ni en el aborto ni en ninguna otra circunstancia. Sobre este intento de dirigir la opinión pública, de formatear las mentes de los ciudadanos, que es una de las actividades más queridas por El País en su función de guía y timonel de la sociedad española, hay que apuntar los siguientes hechos.

Primero, y que no nos cansaremos de repetir, no existe ningún registro fiable sobre el número de abortos en España, ni sobre los plazos, por la sencilla razón de que quienes son responsables de recoger estos datos en su inmensa mayoría, en el 90%, son las clínicas privadas, y éstas no están sometidas a ningún tipo de control sistemático de carácter administrativo o estadístico sobre los datos que presentan, la forma que los recogen y elaboran. Ahí hay un inmenso agujero negro que nadie, ni las Comunidades Autónomas ni el Gobierno, nunca han tenido interés en penetrar. 

De la misma manera que éste es un sector excepcionalmente protegido porque es una de las pocas actividades económicas que nunca ha registrado una inspección fiscal sistemática. El por qué suceden estas cosas tan particulares en aquellos que se ganan la vida en una práctica tan impresentable como es la de lucrarse con el aborto constituye un gran enigma. Quizá cabría esperar que con un cambio de Gobierno esto se modificara, pero la realidad pura y dura es que en las Comunidades Autónomas donde manda el PP no se ha producido ningún tipo de modificación que permita solventar el defecto apuntado.

Segundo, es evidente que la distribución masiva de píldoras abortivas ha debido tener una incidencia sobre el número de abortos clínicos. Se está sustituyendo en una fracción no conocida este tipo de abortos por el aborto químico. Éste es un aspecto que necesita más datos y que merece ser estudiado con detalle. Ahora el resultado final es el mismo, desde el punto de vista ético, aunque resulte menos cruento, y desde el punto de vista social y económico. 

La práctica abortiva y la cultura anti natalista se encuentra más desarrollada que nunca. Algunas de las declaraciones que figuran en la información de El País lo revelan claramente. Una mujer de 36 años, por ejemplo, afirma que aborta “porque me he dado cuenta de que no puedo tener un hijo con mi pareja, sería un gran error”. La sorpresa no puede ocultarse y, entonces, ¿qué hace con una pareja que considera que es inadecuada para ser padre de un posible hijo? ¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo bajo estos supuestos? En otro caso es una chica de 16 años que aborta sin informarles para nada a sus padres, acudiendo a lo que dice la ley. Esta cifra se eleva hasta el 40%, según algunas fuentes, son el número de chicas menores que no informan a sus padres porque ellos no aceptarían. Estas chicas sufrirán las consecuencias del post aborto, previsiblemente vivirán circunstancias traumáticas, y quienes acarrearán la carga serán sus padres, aquellos a quienes se les ha ocultado el hecho porque el Estado lo permite. Hay aquí también una perversa inversión de la responsabilidad. El Estado lo que hace es depositar pesadas cargas sobre las familias, dejándolas a su suerte.

La tercera consideración, que tiene bastante base, es considerar que el aborto se va a reducir porque el fluyo inmigratorio a España, sobre todo el procedente de Iberoamérica, ha disminuido de una manera extraordinaria. Y ésta era una fuente que alimentaba este crecimiento. La abundancia de mujeres en edad fértil que se encontraban solas o vivían en emparejamientos provisionales y que acababan por abortar.

En cualquier caso, lo que hemos de examinar ahora y en el futuro es la relación entre los abortos, la distribución de píldoras abortivas, la población en edad fértil y la natalidad, y de manera especial la prevalencia de los abortos de las mujeres españolas Sólo relacionando estos parámetros podremos ver con claridad qué pasa en España. Al menos desde un punto científico. Desde el punto de vista práctico lo que pasa es que sigue siendo una tragedia. Somos un país profundamente anti natalista, donde el hijo se ha convertido en una carga y el aborto en un recurso habitual. Hasta que no cambiemos esta mentalidad nuestra sociedad se encamina hacia un callejón sin salida.