"La ley de 'muerte digna' desprecia al profesional médico y lo enfrenta a sus pacientes"

"La ley de 'muerte digna' desprecia al profesional médico y lo enfrenta a sus pacientes"

«<a href="ALEGACIONES OMC Y SECPAL (documento íntegro)">Documento íntegro de alegaciones a la ley de 'muerte digna'</a>»

REDACCIÓN HO.- La Cena HO de ayer contó con un invitado de excepción, el Dr. Jesús Poveda. Hombre “polivalente y polifacético", “acostumbro a pasar los 28 de diciembre en la comisaría de Tetúan, es lo que tiene defender a los inocentes ante una clínica abortista, cada año me detienen, pero el comisario y yo somos muy amigos”.

Más de cincuenta personas asistieron a la cena – coloquio ofrecido ayer en un hotel de la capital.

Psiquiatra, activista pro vida, profesor universitario, autor de libros. Un hombre de ciencia y un hombre  de humanidad. Aporta la originalidad de quien lucha siempre por la verdad, por la dignidad del ser humano y por la “ley justa” –como dice él- “una ley justa, garantiza una sociedad justa, una ley injusta genera injusticias sociales”.

Un profesor atípico. “Seguramente mis alumnos de psiquiatría aprendieron muy bien dos principios fundamentales para tratar la adolescencia. Tener claro el principio de referencia y el principio de pertenencia. Lo mejor fue ponerles un ejemplo práctico en clase, les llevé a mi madre (mi principio de pertenencia) y a Alaska (mi principio de referencia entonces…).

Análisis de la Ley de ‘muerte digna’

El Dr. Jesús Poveda, en una exposición brillante por la claridad y sobre todo porque logró que el público entendiera de forma sencilla los entresijos más técnicos y complicados, las ‘trampas’ y engaños de este anteproyecto de Ley, que aún se confía en que no sea aprobada en el Congreso de España.

Comenzó resaltando algunos aspectos que a primera vista, o lectura, pudieran ser positivos para un profesional de la salud. Como el análisis de la realidad social  que efectúa el texto de la ley, etc. pero poco a poco el doctor Poveda, confirmó cómo ir pasando del sosiego a la inquietud, para de ahí pasar al convencimiento, triste, de que la ley, efectivamente por su falta de claridad, ambigüedad, distorsión de términos, omisiones y atrevimientos, efectivamente ningunea a los profesionales sanitarios.

Les deja desprovistos de sus derechos y otorga a los pacientes una autonomía de decisión, que precisamente en según qué casos, al final de su vida, debería ser más relativa que efectiva para dejar que sea el médico, y en la confianza depositada en él quien acompañe (sin decidir) hasta el final de la vida del paciente.

Se evidencia y denuncia el 'mirar para otro lado' respecto de la importancia y necesidad de apostar por los cuidados paliativos.

La ley comienza con exposiciones emotivas, en la Ley. Menciona al Art. 15 y 18 de la Constitución, sobre la dignidad de la vida y la persona. El médico Poveda exclamó, "parece que empieza bien", para dar paso a la presentación de la realidad social 'pues qué bien', alto grado sufrimiento pacientes...
A medida que se avanza en la lectura del anteproyecto, uno empieza a ponerse nervioso.

Peligro nuclear: a la autonomía del individuo se le da una primacia sobre todo lo demás. 

Problemas: la ley elimina la objeción de conciencia en el personal médico. Ofrece un planteamiento rancio y arcaico de ‘lucha’ de clases entre paciente y médico. 

Para quien escribe la ley, 'la dignidad no es intrínseca del ser humano, sino que otorgan la dignidad, las circunstancias que rodean a la persona, 'tú le das la dignidad, no lo tiene en sí mismo' (según la ley).  La gran trampa, "la dignidad se la da el Estado". En su exposición, Poveda, sí mencionó algo positivo y que ya era necesario volcar en la legislación española que es la ampliación sobre la información asistencial al paciente. Los expertos ya aclararon tiempo atrás que sí, que al paciente hay que decirle la verdad, pero la 'verdad soportable' para la persona, entendiendo que cada persona es un mundo y sus circunstancias distintas.

Exceso de derechos y autonomía en el paciente 

 El paciente (con esta ley) adquiere el derecho de la sedación paliativa. La ley (quien la escribiera, con nociones teóricas, pero alejado de la realidad práctica médica, y social) se permite el lujo de plantearse una nueva definición de eutanasia “como si no lo tuviéramos suficientemente claro y sabido el mundo sanitario, qué es una eutanasia”. Con lo que de forma categórica el Dr. Poveda señaló una vez más las falacias que se encuentran en el anteproyecto de ley de ‘muerte digna’, alude a una idea de S. Agustín “lo malo de la mentira, es la parte de verdad que hay en ella”. 

Sedación

Destacó y a lo largo del coloquio el gran dilema que se presenta, pues la ley no deja claros los límites de la sedación. Y el experto aclara que “la sedación es un aspecto más de los cuidados paliativos”, no es algo categórico y determinante, sino que forma parte del conjunto de los cuidados paliativos que necesita una persona en el último tramo de su vida.

De ahí la pregunta, sedación ¿terminal o paliativa? ¿El cuándo y quién? La respuesta para conocer la ‘bondad’ o ‘maldad’ de la sedación, la da el médico, en su intencionalidad, según expertos en bioética y en moral. La intencionalidad del médico al aplicar la sedación, puede ser curativa “el dolor se combate con opio”, o puede ser terminal y eutanásica “acallamos el sufrimiento de esta persona y muere”, “el sufrimiento se combate con amor”.

“Es una ley trampa, limitación profunda del libre ejercicio de la profesión médica” aseguró Poveda. Además de haber ninguneado a la OMC y la SECPAL que envió 36 alegaciones al texto de la ley, y sólo fue aceptada una.

Las diez claves 

 Una Ley mal enfocada, la dignidad no la quita o concede el grado del sufrimiento, es intrínseca a la persona misma, por ser persona. 

1) Utilización indiscriminada de la sedación 

2) Ignora la lex artis médica 

3) No se habla de formación en cuidados paliativos a profesionales 

4) La Madre Teresa de Calcuta fue pionera, al dejar bien claro qué es y cómo acompañar a la persona en    el momento de la muerte, el verdadero buen morir. 

5) La ley respeta las creencias del paciente, pero ignora y omite las del médico 

6) La ley ha de potenciar los cuidados paliativos 

7) Potenciar la labor portentosa de instituciones religiosas en esta materia 

8) Entender bien la sedación

9) La dignidad de la persona bien entendida                                                                   

10) Exceso de autonomía del paciente y se corta la actuación y decisión médica, amén de omitir la posibilidad de la objeción de conciencia.

 

Así concluyó una exposición en una cena - coloquio del autor del libro 'El Buen adios' que desglosa de una forma íntegra todo lo relacionado con la dignidad de la persona, en el proceso final de su vida, hasta la muerte natural.

Para poder comentar esta noticia debes estar registrado en la comunidad HO o haber iniciado sesión.

HazteOir.org

es una comunidad de ciudadanos activos que busca promover la participación de los ciudadanos en la política

EL MOVIMIENTO HO LO FORMAN

466.703

ciudadanos activos

2.377.456