¿Cree Europa en la democracia? El caso húngaro

¿Cree Europa en la democracia? El caso húngaro

<a href="http://www.hazteoir.org/noticia/37620-reflexion-democracia-o-totalitarismo">«Reflexión: ¿democracia o totalitarismo?»</a>
<a href="http://www.hazteoir.org/enlace/democracia-y-verdad">«Democracia y verdad»</a>
<a href="http://www.hazteoir.org/node/31270">«Sólo el protagonismo de la sociedad civil puede poner freno al "totalitarismo estatal»"</a>

REDACCIÓN HO.- Ayer lunes, Noticias HO informaba de la aprobación de una nueva constitución por parte del Parlamento húngaro, con 262 votos a favor, 44 en contra y dos partidos ausentes de la cámara en protesta, que renunciaron a votar.

Si hay algo que destaca de esta nueva Carta Magna es el sentido de reconocimiento a lo sagrado, que refleja tanto por invocar directamente a Dios en el preámbulo, como por reconocer explícitamente las raíces cristinas de la nación húngara, así como garantizar el derecho a la vida y a la familia como elemento básico y fundamental de la sociedad.

Otros puntos destacables:

¿Alguien es ajeno a que hace menos de 30 años Hungría quedó libre de las garras totalitarias del comunismo? Sin duda, la aprobación de una Carta Magna donde se enfaticen valores y derechos fundamentales, como el respeto y dignidad de toda vida humana, la promoción de la familia, el reconocimiento del ‘hecho religioso’, concretamente del cristianismo, demuestra que una gran parte de la generación política húngara ha mirado atrás, ha releído su historia, la ha integrado, se ha reconocido y actúa en consecuencia.

Otra aspecto será que a los hijos del ‘pensamiento único’ y defensores de múltiples formas de familias y personas, no les resulte de su agrado. Miedo padece Europa, atrofia y falta de perspectiva. ¿Suenan familiares casos como el polaco, recientemente el finlandés, hace no mucho el austríaco, y más recientemente el francés?

Un gobierno como el de Merkel carece de credibilidad si pone el grito en el cielo ante la aprobación de la nueva Constitución húngara.  No hace mucho, la Canciller gritaba en un encuentro con jóvenes del CDU, que la C que ella más proclamaba y la sostenía en su vida política era la C de cristiana, más que la C de conservadora ¿qué sucede pues?

Padecemos una suerte de esquizofrenia política agravada por la falta de conciencia social. En España entretenidos y perdiendo el tiempo sobre si se valora o no que unos terroristas, o personas afines al terrorismo lleguen de forma democrática a las instituciones públicas, algo sin precedentes y que no sucede en ningún otro país.

¿Y Europa se lleva las manos a la cabeza con Hungría? Algo raro, raro, raro ocurre en el ambiente, la pérdida de valores, del norte y del reconocimiento propio, hunden en la confusión a propios y extraños.

Recogemos algunos titulares de estos días por Europa, dentro y fuera de nuestras fronteras: