ANDOC: "El auto que impide a un médico objetar, contradice resoluciones anteriores"

ANDOC: "El auto que impide a un médico objetar, contradice resoluciones anteriores"

«<a href="http://www.hazteoir.org/noticia/37928-derecho-vivir-confia-en-que-justicia-dara-razon-medico-objetor-malaga">Derecho a Vivir confía en que la justicia dará la razón al médico objetor de Málaga</a>»

REDACCIÓN HO / DIARIO MÉDICO.- La reciente decisión de un juez malagueño que deniega cautelarmente el derecho a la objeción de conciencia al aborto a un médico de familia, no es una “resolución pionera” en esta materia: ya ha habido tres casos en España de profesionales en situación similar a los que se ha reconocido ese derecho: los médicos de AP de Toledo; un ginecólogo de Algeciras y una matrona de Cuenca.

El auto de Málaga, además, podría estar en abierta contradicción con la doctrina del TC y de otros Tribunales Superiores. Además, será recurrido y habrá de ser el TSJA quien se pronuncie.

- El juez se atreve a hacer una serie de valoraciones subjetivas sobre qué debe afectar o no a las decisiones que tome en conciencia el médico recurrente y entiende que no está directamente implicado en el aborto. Conviene recordar que ese aspecto no ha sido desarrollado explícitamente por la ley del aborto.

- Sin el concurso de un médico de AP no se puede realizar la derivación: el médico no actúa de administrativo, sino que debe dar su juicio clínico porque hay factores médicos en la solicitud de un aborto que debe examinar: como todo el mundo sabe, las derivación a especialistas las firman los médicos de AP; su actuación, en este caso, está concatenada con todo el proceso: si por ser objetor no firma el volante de derivación, será el Centro de salud quien arbitre soluciones, pero nunca obligando ni presionando al objetor: nadie puede ser castigado ni discriminado por ejercer sus derechos. ¿Quién mejor que el propio médico para saber si se violenta o no su conciencia y su Código deontológico?

- Hay que recordar que la objeción de conciencia es una manifestación indisolublemente unida al derecho a la libertad religiosa, ideológica y de conciencia (art. 16 CE), y no se debe limitar ni restringir salvo por razones de orden público (STC 53/1985 y 20/1990). La ley del aborto no determina quién está o no directamente implicado. Sin embargo, el juez va más allá de lo que la ley dice en un tema que afecta a derechos fundamentales, al señalar quién está y quién no directamente implicado. De seguir la lógica de esta decisión judicial prácticamente sólo podrían objetar los médicos que trabajan en clínicas abortistas, que son los que realizan en 97% de los abortos.

- Además la objeción de conciencia está amparada en el Código deontológico: es una suposición sin fundamento que el médico se ampare sólo en razones religiosas: más del 90 % de los médicos españoles se oponen al aborto porque saben lo que es (acabar con la vida de un ser humano incipiente en el seno materno), y no todos son católicos.

- Desde algunos sectores, se está trasladando a la opinión pública la idea de que los profesionales sanitarios que objetan al aborto son personas lastradas de escrúpulos inexplicables, seres contumaces de ideas fijas. Nada más lejos de la realidad: esos profesionales – sin ningún afán de juzgar al que decida obrar de otro modo- se están jugando su puesto, su salario y su dignidad por defender, el sentido humano de su profesión, la salud de sus pacientes y su conciencia, en la mayor parte de los casos, sin más respaldo que un contrato temporal que pueden rescindirles sin más explicaciones. ¿Cuántas personas son capaces de actitudes así ahora mismo en España?

- Por último, el pronunciamiento judicial contrasta con la reciente Resolución del Consejo de Europa sobre objeción de conciencia sanitaria, que indica: “Ninguna persona, hospital o institución será coaccionada, considerada civilmente responsable o discriminada debido a su rechazo a realizar, autorizar, participar o asistir en la práctica de un aborto”.

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