El Instituto Español de Lisboa deniega la continuidad en el centro a un niño discapacitado de 5 años

El Instituto Español de Lisboa deniega la continuidad en el centro a un niño discapacitado de 5 años

Sus padres dicen que no han sido oídos antes de tomar la decisión, lo que era "preceptivo". Otra hija no ingresó hace un año y recurrieron a la Justicia.

REDACCIÓN HO.- Claudia y Eduardo son un matrimonio hispano-luso residente en Lisboa, con 5 hijos entre los 4 y los 15 años, que se ha dirigido a Noticias HO para denunciar públicamente que el Instituto Español Giner de los Ríos de la capital portuguesa ha denegado a su hijo Miguel la continuidad en el centro para el curso próximo, de forma que ellos consideran “injusta y caprichosa”.

Miguel es el único varón de todos los hermanos y actualmente tiene 5 años. Cuando tenía 3 y ya estaba escolarizado en el Instituto Español –único centro público español en Lisboa que admite niños desde Infantil hasta Bachillerato–, sus padres supieron que padece ‘Síndrome del X- Frágil’.

“A partir de ahí –cuenta Eduardo– la tutora, la jefa de estudios, la orientadora y el director, se reunieron varias veces con nosotros y nos presionaron para que sacáramos a nuestro hijo del colegio, pero nos negamos a ello”.

No admisión de Teresa

Para el curso siguiente –el actual 2010-2011–, estos padres solicitaron el ingreso en el Giner de los Ríos de una hija más pequeña, Teresa, que con 3 años habría entrado en 1.º de Infantil.

“Entonces –prosigue narrando Eduardo– el colegio incluyó entre los criterios de admisión uno que nunca antes, en los 78 años de historia del centro, se había aplicado: una entrevista a los candidatos de 3 años junto con sus padres”.

“Esa entrevista –añade– se valoraba entre 0 y 4 puntos y la mayoría de los ciento y muchos candidatos alcanzaron los 4 puntos, o como poco 3. Pues bien, a nuestra hija, que curiosamente tuvo en el jurado que le hizo la entrevista a la tutora de Miguel –que tanto había insistido para que él saliera del colegio–, le dieron una puntuación de 0,80”.

“Teresa no tiene, felizmente, ningún problema de salud física ni psíquica –aclara su padre– y, si no hubiera sido por la entrevista habría estado en el primer lugar de la lista de admitidos; tendría la máxima puntuación, puesto que de todos los candidatos es la que más hermanos tenía en el centro, es española, su padre es antiguo alumno… O sea, que para no arriesgarse a que entrara, le otorgaron una puntuación –no atribuida a nadie más– que la dejó ¡en el puesto 120!”.

Este caso lleva 10 meses en los tribunales españoles y está pendiente de resolución, por lo que no nos parece adecuado profundizar más en él”, apostilla Eduardo.

Exclusión de Miguel

Pese a todas las presiones de las que hablan, los padres de Miguel no lo han sacado del Instituto Español y Claudia y su marido están convencidos de que esa es la razón por la que para este año se ha introducido un criterio de permanencia en el centro ideado ‘ad hoc’ para forzar la salida del niño. Es este:

“Al finalizar la Educación Infantil, excepcionalmente también podrá hacerse al finalizar el primero o segundo año del ciclo, el Equipo Directivo podrá comunicar a la familia la no continuidad de un alumno a propuesta de, al menos, dos tercios de una comisión formada por el Director del Centro, el Jefe de Estudios, el Coordinador del Ciclo, el profesor-Tutor y, si lo hubiere, el Orientador, tras la valoración por ésta de la adaptación del alumno al sistema educativo español basándose en las capacidades propias del nivel desarrolladas por el alumno, los progresos y conocimiento de la lengua española, la adaptación al centro y en los informes periódicos del tutor del grupo. Será preceptivo oír a los padres o tutores legales del alumno. Contra esta resolución los interesados podrán elevar reclamación ante la Consejería de Educación en el plazo de 15 días naturales a partir de la recepción de la comunicación del Centro, en la que constará el recibí de los interesados”.

Los padres de Miguel han recibido recientemente una carta de la Dirección del Giner de los Ríos mediante la que, basándose en el contenido del citado criterio, se les notifica el “acuerdo de NO CONTINUIDAD” del niño en el Instituto y se les “recomienda su escolarización en un centro donde pueda ser atendido convenientemente”.

Claudia y Eduardo aseguran que “es verdad que el colegio carece de profesores de apoyo para estos casos”, pero que ellos mismos se ofrecieron varias veces para pagar de su bolsillo un profesor de apoyo que fuera al colegio a ayudar a su hijo. “El centro siempre se negó a recibir estas ayudas”, se lamenta Eduardo.

Por último, el padre llama la atención sobre dos detalles que le hacen sospechar que el Giner de los Ríos ha actuado incorrectamente en este asunto.

Por una parte, la notificación les fue remitida el 1 de abril y “hace alusión a unas instrucciones de la Consejería del 30 de marzo de 2011”, tan solo 48 horas antes. A Claudia y Eduardo les parece extraño que se pueda realizar todo el proceso descrito en la normativa en tan corto espacio de tiempo.

Por otra, el criterio invocado indica que “será preceptivo oír a los padres o tutores legales del alumno”, algo que “en modo alguno se ha cumplido”, pues –aseguran ellos– la decisión de la comisión se ha tomado sin que se les haya dado ocasión de ser oídos. Sí han sido convocados por el director a una reunión ‘a posteriori’, a celebrar el martes 12 de abril, “para explicarles la decisión adoptada y darles información y orientación al respecto”.