La Fecundación in vitro "heteróloga" sometida a juicio en la Corte Europea de Justicia

La Fecundación in vitro "heteróloga" sometida a juicio en la Corte Europea de Justicia

La cuestión reviste importantes consecuencias desde el punto de vista legal y social. 

REDACCIÓN HO.-  Hoy 23 de febrero, la Magnífica Cámara del Tribunal Europeo de Derechos Humanos se pronunció respecto al controvertido y delicado caso de S.H. vs Austria (n ° 57813/00). La Cámara tendrá que decidir si la legislación austríaca respeta o no la Convención europea de Derechos Humanos en relación a la "FIV heteróloga" que es la que permite que la fecundación se realice mediante donaciones tanto de esperma como de óvulos. De momento, la legislación austríaca prohibe este tipo de FIV (Fecundación in Vitro), aunque sí permita la "FIV homóloga" que es aquella que mediante técnicas médicas logra la fecundación pero sin el recurso de donaciones ni de esperma, ni de óvulos.

Los demandantes se quejan de que la prohibición de donar esperma y óvulos para la FIV viola su derecho a la vida familiar (artículo 8 de la Convención), y de que supone un trato discriminatorio respecto a las parejas que sí pueden usar técnicas médicas de reproducción asistida sin necesidad de recurrir a la donación (Artículo 14).

En un procedimiento similar a un recurso, el Tribunal ha decidido remitir este caso a la Magnífica Cámara, después de que el pasado el 1 de abril de 2010 la Sección Primera Sección del Tribunal emitiera un primer fallo. Varios gobiernos, parlamentarios y organizaciones no gubernamentales intervinieron como terceros en este caso, incluyendo el ECLJ.

La vista en TEDH reunió a los representantes de los demandantes y del Gobierno austriaco, que expusieron sus argumentos ante de la Magnífica Cámara. La cuestión reviste importantes cuestiones desde el punto de vista legal y social: la mayor parte de los argumentos propuestos por los representantes de los demandantes eran puramente emocionales y carecían de verdadero fundamento jurídico. El objetivo de esta argumentación era provocar el debate en el terreno ideológico.

Los argumentos

Así, argumentaron por ejemplo que la legislación de FIV austriaca era discriminatoria entre hombres y mujeres porque permite a la donación de esperma, pero no de óvulos. En este sentido, afirmaron que "la distinción entre hombres y mujeres es antigua". También se refirieron a la disponibilidad de óvulos en el “mercado de la fecundación", que claramente muestra el negocio que rodea a las técnicas de FIV.

También trataron de trivializar la creación abusiva de niños a través de la FIV comparando el caso con la cantidad de niños adoptados que son abandonados por sus padres.

Cuanto más es carece de base esta comparación, cuando por un lado la creación de niños a través de la FIV apunta sólo a la realización del deseo del padre, mientras que la adopción persigue satisfacer de la mejor manera posible el interés del niño y el de la sociedad. Por definición, la FIV que se asa en la donación de espermas o de óvulos crea a niños con la intención de que ser abandonados en el nacimiento por, al menos, uno de sus padres biológicos.

La representante del gobierno austriaco, Brigitte Ohms, incidió en el respeto debido al principio de subsidiaridad con respeto a la Convención de Derechos humanos. Así, explicó la necesidad de tener en cuenta las consecuencias que provoca la FIV en todas las partes implicadas, incluyendo los donantes potenciales. Además, se refirió a la falta de estudios relevantes sobre las consecuencias a largo plazo de la FIV, manifestando que resulta justificado para el legislador austriaco el mantener una actitud prudente hacia las nuevas técnicas biomédicas.

De modo especialmente interesante, tras lo escuchado por ambas partes, el juez británico, Nicolas Bratza, inquirió si las cuestiones planteadas en caso deberían repasarse teniendo en cuenta el punto de vista ético y tecnológico de estos asuntos, desde 1999 hasta hoy.

Frente a lo que exponía el Gobierno austriaco, los demandantes no eran proclives a admitir que el caso se considerase en el contexto anterior al que prevalece desde 1999. Para el Gobierno austriaco, es claro que si el Tribunal debía considerar el caso dentro del contexto actual, esto interpretaría como una jurisdicción como "de este caso en adelante ", o aún de primer caso, con lo que tal acercamiento sería contrario a las capacidades del ECHR.

Además, el Gobierno austriaco subrayó que la ley ha sido repasada y enmendada siete veces desde 1999 para tener las mejoras técnicas en cuenta alcanzadas desde entonces, sin cambiar el acuerdo general nacional que prohíbe la FIV heteróloga.