Zapatero se opone a la defensa europea de las minorías cristianas perseguidas

Zapatero se opone a la defensa europea de las minorías cristianas perseguidas

Mediando la petición pública de la CEE para que se sumara al llamamiento internacional en defensa de los cristianos perseguidos,se opuso a ello en el último Consejo de Ministros de Exteriores de la UE.

REDACCIÓN HO.- Zapatero, idealista y ejecutor de un proyecto laicista en España, prefiere también mirar para otro lado ante la persecución que sufren los cristianos en el mundo, y con ello arrastra a la vergüenza a todo un país al que su gobierno dice representar en Europa. El ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, ha desvelado este martes  que España se opuso la semana pasada a la aprobación de un documento en defensa explícita a la defensa las minorías cristianas; ocurrió en el  el Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión Europea, donde sólo cinco países se opusieron: junto al nuestro, Irlanda ,Portugal, Chipre y Luxemburgo. Dado que en materia de política exterior la Unión decide por unanimidad, como recordaba el propio Frattini,  el Consejo no pudo aprobar el documento.

El que fuera vicepresidente de la Comisión Europea ha subrayado que el texto finalmente aprobado "no menciona a los cristianos como víctimas de graves actos de violencia" y que por ello, necesita "nuevas integraciones" que lo hagan "aceptable" para que la "credibilidad europea no quede en entredicho".

Todo ello cuando el propio Episcopado español, al término el pasado viernes, 28 de enero, de la CCXVIII (218.ª) reunión de la Comisión Permanente de la CEE, solicitaba públicamente al gobierno español que se sumara al llamamiento internacional para que se respete la libertad religiosa de los cristianos en los países de Oriente, donde son víctimas frecuentes del fundamentalismo islámico e hindú.

Pese a los pronunciamientos europeos

Un mirar para otro lado y un silencio cómplice que contrasta también con los constantes llamamientos de líderes europeos frente a la grave situación que viven las minorías cristianas en países de mayoría musulmana, que ha llevado a que el Parlamento Europeo aprobara la resolución en defensa de los cristianos y la libertad de culto o que el Consejo de Europa haya exhortado en una recomendación a sus 27 estados miembro -España entre ellos- a responder a la persecución de los cristianos, ofreciendo medidas que además se hacían extensibles a la "cristianofobia" que también se vive en el seno de Europa. Tampoco le valen de nada al Ejecutivo las grandes movilizaciones cívicas internacionales, también secundadas por la ciudadanía española, como la impulsada en defensa de Asia Bibi. Zapatero, simplemente, no escucha.

Frattini recordaba que los partidos de gobierno de estos cinco países insensibles al padecimiento de millones de cristianos que sufren la persecución, el destierro, las amenazas o el martirio son estados "no pertenecen a la familia política" del Partido Popular Europeo (PPE). El político italiano sí  transmitió que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, le confirmó su "plena solidaridad" con las posiciones expresadas por el PPE con respecto a la "protección de las minorías cristinas".

En los últimos meses a las denuncias del Papa Benedicto XVI, en nombre de los católicos y del Estado Vaticano, sobre los ataques a los cristianos -lo que le ha supuesto duras críticas desde Egipto tanto desde las autoridades civiles como desde los líderes islámicos-, se han sumado los pronunciamientos en igual sentido de destacados políticos europeos, como el presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmando que Europa"no puede tolerar ni facilitar lo que aparece cada vez más como un plan perverso de depuración religiosa en Oriente Próximo".

Por otra parte,  como informa Libertad Digital, un grupo de países formado por Francia, Italia, Polonia y Hungría, envió una carta a la Alta Representante de la Unión Europea, Catherine Aston, en la que se pedía una condena clara de estas persecuciones. Tampoco España estaba entre estos países, pese a ser como la mayoría de ellos un país de mayoría católica.

La última medida fue la decisión tomada por el Consejo de Europa, que instó a los países miembros a luchar contra la cristianofobia desde sus países. Dos países islámicos de este grupo, Turquía y Azerbayan, se opusieron a esta medida al igual que el presidente del grupo parlamentario socialista, el suizo Andreas Gross, único occidental en decir no.

Complicidad persistente

Contrasta igualmente el silencio de Zapatero ante la persecución de los cristianos con la permisividad que muestra hacia el islam: no ha condenado por ejemplo las amenazas a una discoteca en Murcia por llamarse 'La Meca', cuyos dueños se vieron forzados a renombrar ante las amenazas de los fundamentalistas. Tampoco se le oyó condena alguna a las amenazas por las polémicas viñetas de Mahoma publicadas en medios europeos -mucho más suaves, por cierto, que las constantes muestras vejatorias y ofensivas que los cristianos en España se ven obligados a padecer en aras de una pretendida "libertad de expresión artística"- , y fue el silencio su respuesta ante la provocación del  imán de Lérida.

De hecho, en un plano más cercano está lo ocurrido en Marruecos durante el pasado verano, como recuerda Libertad Digital: más de 120 personas fueron expulsadas del país acusadas de proselitismo y de querer difundir el cristianismo. Tampoco se formalizaron quejas en el Gobierno, pese a que en esta ocasión el PP si que censuró esta actuación. Tampoco se le escuchó ante la su repudia marroquí de un empresario español por ser cristiano, ni ala expulsión de misioneros. La Alianza de Civilizaciones, visto lo visto, a mayor servilismo del fundamentalismo islámico.