El gran número de médicos objetores dificulta la práctica de abortos en Portugal

El gran número de médicos objetores dificulta la práctica de abortos en Portugal

En algunos hospitales públicos no hay ni un solo doctor dispuesto a perpetrarlos. La sociedad civil lusa, comprometida con el derecho a vivir.

JAVIER CALDERÓN (Lisboa), para Noticias HO.- En Portugal, desde que entró en vigor una ley promulgada recientemente, toda mujer embarazada que lo desee puede abortar, sin restricción alguna, durante las diez primeras semanas de gestación. Sin embargo, es muy elevado el número de ginecólogos que, por razones de conciencia, se niegan a participar en esas prácticas y, por ello, en algunos hospitales públicos no hay posibilidad real de perpetrar ninguna intervención de ese tipo.

Así pues, la agresiva campaña propagandística que lleva a cabo la Dirección General de Salud no está logrando su objetivo de garantizar que en todos los hospitales públicos se lleven a cabo prácticas abortistas.

Hasta ahora no se conocían cifras de médicos objetores de conciencia, pero se empiezan a conocer paulatinamente. Así, se ha sabido que entre seis y nueve hospitales públicos no realizarán abortos, pues el 100% de sus médicos han objetado.

Esta situación favorece el negocio de los centros abortistas privados, como la autodenominada Clínica dos Arcos, de Lisboa. Este abortorio español es la empresa privada que más abortos ejecuta en Portugal y en ella se realizan los que no se perpetran en los hospitales públicos por la razón ya mencionada.

En declaraciones al Diário de Notícias, Jorge Blanco, coordinador nacional para la salud reproductiva, admitió que “la mayoría de las solicitudes para realizar abortos en la Clínica dos Arcos ha sido motivada por la objeción de conciencia”.

Por su parte, la responsable de la clínica, Yolanda Hernández, reconoció que la objeción de conciencia es “de hecho, un elemento de peso en este sentido”.

La sociedad civil portuguesa se compromete en defensa de la vida

La actitud claramente irrespetuosa de los poderes públicos portugueses y de algunas empresas sin escrúpulos con el primero de los derechos del ser humano, el derecho a vivir, contrasta llamativamente con los esfuerzos por defenderlo de buena parte de la sociedad civil lusa.

He aquí una buena muestra de ello.

Tres voluntarias de la Associação Emergência Social que acostumbran a dar apoyo psicosocial a mujeres víctimas del aborto, asistieron en la puerta de la Clínica dos Arcos a una historia que podría haber sido la parte más emotiva de una película de amor y acabó siendo una gozosa realidad.

Así lo cuenta una de ellas, Paula:

“Acabábamos de llegar a las inmediaciones de la clínica cuando vimos a un hombre joven que salía llorando y decidimos ir a hablar con él. El joven nos contó, deshecho en lágrimas, que su novia estaba dentro de la clínica para abortar lo que él consideraba el hijo de ambos. Pese a que había pasado toda la semana pidiéndole que no lo hiciese, finalmente ella decidió solicitar que le practicaran el aborto porque se había quedado sin empleo y además tiene otras dos hijas de otro hombre, actualmente preso. El chico se desahogó con nosotras y nos confesó que pensaba que la muerte de su hijo provocaría su ruptura con ella”.

De pronto, la situación dio un giro inesperado:

“Nosotras le íbamos animando y diciendo aquello que pensábamos que podía consolarle y que quizás tendría tiempo de evitar el aborto, si iba a hablar con su novia. El no quería volver a entrar allí, pero de repente cogió el móvil y llamó a la novia. Ella le dijo que aún no estaba anestesiada y entonces el chico le rogó que no hiciese eso y otras cosas que no conseguimos oír. Pasados algunos minutos y no habiendo colgado aún el teléfono, lo vimos con una mirada feliz diciendo el nombre de su novia; ella acababa de salir de la clínica poniéndose apresuradamente el abrigo, fue corriendo hacia él y le abrazó. En fin, terminamos todos con lágrimas en los ojos. Al final, esta chica desistió de hacer el aborto y ahora estamos buscando un trabajo para ella. Tiene 31 años, cuenta con una experiencia de 14 años en estética y es bastante guapa. Está embarazada de 6 semanas y tenemos que ayudarla en estos momentos difíciles”.

Campaña de cartas

La Associação Emergência Social promueve una campaña de envío de cartas dirigidas a la directora de la Clínica de los Arcos, para pedirle que siga el ejemplo de los médicos objetores y deje de lucrarse con la muerte de vidas humanas inocentes.

He aquí un modelo de texto para la misiva, que propone la citada entidad:

Excma. Sra. Directora de la Clínica dos Arcos de Lisboa:

Vengo a comunicarle por este medio que he tenido conocimiento de que dirige usted una clínica donde se realizan los abortos que otros médicos se han negado a perpetrar, apelando a la objeción de conciencia. Le ruego a usted que deje de matar seres humanos inocentes e indefensos y siga el ejemplo de sus colegas de profesión, menos lucrativo quizás pero mucho más ético y beneficioso para todos.

Atentamente,

La dirección de correo electrónico donde se pueden dirigir las cartas es clinica@clinicadosarcos.com