El País, en manos de una secta conspiranoica

El País, en manos de una secta conspiranoica

«BLOGS HO: <a href="http://blogs.hazteoir.org/alolejos/2010/12/31/%c2%bfquien-ha-comprado-el-pais/">¿Quién ha comprado “El País”?</a>, por Alberto López Navarro»

REDACCIÓN HO.- El cada día menos riguroso periódico El País acaba de pasar de manos de la familia Polanco, que lo ha llevado a la ruina, a una corporación que aloja en su seno curiosos proyectos conspiranoicos.

Los 900 millones de euros que ha puesto sobre la mesa el holding norteamericano Liberty Acquisitions holding lo han convertido en el nuevo patrón de un periódico que supo labrarse un prestigio durante la transición y solo ha sido capaz de resistir los embates del zapaterismo a base de imitar al panfleto Público.

Liberty Acquisitions holding está vinculado al Nicolas Berggruen Institute, una entidad dedicada a lo que eufemísticamente denominan “explorar nuevas ideas”.

Para dar con ellas, este grupo quiere “promover la institucionalización de una perspectiva a largo plazo, con el bien común en mente, dentro de los estados nación y globalmente, de forma muy parecida a la que un mandarinato meritocrático”.

El mercado de los controladores de democracias

De esta forma, Liberty Acquisitions holding, ligada a través de alguno de sus socios a la abortista Fundación Rockefeller, aparece como un nuevo competidor en el exclusivo y reducido mercado de quienes aspiran a controlar el mundo por encima de los sistemas democráticos. Un mercado monopolizado por algunas organizaciones conocidas y otras que permanecen en la sombra.

El propio Nicolas Berggruen Institute, que actúa en este mercadeo de lobbys bajo la denominación de Consejo para el Siglo XXI, las enumera y afirma que su objetivo es competir con ellas:

“El Interaction Council, The Elders, el Club de Madrid, o la Comisión Trilateral”.

El procedimiento de actuación de este grupo de presión transnacional, entre cuyos miembros encontramos a personajes como Felipe González, consiste, como en el resto de organizaciones similares, en actuar en la sombra sobre los gobiernos democráticos o no del mundo con el fin de conseguir sus objetivos:

“Uno de los objetivos clave del Consejo para el Siglo XXI: promover la institucionalización de una perspectiva a largo plazo, con el bien común en mente, dentro de los estados nación y globalmente, de forma muy parecida a la que un mandarinato meritocrático, un senado o una cámara alta debería hacer en las teorías de buen gobierno.”

El periódico El País, que lleva semanas tratando de ocultar la oleada de despidos que se están produciendo en Prisa, se ha convertido ahora en el portavoz en España de este grupo internacional de intereses que actúa con la tapadera de la “buena gobernanza”.