Reig Plà: “El auténtico patrimonio de la humanidad es la unión sacramental de un solo hombre con una sola mujer abiertos a la vida”

Una enorme ovación y gritos de apoyo y gratitud reciben al obispo de Alcalá de Henares a su entrada en el abarrotado auditorio del Palacio de Congresos de Madrid.

La Iglesia Católica de Irak pide hoy en Madrid tu apoyo en defensa de la libertad religiosa

cristianos perseguidos.JPG

Los pastores episcopales de Bagdad, Babilonia y Mosul participarán en el acto público en apoyo de los cristianos perseguidos hoy jueves 16, a las 19:30 horas, en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo de Madrid.

REDACCIÓN HO / Profesionales por la Ética.- Como expresión de solidaridad, cercanía y apoyo a todas las víctimas de la intolerancia, de las agresiones y de las persecuciones  por motivos religiosos, especialmente a raíz de la reciente masacre en Irak, hoy Jueves 16 de Diciembre, a las 19:30 horas, en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo de Madrid (C/Julián Romea 23), se celebrará un acto público a favor de la libertad religiosa de los cristianos que sufren persecución e intolerancia.

El acto está organizado por los promotores de la Carta de Bienvenida de la sociedad civil española a Benedicto XVI, que fue respaldada por más de 35.000 firmas, y en él participarán,  junto  con destacados representantes de la sociedad española, tres Pastores de la Iglesia católica de Irak: el Arzobispo Siriaco-Católico de Bagdad, el Obispo Caldeo-Católico de Babilonia y el Obispo Siriaco-Católico de Mosul.

En el mismo acto se dará también lectura a la Declaración ‘Por la libertad religiosa en el mundo’, que transcribimos a continuación y que está abierta a la adhesión de cuantas personas se sientan identificadas con su contenido. Para realizar esta adhesión basta enviar un correo, con el nombre y apellidos, a la dirección de correo electrónico bienvenida.bxvi@gmail.com

Nueva denuncia de los obispos iraquíes

Justamente el arzobispo de Erbil, Mons. Bashar Warda, acaba de denunciar nuevamente la grave situación:  los cristianos en Irak "se sienten temerosos incluso en sus propias casas", ante la ola de violencia que recrudeció este fin de semana con el asesinato de una pareja de ancianos en su propio hogar a manos de presuntos terroristas musulmanes de Al Qaeda, informa ACI Prensa.

En declaraciones a la organización católica internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (AIS), el Arzobispo señaló que "los cristianos en Bagdad y Mosul no tienen una vida  digna. Se sienten temerosos incluso en sus propias casas. No pueden moverse libremente. Tienen que pensarlo dos veces para ir a la Iglesia los domingos".

"La gente se iría inmediatamente si pudiera. Lo único que los detiene es que en muchos casos son pobres y si lo dejan todo sería muy complicado conseguir un empleo, una escuela para sus hijos y un nuevo lugar para vivir", explicó.

El Arzobispo también alertó que quienes se dedican a la venta de inmuebles en Bagdad han reducido el valor de las propiedades que pertenecen a cristianos, lo que incrementa la dificultad de mudarse para conseguir una casa alternativa.

Ante este panorama, AIS anunció una serie de ayudas concretas para la comunidad cristiana en Irak, y ha establecido una ayuda de 15 mil euros para las víctimas de la masacre del pasado 31 de octubre en la Catedral siro-católica de Bagdad.

Un adicional de 10 mil euros se entregará a un grupo de cristianos que huyeron de esta ciudad a Kirkuk y Sulaymaniyah. En total unas dos mil personas han huido de Bagdad y Mosul ante la creciente ola de violencia.

En la diócesis de Zakho, en el extremo norte de Irak, AIS entregará 25 mil euros para dar alimento a cientos de familias cristianas que lo necesitan.

La ayuda reunida no basta y por ello AIS exhorta a los fieles del mundo entero a contribuir de manera espiritual y material con los cristianos perseguidos en Irak.

Manifiesto: POR LA LIBERTAD RELIGIOSA EN EL MUNDO

El pasado 31 de octubre, mientras se celebraba la misa dominical en la iglesia católica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Bagdad, un terrible atentado acabó con la vida de cincuenta y ocho fieles allí congregados, incluidos tres sacerdotes. Aquella trágica masacre fue un aldabonazo que abrió los ojos de muchas personas  sobre la situación en que viven las minorías cristianas en diversos países de Asia y África. Porque desgraciadamente el atentado de Bagdad no fue un hecho aislado.  Las Naciones Unidas han afirmado que “muchos cristianos están en el punto de mira de ataques sistemáticos”. Son, en efecto,  millones los cristianos que están sufriendo la intolerancia y violaciones continuas del ejercicio de su libertad religiosa. Nadie podría pensar  que en el comienzo del siglo XXI esté teniendo lugar  un éxodo de personas y grupos  de grandes proporciones por motivos religiosos. Y este trágico fenómeno se está desarrollando en medio de un muro de silencio, como si la libertad de creencias no nos afectara y concerniera a todos.

Constatamos, con grave preocupación, que la libertad religiosa está siendo objeto de  agresión en los últimos años desde distintos flancos, con creciente virulencia en algunas partes del mundo. A veces se trata de mayorías que imponen su concepción de la vida a las minorías y pretenden eliminar el disentimiento. Otras veces se trata de minorías intolerantes que tratan de imponer a la mayoría un espacio público del que se hayan extirpado las expresiones de religiosidad vivas en una sociedad. Nadie puede pretender que la práctica religiosa quede limitada al ámbito privado.

Ante esta realidad, los abajo firmantes:

  1. Queremos, ante todo, expresar nuestra solidaridad, cercanía y apoyo a todas las víctimas de la intolerancia, de las agresiones y de las persecuciones  por motivos religiosos, sea cual sea el credo que profesen. El mundo que proclama la libertad como patrimonio común de la humanidad no puede  abandonar a su suerte a quienes están sufriendo la violencia, coacción o discriminación por motivos religiosos.
  2. Manifestamos que la libertad de religión y de creencias es una libertad esencial y un bien precioso para cualquier sociedad, como proclama el artículo 18 de la Declaración Universal  de Derechos Humanos.
  3. Hacemos un llamamiento a todas las instituciones públicas, organizaciones sociales y personas  en general para adoptar una conducta de defensa activa de la libertad religiosa, al ser uno de los pilares en que deben basarse la paz, la justicia y la libertad en el mundo.
  4. Instamos  a impulsar en el ámbito internacional  iniciativas encaminadas a promover la libertad religiosa y de creencias de todos, personas y grupos, mayorías y minorías, sea cual sea su actitud ante la religión, así como a eliminar toda forma de intolerancia y discriminación por razón de las propias creencias.
Etiquetas: