"Muerte digna" es un eufemismo mediante el que el Gobierno promoverá la eutanasia

"Muerte digna" es un eufemismo mediante el que el Gobierno promoverá la eutanasia

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REDACCIÓN HO.- El vicepresidente del Gobierno anunció ayer que el Ejecutivo de Zapatero tiene previsto aprobar en el próximo mes de marzo una “ley de muerte digna” con el fin de regular los derechos de los enfermos terminales. Rubalcaba ha asegurado que será “una normativa para personas desahuciadas legalmente”.  

Ante este anuncio, Profesionales por la Ética ha hecho público un comunicado en el que manifiesta lo siguiente:

1. La expresión “muerte digna” es un eufemismo que utilizan los partidarios de la eutanasia para favorecer su legalización.

2. No se necesita una ley de muerte digna para garantizar los derechos del paciente porque en la legislación española disponemos de un abanico que garantiza la dignidad de las personas en los momentos cercanos a la muerte, como  la Ley Básica de Autonomía del Paciente, la Ley de Calidad del Sistema Nacional de Salud, la Ley de Ordenación de las profesiones Sanitarias y por supuesto, los Códigos Deontológicos de las profesiones sanitarias (Medicina y Enfermería). Todas ellas garantizan el derecho del paciente a recibir cuidados paliativos integrales y de calidad, además de respetar la autonomía del paciente en la toma de decisiones sobre cualquier intervención sanitaria y la actuación médica profesional para no generar mayor dolor con un tratamiento ineficaz o desproporcionado.

3. Por tanto, si ya disponemos de los instrumentos jurídicos, profesionales y éticos indispensables para una adecuada asistencia capaz de proporcionar una muerte adecuada a la dignidad de la persona, sólo cabe deducir que lo que se pretende es legalizar la eutanasia de acuerdo con lo establecido por el PSOE en las Resoluciones de su Congreso Federal de 2008, en las que se afirmaba que “la sociedad española debería abrir el debate hacia la posible regulación legal del derecho de los pacientes afectados por determinadas enfermedades terminales o invalidantes y a obtener de las instituciones y de los profesionales ayuda para poner fin a su vida”.

4. En este sentido, recordamos que el PSOE ya ha promovido o apoyado la regulación de la llamada “muerte digna” en Andalucía y lo está haciendo en la normativa que, en el mismo sentido, se está tramitando en Navarra y Aragón.  Cabe deducir que la ley de muerte digna de ámbito nacional será similar a las leyes citadas.

Profesionales por la Ética ha estudiado estas normas autonómicas que contienen numerosas ambigüedadesterminológicas, sin aclarar conceptos tan básicos como la distinción entre medidas ordinarias de soporte vital y medidas extraordinarias. Asimismo, ignora la deontología profesional en la toma de decisiones médicas, utiliza de manera abusiva el concepto de “sedación terminal” sin especificar los casos en que está indicada, se penaliza con sanciones a los profesionales que se opongan a cualquier deseo del paciente aunque actúen conforme a las normas de la buena práctica clínica (lex artis) y se obstaculiza el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios ante peticiones contrarias a la ética profesional a pesar de estar reconocido en la Constitución Española y en la reciente Resolución nº 1763/2010 del Consejo de Europa.

Por todo ello, Profesionales por la Ética anuncia que, de acuerdo con su carácter interdisciplinar, informará a la opinión pública y actuará para que la legislación respete la dignidad de la persona humana desde su concepción hasta su muerte natural. “Consideramos”, ha afirmado Santiago Díez, portavoz de Profesionales por la Ética, “que no hay vidas de primera y de segunda categoría; todas las vidas son dignas y atender y acompañar en el proceso de la enfermedad y de la muerte nunca puede justificar poner fin a la vida de una persona”.

“Estamos”, concluye Díaz, “ante un punto clave en el proyecto cultural del Gobierno; con la legalización de la eutanasia, encubierta bajo el eufemismo de muerte digna se completa el desprecio a la vida humana en cualquiera de sus etapas de desarrollo y circunstancia; embrionario, enfermo, discapacitado o anciano. Es una normativa contra los seres humanos más débiles de nuestra sociedad”.