Una diputada proabortista incide en la ausencia de consentimiento informado en Gran Bretaña

Una diputada proabortista incide en la ausencia de consentimiento informado en Gran Bretaña

"Se podrían bajar los índices de abortos con leyes que obliguen a aportar a las mujeres información completa sobre los efectos del aborto", defiende Nadine Dorries, quien denuncia también en el negocio del aborto.

REDACCIÓN HO.- Nadine Dorries, diputada por el distrito de Mid Bedfordshire, insiste en que el aborto debería seguir siendo legal, pero ha incidido en sus planteamientos para que se restinja su practica, reconocienndo el grave problema de fondo al que se enfrentan  las mujeres que recurren al aborto. En su intervención  el pasado 2 de noviembre en un debate en la Cámara de los Comunes, Dorries reconocia que "se podrían bajar los índices de abortos en Gran Bretaña con la sanción de leyes que obliguen a aportar a las  mujeres información completa sobre los efectos del aborto".

En su intervención recogida por LifeSiteNews.com, la diputada insistía en ello al añadir que en Alemania, Francia, Bélgica y Finlandia las leyes de consentimiento informado han hecho que el “procedimiento del aborto sea algo mucho más benigno” para las mujeres.

“Todos esos países, que cuentan con una buena legislación de consentimiento informado, han disminuido en forma significativa los índices de abortos diarios respecto al promedio, en comparación con los países que no cuentan con dicha legislación de consentimiento informado. Aunque es imposible probar que haya un vínculo causal, esos números sugieren que la legislación de consentimiento informado puede resultar una buena forma para reducir las cifras de aborto en Gran Bretaña”.

El índice de abortos en Gran Bretaña, uno de los más altos en Europa, disminuyó ligeramente el año pasado, pero todavía llegó a casi 200.000, es decir, aproximadamente 572 abortos por día.

Dorries señalaba como “una mujer tiene el presunto derecho de elegir”. “Pero aparentemente no tiene derecho alguno a alguna información sobre la cual conformar esa elección”.

Siguió exponiendo como "para cualquier cirugía menor los médicos están obligados a explicarla en detalle a los pacientes. Tienen la obligación de discutir el dolor posible y los peligros de la anestesia general, mientras que el progreso post-operatorio se comprueba en las citas de seguimiento. Una mujer que se practica un aborto no tiene nada de eso”.

“En el aborto, antes que la mujer sea sometida al procedimiento, ella podría sentirse coaccionada, presionada o intimidada. Para ella podría haber una vida o el comienzo de una vida, según sea su perspectiva. Podría tener una semilla de duda, pero una vez que es puesta en la cinta transportadora de la clínica, podría sentirse impotente y sin posibilidad de bajarse”.

El negocio del aborto

En este país, el aborto es una industria de la que un pequeño número de organizaciones e individuos obtiene grandes cantidades de dinero. Ninguna persona sensible estaría de acuerdo con esto”.

Más aún, Dorries dijo que en los hospitales del servicio de salud pública y en los centros abortistas privados sólo se dispone de un asesoramiento “mínimo”, y que en esos lugares hay un natural “conflicto de intereses”. Si una mujer no está interesada en abortar a su hijo, “no se proporciona ningún asesoramiento alternativo para afrontar esa negativa”.

Dorries condenó la laxitud de las restricciones existentes que requieren el consentimiento de dos médicos. “Las clínicas abortivas admiten con toda libertad que los formularios de consentimiento informado se acumulan en sus oficinas, en espera de la segunda firma, mucho después que se ha llevado a cabo el procedimiento”.

Anne Milton, una de las ministros en el Departamento de Salud, respondió por el Gobierno, diciendo que la reducción del índice de abortos es “una prioridad absoluta” para el gobierno de coalición y que se han llevado a cabo “avances” para que las mujeres tengan “abortos seguros y legales”.

Milton dijo que está programado que a fines de este año se publique un informe del Libro Blanco, que expondrá la posición del Gobierno con más detalle, y prometió que el próximo año se publicarán los resultados de una revisión de la documentación existente sobre las consecuencias del aborto para la salud mental.

En el mismo debate, Andrew Selous, miembro del Parlamento por el distrito de South West Bedfordshire, destacó que el costo de “asesoramiento” para el aborto sólo está cubierto por el servicio de salud pública si el aborto sigue adelante. La mujer se hace cargo del costo si decide permitir que su hijo viva.

Si el aborto no es matar a un ser humano, ¿por qué plantean restricciones?

Andrew Stephenson, responsable del grupo pro-vida Abort 67, declaró a LifeSiteNews.com que si hubiera tenido a Dorries frente a él, le hubiera preguntado “¿por qué usted desea restringir el aborto? Si el aborto no es matar a un pequeño ser humano, ¿entonces por qué plantea alguna restricción al respecto?”.

Junto con su colega Catherine Sloane, Stephenson fue noticia recientemente cuando ambos fueron arrestados por mostrar grandes imágenes gráficas de abortos fuera del centro abortista privado de Marie Stopes en Brighton, como parte del movimiento Genocide Awareness Project [Proyecto Conciencia del Genocidio].

Stephenson añadía como “hay que preguntarse por qué. Si no hay nada malo con el aborto, entonces usted puede apoyarlo sin ningún tipo de restricción. ¿Por qué entonces Dorries quiere mayores restricciones, pero no penalizarlo? Pero si es verdad que el aborto mata a un ser humano inocente, ¿cómo puede apoyarlo?”.

Stephenson y Sloane hablan haitualmente con las mujeres en los centros abortistas de Gran Bretaña, y manifiestan que sus experiencias muestran que “las adolescentes no conocen la realidad del aborto”. “Eso es perfectamente cierto. Las mujeres nos han dicho que los médicos les dijeron que su bebé era simplemente ‘masa de tejido’, al igual que una semilla. Es claro entonces que es necesario hacer algo, estas mujeres necesitan más información”.

Pero el activosya provida insiste en que hay un problema de prejuicios y de motivos. “Si confío que las personas que matarían a los bebés de estas mujeres les darán información realmente precisa ello agrega otro problema”. “Uno tiene que preguntarse si alguien que está dispuesto a matar a un bebé le daría a una mujer la clase de información que se exige para ayudarle a tomar una decisión informada”.

El trabajo de Abort 67, que incluye un sitio web con imágenes gráficas y videos de abortos y niños abortados, es informar a las mujeres sobre la espantosa realidad del aborto y lo que le hace realmente a un niño. Las mujeres que van a los centros abortistas, dijo Stephenson, a menudo “no están en condiciones aptas” para tomar tales decisiones. “Frecuentemente son arrastradas por sus amigos, familiares, novios o esposos, y no son capaces de entender lo que está sucediendo”.

En cambio, dijo Stephenson, “la sociedad en su conjunto necesita una información más completa sobre este tema. Debemos llegar a aquellos que están presionando a las niñas para abortar antes que la situación se presente”. El grupo tiene como objetivo hacer algo “mucho más amplio” que dar información a “una chica sentada ante un médico cirujano escuchando unas pocas estadísticas y hechos”.

“Sabemos que cuando las chicas ven la realidad del aborto frente a ellas, cambian de opinión. Estoy de acuerdo que en nuestra experiencia eso es lo que ha ocurrido muchas veces”. Esto muestra la necesidad de llevar a cabo una campaña de información por toda la nación. “Debemos ver que las niñas en las escuelas sean debidamente informadas respecto a lo que es el aborto, antes de llegar a la etapa en la que deben tomar esta decisión”.

Si somos serios respecto a la reducción de la cantidad de abortos, necesitamos educar a los varones y a las mujeres desde los primeros años sobre la verdad del aborto. Sólo vamos a lograr disminuir esa cantidad de abortos cuando la verdad sea conocida en todas partes”. “Lo hemos visto en pequeña escala, y sabemos que funcionaría en una escala mayor”.