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El antecesor de De la Vega en el Consejo fue “invitado” a renunciar a su cargo en julio

De la Vega se blinda la jubilación y pasa a cobrar 142.367 euros al año

El mismo Vizcaíno  asegura su buena salud a La Gaceta, desmintiendo las informaciones que apuntaron la "renuncia" por razón de enfermedad. 

LA GACETA.- El antecesor de María Teresa Fernández de la Vega en el Consejo de Estado, Miguel Vizcaíno Márquez, ha manifestado a LA GACETA que se encuentra “muy bien de salud”. Desmiente así las informaciones que surgieron en torno a su “cese, por renuncia” como consejero permanente de Estado y presidente de la Sección Séptima de esta institución sobre que dejaba el puesto “por problemas relacionados con alguna enfermedad”. Incluso se llegó a apuntar que padecía cáncer.

La flamante vacante que dejó la cubre la ex vicepresidenta desde el pasado 4 de noviembre, confirmándose las sospechas que circulaban en el seno del propio Consejo, que apuntaban a la socialista como la próxima inquilina de esta institución. Estos rumores ya se escuchaban antes de que el 9 de julio se publicara en el Boletín Oficial del Estado su “cese, por renuncia (...) de conformidad con lo establecido en el artículo 11.3 de la Ley Orgánica 3/1980, de 22 de abril, del Consejo de Estado, a propuesta del presidente del Gobierno, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 9 de julio de 2010 (....) agradeciéndole los servicios prestados”.

Si bien es cierto que no fue hasta el 29 de octubre cuando el BOE publicó el nombramiento de Fernández de la Vega como “consejera permanente de Estado y presidenta de la Sección Séptima del Consejo de Estado (...) de conformidad con los establecido en los artículos 7, 13.2 y 3 de la Ley Orgánica 3/1980, de 22 de abril, del Consejo de Estado, a propuesta del Presidente del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión” de ese día.

Vizcaíno también ha asegurado a este periódico que no ha dejado el cargo. “Seguiré siendo consejero y cobrando mi sueldo, pero eso es más difícil de entender”, ha añadido. Por su parte, su hija Consuelo Vizcaíno aporta a este diario una versión distinta. Sin querer dar más explicaciones respecto al cese de su padre, simplemente afirma que “ha dejado el cargo de forma voluntaria” y que no quiere “publicidad” de su renuncia porque “es una cosa normalísima”.

Lo cierto es que tenía derecho a disfrutar de este puesto de forma vitalicia. En los últimos 10 años sólo otro miembro permanente del Consejo de Estado ha renunciado a su cargo: Jerónimo Arozamena dejaba la institución en 2009 para “dedicarse a la familia”.

Mente despierta

A sus 97 años, Miguel Vizcaíno era el consejero de Estado más veterano en activo. Según han informado a este periódico sus familiares, cumplió con sus obligaciones en la institución a la que ha servido a lo largo de 35 años hasta el momento en el que cesó. Vizcaíno fue nombrado por Franco en 1976 para desempeñar este cargo.

“Estuvo acudiendo hasta el pasado mes de julio a trabajar puntualmente todas las mañanas a su despacho” en el Palacio de los Consejos, situado en la calle Mayor, en el Madrid de los Austrias, y “leyendo la documentación que el Consejo le enviaba a casa”.
Según comenta su hija Consuelo Vizcaíno, su padre sigue interesándose por la actualidad y por lo que sucede a su alrededor. “Lee los periódicos, ve programas de televisión que le interesan y ha visitado regularmente la calle Serrano para conocer cómo iban las obras de la ampliación de las aceras”, explica.

Y es que Miguel Vizcaíno, según cuentan, tiene una salud de hierro. Su médico de cabecera, que una vez por semana acude a su domicilio para hacerle una exploración rutinaria, le dice siempre que está fuerte como un roble. “Está como una rosa. No está delicado de salud”, señala Consuelo Vizcaíno.

El reglamento de este órgano consultivo del Gobierno recoge que “los consejeros permanentes son inamovibles en sus cargos” y las únicas vías para que lo deje son “la renuncia propia, la incompatibilidad, el incumplimiento de sus funciones, la comisión de un delito o la incapacidad permanente”.

Cargo vitalicio

María Teresa Fernández de la Vega lleva 10 días desempeñando este cargo al que la elevó el presidente Zapatero después de haberla apartado de la vicepresidencia de su Gabinete, puesto que ahora desempeña el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Sin embargo, la ex vicepresidenta ha ganado con el cambio de puesto, ya que a sus 61 años, a falta de cuatro para alcanzar la edad de jubilación, ha pasado a ocupar este cargo de categoría permanente, por el que además, como publicó LA GACETA, ingresará 142.367 euros al año, una cantidad supone el doble de lo que percibía como miembro del Gobierno.

Esta sustancial mejora se debe a que durante dos años De la Vega ingresará 83.578 euros como miembro permanente del Consejo de Estado y 58.780 euros –el 80% de su salario como vicepresidenta del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero– como indemnización por haber cesado en el cargo.

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