La ONU, forzada a rectificar sus engrosadas cifras de mortalidad relacionada con el embarazo

La ONU, forzada a rectificar sus engrosadas cifras de mortalidad relacionada con el embarazo

Otra de las mentiras del aborto cae ante un nuevo informe independiente que desacredita las cifras ferozmente defendidas tan solo unos meses atrás: de 500 mil muertes más se pasa a un descenso de 350 mil.

REDACCIÓN HO / C-FAM.- Los dirigentes de la ONU han capitulado sobre las cifras claves de mortalidad materna: para acabar reconociendo el engrose artificial en las muertes relacionadas con el embarazo, una de las excusas del que se sirve el lobby abortista internacional para defender el aborto libre a través de las llamadas "políticas para garantizar el derecho a la salud sexual y reproductiva'. Lo cierto es que tales tasas han disminuido mucho más rápidamente de lo que se informóel nuevo informe aprobado la semana pasada deja en evidencia las estadísticas anteriores, que tan ferozmente defendían los proabortistas tan sólo unos meses atrás.

Como informa C-FAM, un nuevo equipo de investigación independiente ha demostrado que los líderes de la ONU inflaron durante años el número de muertes maternas, afirmando que éste ascendía en medio millón en todo el mundo. El nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas independiente, realizado el pasado mes de abril, muestra un descenso en 350 mil mujeres. Este cambio pone de relieve la tensión que existe en la función doble la ONU de investigar y confeccionar políticas, como denunciaba uno de los investigadores.

La ONU acepta así estas cifras inferiores de mortalidad materna justo cuando su Secretario General, Ban ki-Moon, está en plena campaña para conseguir 169 mil millones de dólares con los que financiar  nuevos programas de "salud materno-infantil", que en realidad encierran control de la natalidad y promoción del aborto.

La OMS cuestionada. La presión mediática y feminista

"El informe independiente hizo pasar vergüenza a la Organización Mundial de la Salud", señala la Dra. Donna Harrison, presidente de la American Association of Pro-Life Obstetricians and Gynecologists, al denunciar como la credibilidad de la OMS ha quedado en entredicho ante los precisos datos aportados por la investigación independiente.

Cuando la revista médica The Lancet publicó las conclusiones de los investigadores independientes, su editor informó al New York Times que fue presionado para que no divulgara la información hasta el término de la Cumbre de Naciones Unidas en Nueva York  sobre llamadas Metas del Desarrollo del Milenio,. objetivos, como sabemos, maneja la cultura de a muerte para extender el aborto en el mundo como un derecho, especialmente en aquellos países en los que está penalizado.

Investigadores de la ONU y agrupaciones feministas se enfrentaron entonces a los autores del informe en una reunión en Washington el pasado mes de mayo, y les solicitaron que se pusieran en línea con las estadísticas de la ONU, para no confundir a los medios y a los grandes donantes. Mientras, la dirección de de la ONU estaba desorientada a la hora dee reaccionar. La Directora de la OMS, Margaret Chan, distorsionó el informe y dio a entender que éste afirma que el aborto legal reduce las muertes maternas. En realidad, en el informe jamás se menciona el aborto o la planificación familiar y, en su lugar, se da mayor crédito al desarrollo económico, la educación, el mejoramiento de la asistencia sanitaria y la disminución en el índice de natalidad como factores de incidencia.

La directora del Fondo de Población y la principal estadística de la OMS expresaron opiniones encontradas sobre si el informe de la ONU debía reflejar cifras inferiores o si se quedaría con la de 500 mil. Activistas que asistieron a la conferencia Women Deliver, recientemente celebrada y respaldada por la ONU, pusieron los ojos en blanco y hasta se rieron de las conclusiones del informe independiente, y exhortaron a los funcionarios de las Naciones Unidas a que no aceptaran las nuevas estadísticas.

El estudio de The Lancet acogió el descenso de un tercio de las muertes maternas como un progreso "sustantivo", mientras que la ONU lo calificó de "modesto". Además, el informe de la ONU recomienda la planificación familiar y el aborto, a pesar de que admite que no hay ninguna relación probatoria con la salud materna. Además,  el informe de la ONU compara explícitamente su metodología con la del estudio de The Lancet, pero no revela sus métodos de investigación. Una de las diferencias es que los gobiernos nacionales intervinieron en sus resultados iniciales antes del análisis final y la publicación. "El informe [independiente] fue muy objetivo en cuanto a cómo se recabaron los datos. El procedimiento de la OMS no fue completamente transparente" señala  la Dra. Monique Chireau, de la Duke University. 

 Científicos de las Naciones Unidas manifestaron que deben equilibrar la publicación de sus descubrimientos con la obtención de respaldo para las políticas de la Organización. Un investigador afirmó que, tras recibir una llamada urgente, voló toda la noche desde Ginebra hacia una capital africana. Modificó las estadísticas de mortalidad materna de ese país tras enterarse de cómo dichas cifras afectarían la consecución de las Metas del Desarrollo de la ONU.

Los autores del informe independiente abogaron para que sus homólogos de Naciones Unidas dejaran de desarrollar políticas y se centraran en la investigación, señaló la Dra. Chireau.