Una joven embarazada de 8 meses, obligada a abortar a golpes

Una joven embarazada de 8 meses, obligada a abortar a golpes

La defensa de los derechos humanos no admite más demora en China, donde se perpetran 12 millones de abortos obligados al año bajo la férrea política del hijo único, que se ceba con quien ose incumplirla.

REDACCIÓN HO.- La  politica del hijo único impuesta por la dictadura comunista China para frenar el crecimiento de su población aguarda terroríficas consecuencias para quien la incumpla. Como le ha ocurrido a Xiao Aiying, una joven embarazada de ocho meses a la que arrastraron de su casa y obligaron a abortar después de patearla el estómago.

Según informa el diario británico Daily Mayl, doce funcionarios del Gobierno chino llegaron casa de Xiao Aiying, embarazada de ocho meses y madre de otro hijo. Luo Yanquean, marido de Xiao, narra, aún aterrorizado, como entraron en su casa, le pusieron las manos en la espalda y le golpearon el estómago para después llevarla a un hospital donde le inyectaron una droga para matar al bebé que esperaba.

"Le pusieron las manos en la espalda, la empujaron contra la pared y la patearon en el estómago", cuenta Luo en el diario británico, "no sé si estaban tratando de producirle un aborto involuntario".

La terrible experiencia de Xiao, que vive en Siming, cerca de la ciudad de Xiamen, se ha producido un mes después de que el gobierno de Beijing anunciara que no habría relajación en las estrictas leyes de planificación familiar que permiten tener un solo hijo por familia para reducir la población de más de 1.300 millones de personas.

13 millones de abortos al año

Se estima que se llegan a producir más de 13 millones de abortos obligados en el país y el infanticidio es una práctica muy extendida, sobre todo en zonas rurales.

Las familias que incumplen la ley pueden recibir una multa de más de 28.000 euros. Pero las familias como la de Luo, que no pueden pagar esta cantidad, se ven sometidos a procesos terroríficos como el que han vivido. BQM

Los cuerpos de los bebés abortados, arrojados al rio por no poder pagar las incineraciones

Tales espeluznantes noticias conlleva la férrea dictadura china: el pasado marzo se abría la investigación tras hallarse los cadáveres de 21 bebés abortados o un otro número indeterminado de asesinados tras nacer en el río cercano a un hospital de la provincia de Shandong, depositados al parecer allí porque sus familias no tenían suficiente dinero para sufragar su incineración por dos empleados del hospital a los aue pagabban por ello.

La macabra noticia se rodeaba de otros datos dramáticos: algunos de los cuerpos se hallaron en bolsas verdes de plástico con tiras de identificación alrededor de las piernas donde figuraba la fecha de nacimiento, el nombre de la madre y el número de cama de hospital.