Bush elige a un juez católico y pro-vida como aspirante a Presidente de la Corte Suprema de EE.UU.

Bush elige a un juez católico y pro-vida como aspirante a Presidente de la Corte Suprema de EE.UU.

El Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, ha designado al juez John Roberts para suceder a  William H. Rehnquist -fallecido el pasado sábado- como Presidente de la Corte Suprema de esta nación. Bush ha emplazado al Senado a confirmar a Roberts después de que el alto tribunal abriese su proceso de renovación el 3 de octubre de 2004.

HAZTEOIR.ORG .- "Me siento honrado y humilde por la confianza que el Presidente ha depositado en mí", ha declarado Roberts tras su designación. "Soy muy sabedor de que si soy confirmado podría suceder a un hombre a quien respecto y admiro profundamente", añadió en referencia al juez Rehnquist, fallecido el sábado.

 
Elogios del Presidente al juez Roberts
 
"Es un hombre íntegro y ecuánime", afirmó el Presidente Bush sobre el que podría ser ahora nuevo Jefe de la Corte Suprema. "John Roberts tiene un historial de excelencia, realización y reputación por su buena voluntad y honestidad hacia otros en su extraordinaria carrera", añadió el Presidente.
 
John  Roberts, católico, casado con la presidente de la organización pro-vida Feminist for Life of America y conocido por sus posicionamientos en defensa de la vida huama, ha sido hasta ahora juez de apelaciones del Distrito de Columbia. Fue además asesor legal de la Casa Blanca de 1982 a 1986, durante la Administración de Ronald Reagan, y subsecretario de Justicia durante el Gobierno de George Bush padre, de 1989 a 1993.
 
Un cambio inesperado: de magistrado a Presidente de la Corte Suprema
 
El Presidente Bush propuso a Roberts para reemplazar a la jueza abortista Sandra Day O'Connor en la Corte Suprema este año. Al fallecer el hasta ahora Presidente de la Corte, el juez Rehnquist, Bush ha elegido a Roberts para ocupar la Presidente del alto tribunal, que posee carácter vitalicio. Esta designación se produce a pesar de la campaña de demonización que han lanzado contra Roberts los sectores abortistas.
 
Durante el proceso que pretendía designar a Roberts como magistrado de la Corte Suprema, algunos sectores políticos estadounidenses, junto a los grupos abortistas, objetaron que John Roberts sea católico y haya manifestado posiciones calificadas de ?conservadoras?, entre ellas la ilegalización el aborto. Estos sectores se aferraban a un memorando que Roberts redactó en 1993, siendo subsecretario de Justicia, en el que calificó el caso Roe vs. Wade de 1973, donde la Corte Suprema norteamericana decidió legalizar el aborto creando un precedente legal, de erróneo y que ?debería ser anulado?.
 
Proceso inquisitorial e intentos de desprestigiar al juez
 
Para llegar a su designación, Roberts ha tenido que atrevesar un proceso marcadamente inquisitorial a manos de los políticos del Partido Demócratas a través de la comisión Judicial del Senado.
Además, grupos proabortistas como 'NARAL Pro-Choice America' han programado en varios canales de televisión de los EE.UU. anuncios calumniosos contra el juez, destinados a desacreditarle por sus posicionamientos en defensa de la vida.
 
Los grupos pro-vida, cautelosos
 
Human Life Internacional (HLI), uno de los mayores lobbies pro-vidas y católicos de EE.UU, se ha mostrado cauto hasta ahora ante el activismo pro-vida de John Roberts en caso de ser elegido magistrado de la Corte Suprema.
 
Aunque católico, las escasas y a veces contradictorias declaraciones de Roberts acerca del aborto (como en 2003 cuando, como se cita arriba, afirmó que sus opiniones personales sobre el aborto no interferirían en sus decisiones en el tribunal), no son del todo esperanzadoras, según han señalado desde HLI.
 
 
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