El Senado de EE.UU. se muestra reticente a la candidatura de un juez católico al Supremo, porque podría ilegalizar el aborto

El Senado de EE.UU. se muestra reticente a la candidatura de un juez católico al Supremo, porque podría ilegalizar el aborto

May escribió, "Desde que el presidente de EE.UU., George W. Bush, anunciara hace dos semanas la candidatura de John Roberts, de 50 años, a magistrado de la Corte Suprema, demócratas y grupos abortistas y liberales están en pie de guerra. Y todo porque Roberts, cuya candidatura ya ha sido oficialmente presentada, es un juez declaradamente católico. "

HAZTEOIR.ORG .- John  Roberts, hasta ahora juez de apelaciones del Distrito de Columbia, fue asesor legal de la Casa Blanca de 1982 a 1986, durante la Administración de Ronald Reagan y subsecretario de Justicia durante el Gobierno de George Bush padre, de 1989 a 1993. La experimentada trayectoria profesional del juez Roberts parece no importar mucho a los senadores demócratas que han de ratificar su candidatura a la Corte Suprema. De hecho, se espera que en la audiencia de confirmación, prevista para principios de septiembre en el Senado, sometan a Roberts a un duro interrogatorio y se centren en particular en la posición del juez sobre el aborto.

Rechazo de los abortistas a la condición católica del juez

Preocupa mucho, no sólo a determinados políticos, sino también a grupos abortistas y ?defensores de los derechos civiles?, que John Roberts sea católico y haya manifestado posiciones calificadas de ?conservadoras?, entre ellas la ilegalización el aborto.

En concreto, estos sectores se aferran a un memorando que redactó en 1993, siendo subsecretario de Justicia, en el que calificó el caso Roe vs. Wade de 1973, donde la Corte Suprema norteamericana decidió legalizar el aborto creando un precedente legal, de erróneo y que ?debería ser anulado?. No obstante, diez años más tarde, en su audiencia de confirmación como juez de apelaciones, el magistrado aseguró que sus opiniones personales no interferirían en sus decisiones en el tribunal. Esta última afirmación mantiene el optimismo de los grupos pro-abortistas.

Un voto decisivo para derogar la legislación abortista vigente en EE.UU.

Ahora, y en caso de formar parte de la Corte Suprema, el voto de Roberts puede ser decisivo a la hora de derogar la legislación vigente (Roe vs. Wade) sobre el aborto. En la práctica, como sostiene el USA Today en su editorial del pasado martes, si esto ocurriese, no afectaría en gran medida al número de abortos que se practican en el país.

Derogado el precedente legal Roe vs. Wade, cada Estado legislaría sobre el aborto, y las estadísticas demuestran que el mayor número de abortos se practican en los estados donde la población es mayoritariamente partidaria del mismo. Pero no olvidemos que la Corte Suprema es el órgano judicial por excelencia de EE.UU., y si ilegaliza el aborto, sería un golpe de efecto de gran relevancia política y social en defensa de la vida.

Bush hace llamamientos para que se apruebe el nombramiento de Roberts

Aún así, la polémica está servida y el presidente de EE.UU., George W. Bush, ha lanzado reiterados llamamientos al Senado para que apruebe el nombramiento del magistrado Roberts antes del 3 de octubre, cuando el Supremo retoma sus sesiones. Pero los demócratas ya han indicado que necesitan tiempo para revisar los antecedentes del candidato a fin de tratar de descubrir en los memorandos y fallos expedidos a lo largo de su carrera, su forma de pensar en temas como el aborto y la relación Iglesia - Estado.

De momento los Archivos Nacionales han remitido al Senado unas 75.000 páginas de escritos sobre la labor realizada por John Roberts durante el Ejecutivo de Reagan, que serán examinados minuciosamente. Sin embargo, el trabajo que desempeñó Roberts como adjunto al secretario de Justicia en el Gobierno de George Bush padre está sujeto a una relación de privilegio entre abogado y cliente, y por lo tanto, no puede ser entregado.

Una inquisición de lo 'políticamente correcto' contra el juez católico

Pero los demócratas quieren saber más. Pretenden revisar a fondo todos los trabajos escritos por el magistrado para descubrir si aquí o allá manifestó en algún momento posturas católicas que excedan lo que es políticamente correcto en EE.UU.

El senador demócrata Patrick Leahy ha firmado esta misma semana que otros candidatos, entre ellos el presidente del Supremo, William Rehnquist, proporcionaron en su día documentos confidenciales que habían escrito cuando trabajaban para el Departamento de Justicia.

Cautela en el lobby pro-vida de EE.UU.

Por el momento Human Life Internacional (HLI), uno de los mayores lobbies pro-vidas y católicos de EE.UU, se muestra cauto ante el activismo pro-vida de John Roberts en caso de ser elegido magistrado de la Corte Suprema. Aunque católico, sus escasas y a veces contradictorias declaraciones acerca del aborto (como en 2003 cuando, como se cita arriba, afirmó que sus opiniones personales sobre el aborto no interferirían en sus decisiones en el tribunal), no son del todo esperanzadoras. Y es que esta asociación, y tras comprobar el lamentable papel de algunos católicos en la vida pública que han actuado sin seguir sus principios, prefiere esperar a ver hechos concretos antes de lanzar las campanas al vuelo.

Roberts, ¿discriminado por ser católico?

Mientras se continúan escudriñando los documentos elaborados por el juez John Roberts y a la espera de que se confirme su puesto en la Corte Suprema, cabe preguntarse si hubiese pasado lo mismo con un candidato de corte progresista. O si es que en EE.UU, uno de los países que presume de abanderar la democracia y la tolerancia, se veta el acceso de un católico a un cargo público, simplemente por serlo y por manifestar sus opiniones y creencias.

Finalmente, si John Roberts, recibe el respaldo del Senado, sustituirá a la magistrada Sandra Day O'Connor, quien el pasado 1 de julio presentó su dimisión por motivos familiares.

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