La inspección sanitaria comienza a actuar en Madrid contra el negocio de abortos ilegales de Morín

La inspección sanitaria comienza a actuar en Madrid contra el negocio de abortos ilegales de Morín

La sucursal del doctor Morín en Madrid, el Instituto CB Medical Gimenedex, fue cerrada ayer de forma cautelar por inspectores sanitarios de la Comunidad al detectar al menos tres irregularidades graves e indicios de que en sus instalaciones se practican abortos ilegales. La sucursal abortista de Morín llevaba sólo un par años en la capital. De hecho, su eslogan publicitario es "30 años de experiencia y ahora en Madrid". Pero pese a su escasa experiencia en el mercado madrileño se había convertido en una de las clínicas más activas. Según fuentes del sector, ya era la que más abortos practicaba en la Comunidad. Las mismas fuentes atribuían para explicar esta eclosión del centro a la rapidez y la facilidad con la que se tramitaban todos los expedientes. "Tiene fama de poner muy fácil las cosas", aseguraban.

REDACCIÓN HO, ABC, EFE, HISPANIDAD.- El caso es que los inspectores sanitarios detectaron al menos tres irregularidades muy graves. Se personaron en la sede del centro, en el número 41 de la calle de Zurbano, en el distrito de Chamberí, el pasado 5 de diciembre, según explica la agencia Efe. La primera de las irregularidades se refiere al ginecólogo, que responde a la iniciales R.T. Las historias clínicas del centro aparecen firmadas de forma reiterada por este médico, sobre todo para las intervenciones consideradas de bajo riesgo, mientras que él mismo negó a los inspectores que hubiera practicado ningún aborto en el último año en CB Medical, ni que ninguna de las intervenidas hubiera sido paciente suya. Asimismo, tampoco reconoció como suya la firma de los documentos.

Informes psicológicos sin psicólogo

De igual modo, se pudo comprobar que la persona que firmaba los informes psicológicos no tenía la titulación correspondiente. Como se sabe, la evaluación psicológica es determinante a la hora de permitir un aborto. Basta con que el psiquiatra certifique que hay peligro para la estabilidad psíquica de la madre para que se permita la interrupción.

Pues bien, M. A. I. D., contratado en la clínica abortista como psiquiatra, carece del título oficial que le faculta para rubricar dichos informes. Al parecer, sí es médico y realizó un máster en esta especialidad, pero legalmente no podía realizar la labor que desempeñaba. Fuentes de la Comunidad explicaron que ante el ?grave riesgo? para la salud pública, los inspectores decidieron proceder a la suspensión cautelar de parte del funcionamiento de esta clínica (la destinada a interrupciones de embarazos) y a precintar el archivo de las historias clínicas.

Concurrencia de delitos

Asimismo, dada la existencia de indicios de delitos, la Comunidad de Madrid va a denunciar hoy mismo el caso ante el Juzgado de Guardia. Según las mismas fuentes, en la denuncia aparecerán los siguientes delitos: falsedad de documentos, falta de la titulación adecuada para firmar los distintos tipos de certificaciones y, lo que es más grave, la posibilidad de que se estén practicando abortos ilegales.
Desde la Comunidad quisieron insistir que todo el proceso se ha desarrollado al margen de los sucesos de Barcelona: aquí no ha existido denuncia previa y todo se ha desencadenado a partir de una inspección rutinaria. Más vale tarde que nunca, desde luego, pero entonces ¿por qué no se ha actuado antes, cuando numerosos colectivos en defensa de la vida llevamos años reclamando un mayor celo inspector? Máxime cuando, como se ha apuntado, fuentes del sector coinciden en afirmar que el centro "tenía fama de poner muy fácil las cosas".

Dirigida por una feminista sin formación sanitaria

Las mismas fuentes de la Comunidad de Madrid confirman que hay otras inspecciones en curso y no se descarta que puedan producirse nuevos cierres en los próximos días. La sucursal madrileña de Carlos Morín está dirigida por Victoria Virtudes, una conocida feminista defensora del aborto que, por cierto carece de formación sanitaria alguna. Según la Fundación Vida, fue asesora del Ministerio de Sanidad durante el mandato de Elena Salgado.

El negocio madrileño de Morín

Según publica hoy Hispanidad, Morín venía a CB Medical a realizar abortos una vez a la semana y pagaba generosamente a su relaciones públicas, Victoria Virtudes, representante del abortismo mediático. La relación entre CB Medical Madrid (C/ Zurbano) y Morín no era puramente mercantil. CB Medical aparece en la web como miembro de Barnamedic, una marca comercial de Morín. Pero es que, además, el propio Carlos Morín venía a Madrid un día a la semana a practicar personalmente los abortos. Y por si fuera poco, el psiquiatra de Madrid y Barcelona era el mismo que firmaba los informes en blanco, en ambos centros.

La 'filial' madrileña de Morín abrió sus puertas a mediados de 2005. Sin embargo, a pesar de su juventud se ha convertido en el centro que más derivaciones recibe de las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid. Es decir, el centro de confianza de la consejería de Sanidad y el que más subvenciones recibe de la administración Aguirre. ¿Por qué? Técnicamente son los más rápidos. Atienden el mismo día en que se pide la cita. Son los llamados ?abortos-express?. Pero tampoco conviene olvidar las buenas relaciones de su directora, Victoria Virtudes, con la responsable de violencia doméstica de la Comunidad de Madrid, Cristina Alberdi, uno de los fichajes-estrella de la presidenta popular, Esperanza Aguirre.

¿Quién es Virtudes?

Hispanidad indica que es conocida en el negocio como la Vito y fue generosamente fichada por Morín del centro abortista Dátor para dirigir su 'filial' madrileña. A pesar de carecer de formación sanitaria, se presenta desde hace tiempo como ?experta en salud sexual y reproductiva?. Sus informes pseudocientíficos se basan en las estadísticas 'infladas' sobre muertes de mujeres por embarazos y abortos insalubres. Sus 'estudios' concluyen la necesidad de "transgredir y romper modelos", con información sexual obligatoria desde los 11 años, aborto y anticoncepción universales y gratuitos. E incluyen falsedades estadísticas obvias como que "las campañas del Póntelo, pónselo han rebajado las cifras de aborto provocado".

A pesar de las buenas relaciones entre la Vito y Morín, las cosas parecen haberse empezado a romper. Quizás por eso, CB Medical se ha "independizado", creando una nueva sociedad hace cosa de un año. Quizás para evitar que les pasase lo mismo que a los centros catalanes de Morín que perdieron el convenio con la Generalitat por no estar al corriente de pago de sus obligaciones tributarias. En todo caso, harían muy bien las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid en investigar un centro que no sólo está sometido a su regulación, sino que es uno de los centros abortistas que más dinero reciben de la Administración madrileña, que dirige el Partido Popular.

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